Mucho se habla de la sequía de las presas en el Estado, que si a La Boca le quedan unos cuantos días de vida y que Cerro Prieto unos tres más de diferencia con el vaso de Santiago; sin embargo, hay otros sitios donde la muerte también acecha.
Se trata de los ríos que desde el origen de los tiempos son parte fundamental para erigir pueblos y ciudades, pues son los afluentes los que sirven para el desarrollo y el progreso, sin ellos no existiría vida a su alrededor.
Y precisamente se trata de ríos como Ramos, Raíces, El Fraile, La Silla, Santa Catarina, Pesquería y otros, que desde hace aproximadamente cuatro años viven una sequía en sus entrañas.
Sin embargo, desde hace un par de meses en que comenzó la sequía en Nuevo León, sus cauces han disminuido entre dos y cuatro metros, según algunas personas que habitan alrededor de ellos.
En donde más impacto causa ver los afluentes casi vacíos, es en el Río Ramos, un cause que pertenece al municipio de Allende, mismo que se ubica a 57 kilómetros al sur del centro de Monterrey.
El Río Ramos baja desde la Sierra de Santiago y se junta con el Río Santa Catarina, para después convertirse en le Río San Juan, pero es justamente en el tramo de La Peñita hasta el Fraile, en donde más concurrido se ponía durante la temporada de calor.
Y es que a lo largo de todo ese tramo el río alberga hermosos parajes y zonas para acampar, donde los regiomontanos que en vacaciones no tienen para viajar a alguna playa o simplemente por gusto, se instalan para disfrutar de un buen rato de esparcimiento entre la naturaleza.
Aunque parezca una escena soñada, no hace falta trasladar la memoria muchos años atrás, basta simplemente con recordar del 2017 para atrás, tiempo en que el río llevaba tanta agua que parecía imposible siquiera pensar en una sequía.
Hoy en día los lugareños como el señor Rodolfo, habitante de Raíces, sólo esperan con fervor las lluvias de mayo para que regrese a esa zona la prosperidad de hace tres o cuatro años.
La causa principal porque los ríos vayan con un nivel tan bajo, es por la sequía que se vive en el Estado, sin embargo, Rodolfo cree que las represas que hace la gente río arriba, y el desvío de agua para las quintas, es otro factor por el que hoy sufren.
“Fíjese cómo va el río, antes estaba muy bonito, nos visitaba mucha gente, pero hoy con la sequía ya no es lo mismo.
“Antes juntaba unos tres mil pesos por día con la renta del baño, pero hoy a veces ni 10 pesos me gano, lo bueno que estoy pensionado, si no imagínese”, contó Rodolfo.
La postal de los afluentes vacíos cada día se vuelve más común, y esa situación pone nerviosos a los habitantes, que hasta ahora si bien no han sufrido cortes de agua, consideran que si sus ríos se secan sería una catástrofe nunca antes vista.
“Sólo le pedimos a Dios que nos mande la lluvia, porque cada vez se vuelve más común ver las piedras encima del agua, antes que esperanzas que viéramos esto (haciendo referencia al río seco)”, expresó.
En la zona de la Peñita existe un cúmulo de piedras en donde los paseantes llegaban y se tiraban clavados en aguas con más de dos metros de profundidad, sin embargo, actualmente apenas si hay un medio metro de agua alrededor de esa enorme piedra.
“Ahí íbamos y nos tirábamos unos clavados, era bien bonito ir con los amigos o con la familia, era un lugar paradisiaco, hermoso, ahora va muy seco, realmente nos da una tristeza, una nostalgia muy fuerte ver cómo va nuestro río”, platicó.
En tanto que Las Comadres, un grupo de mujeres que se dedican a vender comidas desde hace mucho tiempo en la entrada principal de Raíces, también dijeron que sufren los estragos de la sequía en sus ventas.
Una de las encargadas del negocio dijo que la venta de sus comidas ha disminuido cerca de un 70 por ciento, sobre todo los fines de semana, que era cuando más gente acudía a Raíces.
“La verdad si nos afecta, ahorita vendemos comidas y no nos quejamos porque ya tenemos a nuestros clientes, pero antes era mucho más, hoy sólo los dejan entrar aquí nada más, que nos compren y es todo, si alguien se mete al río lo sacan rápidamente.
Y es que el Gobierno Municipal de Allende ya tomó algunas medidas precautorias para contrarrestar la sequía que se vive también en esa región.
MATAN AL TURISMO
La crisis desencadenada por la sequía y el mal comportamiento de los turistas ocasionó el Gobierno Municipal de Allende tomara algunas medidas para rescatar el río que cruza por su municipio.
Desde el pasado 19 de marzo, las autoridades municipales decidieron restringir la entrada a los turistas y habitantes al lecho del Río Ramos, pues los desmanes que dejan cada temporada vacacional también son preocupantes.
“Atendiendo la emergencia de sequía en el Estado y con el objetivo de salvaguardar la integridad de este lugar, el cual es la principal fuente para el abastecimiento de agua potable de los allendenses, el acceso al paraje turístico Río Ramos queda restringido, agradecemos tu comprensión”, es lo que se puede leer en una manta instalada por el Municipio de Allende.
Según lugareños de Paso Hondo, otro poblado que se ubica a un costado del Río Ramos, el mal comportamiento de las personas fue otro motivo por el cual este año las autoridades decidieron cerrar todos los accesos al río.
“Mire, estoy de acuerdo en un 50 por ciento, porque había muchas personas que venían a vender cosas o algunos se ganaban sus pesitos con la renta del baño, yo qué sé.
“Pero también es cierto que las personas no respetan, mire ahí en ese sabino, ya lo tienen todo chamuscado por prender la lumbre junto al tronco, creo que eso tampoco es justo para la naturaleza, tenemos que cuidarla”, opinó otro de los allendenses.
Mientras tanto, el secretario del Ayuntamiento de Allende, Juventino Enrique Martínez Ocañas, reafirmó en entrevista que el cierre de los parajes turísticos se debe a la sequía que actualmente se vive en el noreste del País.
Martínez Ocañas señaló que ahora más que nunca deben cuidar el agua en Allende, porque el 85 por ciento del vital líquido que llega hasta los hogares de los allendenses, proviene del Río Ramos.
“Ahorita tenemos una falta de agua que ya se empieza a notar, el caudal que normalmente en estas fechas trae el río, ahorita traemos un 25 por ciento de su capacidad.
“Estamos viendo que de alguna manera tenemos un 75 por ciento de afectación y ya en unas zonas, sobre todo las más altas, no llega el agua”, declaró el secretario del Ayuntamiento.
Dijo que, junto a los altos mandos de Agua y Drenaje de Monterrey, la alcaldesa, Eva Patricia Salazar Marroquín, ya está buscando soluciones para no desamparar a los habitantes de su municipio.
“Necesitamos cuidar muy bien nuestra agua, ahorita en las partes altas estamos llevando pipas de agua porque ya es insuficiente, dos pipas son del municipio y otras dos son de empresas privadas”, manifestó.
Señaló que la colaboración de empresarios locales es fundamental y que siempre han estado a las órdenes para ayudar con el Municipio a los ciudadanos de Allende.
“No basta solamente con restringir el paso al Río Ramos, me gustaría pedirles a los vecinos que cuiden el agua, porque ahorita no sólo se usan las pipas para abastecer agua en las colonias altas, sino que en un incendio también nos ayudan”, instó.
Recalcó que no hay manera que actualmente se pueda abrir el acceso al Río Ramos, sobre todo porque es común que la gente prenda fogatas para asar carne o para cualquier otro uso que podría desencadenar un incendio.
“Existe un riesgo superpeligroso, pues la gente llega a dejar una fogata encendida y se incendian los árboles, no podemos dejar que esto suceda, tenemos que evitarlo”, replicó.
Puntualizó que a lo largo del Río Ramos existen árboles con cientos de años de antigüedad que no pueden perderse por la indiferencia de algunas personas.
Mientras tanto, los operativos para detectar turistas a lo largo del lecho del río, comenzó desde el pasado 6 de abril y se intensificará durante las vacaciones de Semana Santa, refirió el secretario de Seguridad Pública, Salvador Sepúlveda Trejo.
“Iniciamos el operativo en conjunto con Policías de Municipios vecinos, Fuerza Civil y Policía Federal, sobre todo en las carreteras, porque sabemos que mucha gente viaja.
“Me gustaría comentar y pedirle el apoyo a la ciudadanía, pues el Río Ramos estará cerrado por motivo de que tenemos que cuidar el agua, pues está muy escasa y porque así lo aprobó un Comité Ciudadano con especialistas, a que no acuda porque los vamos a tener que regresar”, señaló Sepúlveda Trejo.
Detalló que habrá una guardia permanente en caminos, brechas y carreteras para detectar personas que salen de vacaciones y que quieran inmiscuirse en el afluente, pero también para salvaguardar la integridad de los paseantes.
Mientras tanto, ya algunos cuidan sus principales fuentes de abastecimiento de agua, pero en otros lugares se ven olvidados y sólo se ve enfoque de las autoridades en presas y pozos, pero los ríos también se están muriendo.




























