Está por terminar el verano, la temporada de mayor actividad para el oso negro americano (Ursus americanus), y con ello se ha disparado la presencia de ejemplares que bajan desde la Sierra Madre Oriental hacia la zona metropolitana de Monterrey en busca de alimento antes de la temporada invernal.
Los municipios con más registros son Monterrey (zona sur), San Pedro Garza García, Santiago, Santa Catarina y Salinas Victoria, pero ya han llegado incluso a municipios como Villaldama y Bustamante.
El caso más comentado ocurrió el pasado jueves 3 de septiembre, cuando un gran ejemplar adulto fue captado descansando bajo el puente del Río La Silla, en la colonia Privada Villalta. El avistamiento se hizo viral porque el oso se encontraba con las patas delanteras hacia arriba, totalmente relajado. Protección Civil informó que el animal no presentaba riesgo y fue monitoreado hasta que regresó por su propio pie a la sierra, descartando los rumores de que estuviera herido o en peligro.
Otro punto crítico es la zona de Mederos. La Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL, en la colonia Del Paseo Residencial, está prácticamente en la entrada del cerro y los avistamientos son diarios. Entre estudiantes y maestros ya se dice en tono de broma que si no viste un oso en el área, es como si no hubieras asistido a clases.
A principios de septiembre, un ejemplar de aproximadamente 225 kilogramos fue captado recorriendo calles y áreas verdes en Lomas Mederos y Satélite durante la noche. De acuerdo con los reportes de Parques y Vida Silvestre, se trataría del mismo oso que días antes fue asegurado dentro del Campus Mederos de la UANL, donde recorrió las distintas facultades antes de ser reubicado.
La lista se extiende a zonas como Chipinque, Grutas de García y La Estanzuela, donde los animales hacen de las suyas buscando botes de basura, alimento de mascotas o restos de las tradicionales carnes asadas.
¿POR QUÉ BAJAN TANTO?
Erik Cavazos Cavazos, director de Protección Civil del Estado, ha explicado que el problema se ha agravado porque los osos han cambiado su hábito alimenticio en los últimos años. Al encontrar comida fácil en la ciudad, pierden el miedo a bajar.
“No les cambiemos su hábito de alimentación, no les demos comida, ni agua. Ellos tienen que buscarla en su hábitat”, insistió el funcionario.
La especie, cabe recordar, es la única de la familia Ursidae que aún habita en México y está catalogada como en peligro de extinción en la NORMA Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010.
¿QUÉ HACER SI VES UN OSO?
Ante cualquier avistamiento, Protección Civil activa un protocolo conjunto con Profepa, Semarnat y Parques y Vida Silvestre para ahuyentar y reubicar al ejemplar sin dañarlo.
Las autoridades piden a la población seguir al pie de la letra las siguientes recomendaciones: Mantener la calma. No gritar, no correr y no darles la espalda, no acercarse, no intentar tocarlo, capturarlo o acorralarlo, no alimentarlo, no dejarle agua, ni basura, croquetas o comida a su alcance, no arrojarle piedras, palos u objetos y no intentar espantarlo, no fotografiar, es la causa número uno de accidentes, alejarse lentamente, dándole siempre la cara al animal, resguardarse en un lugar seguro y reportar de inmediato.
¡ATENCIÓN! NO LOS DAÑES
Las autoridades recordaron que el oso negro está protegido por ley. De acuerdo con el Artículo 127 de la Ley General de Vida Silvestre, causarle daño puede implicar multas de 20 a 50 mil días de salario mínimo.
Conforme al Artículo 420 del Código Penal Federal, se castiga con 1 a 9 años de prisión y multas de 300 a 3 mil días, con agravante de hasta 2 años más si ocurre dentro de un área natural protegida.
La recomendación final es clara: Monterrey está enclavado en territorio de osos. Coexistir es posible, pero depende de la ciudadanía no humanizarlos y no convertirlos en una atracción.
¿A DÓNDE PUEDO REPORTAR UN AVISTAMIENTO?
Emergencias: 911
Parques y Vida Silvestre: 81 2033 1200
Correo: [email protected]










