¡Al fin! Llegó el quinto partido

La Selección Mexicana avanzó al quinto partido de la Copa del Mundo 2026 tras vencer 2-0 a Ecuador con unos primeros 45 minutos de ensueño que le permiten al tricolor llegar a los octavos de final de la justa mundialista en el Estadio Ciudad de México.

El rival en la siguiente fase será el ganador del partido entre Inglaterra y República Democrática del Congo. Cualquiera de las dos visitará el Azteca el 5 de julio para cerrar la participación de la Ciudad de México como sede del torneo.

Las actuaciones locales en los primeros 45 minutos fueron suficientes para sentenciar el partido, teniendo picos muy altos de rendimiento para después tener un segundo tiempo donde se priorizó cuidar el marco de Raúl ‘Tala’ Rangel, quien también tuvo al menos una intervención clara.

Pero antes del juego la fiesta mexicana se vio interrumpida por la lluvia y la tormenta eléctrica que azotó al sur de la capital del país, mismas que provocaron el retraso del inicio del partido por una hora, pero los ánimos no disminuyeron.

La afición local fungió un papel muy importante en los primeros minutos del encuentro, presionando de forma constante a los rivales cada que tocaban el balón y coreando los “¡olés!” que no generaban más que frustración en los vestidos de amarillo que no encontraban el balón.

Por momentos parecía que la España de 2010 se había apoderado de los mexicanos con una clase de fútbol de altísimo nivel. Toques de primera intención, triangulaciones, movimientos al espacio. En conjunto con un Gilberto Mora superlativo, la gente en las tribunas gozaba el dominio.

La superioridad mostrada por los verdes se reflejó en el marcador a los 22 minutos en una escapada frenética de Julián Quiñones que entró al área, dribló a un rival y sacó un potente derechazo que le partió el marco a Hernán Galíndez para hacer estallar al Azteca.

El dominio azteca prevaleció en gran parte del primer tiempo y no fue desaprovechado por los muchachos de ‘El Vasco’. Quiñones asistió a Jiménez afuera del área y este último, con un disparo angulado, convirtió el segundo para un grito sin igual en la tribuna.

Para la parte complementaria el ritmo local bajó, pues se le cedió la iniciativa a la escuadra sudamericana que buscó generar ocasiones de gol con la eliminación casi capitalizada.

En faceta defensiva México también mostró una buena cara con una zaga inmaculada que sigue sin permitir gol tras cuatro partidos en esta Copa del Mundo.

Con el resultado en la mano y el reloj a favor, la selección tricolor fue inteligente en el manejo del partido sin desfogarse de nueva cuenta al ataque, dejando escurrir el tiempo mientras los ecuatorianos se hundían con el correr del cronómetro.

Aunque la afición pedía un gol más para ponerle el último globo a la fiesta, ya no hubo necesidad de convertir otra anotación para sellar el pase a la siguiente ronda de esta Copa del Mundo.

Sobre el tiempo agregado, Piero Hincapié vio la tarjeta roja luego de taparse la boca cuando se dirigió a Santi Giménez, registrando la segunda expulsión en este Mundial por este motivo.

LA FIESTA DE REFORMA

La avenida más bella e importante del país se convirtió en la arteria que alimentó con cientos de miles de aficionados al Angel de la Independencia, corazón del festejo por la victoria de México frente a Ecuador.

Es cierto, la plancha del Zócalo -donde se instaló el Fan Festival-, vivió un ambiente inigualable e, incluso, cuando faltaban tres horas para el arranque del partido fue necesario cerrarlo pues llegó al límite de su capacidad; pero en Reforma la fiesta fue total.

Desde muy temprano los aficionados llegaron a este punto para disfrutar en las pantallas gigantes el partido, en un ambiente de fiesta donde aunque hubo alcohol ilegal (se supone que en la demarcación se había decretado la ley seca), no se dieron reportes de problemas o conflictos.

Fue tanta la devoción a los colores nacionales, que a nadie le importó la tormenta eléctrica que azotó la ciudad, o el caminar kilómetros pues varias estaciones del Metro fueron cerradas y el transporte público se restringió.

Lo importante fue estar en Reforma, en la Alameda Central, en el Monumento a la Revolución y otros puntos donde se instalaron pantallas gigantes.

Cuando el árbitro pitó el final del encuentro el Angel estalló, literalmente. Pues cientos de fuegos artificiales iluminaron el cielo de la Ciudad de México que la noche del 30 de julio no durmió, ebria de felicidad.

(Con información de Gerardo Ramos Minor y Pedro Ortiz)

Fotos: Andrea Jiménez

Últimas Noticias

¡Ya hacía falta!

No me gusta el fútbol.No soy aficionado; me aburre...

Golea Mijes a Samuel

En esta temporada mundialista, donde unos más que otros...

Columna mundialera

Estaba un día El Apuntador comprando bloqueador solar por...

Las 5 películas mexicanas para este Mundial de futbol

El futbol mexicano no sólo vive en las canchas,...

El escenario más grande del Mundo

Luego de controversias, alertas, protestas, malos augurios, obras inconclusas y desconfianza en general, finalmente a las 13:00 horas del 11 de junio, el brasileño...

¡Que inicie la fiesta!

Hora Cero presenta una edición especial digital con motivo del arranque de la Copa del Mundo 2026.

‘En San Pedro los ciudadanos participan’: Farah

San Pedro Garza García se prepara para garantizar la seguridad de los visitantes nacionales y extranjeros en el Mundial de Futbol, como lo ha...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí