Cierto es que en la guerra, en el amor y en la política todo se vale, sobre todo en ésta última, donde para buscar o retener el poder se involucran a personajes poniendo en riesgo su reputación y trayectoria, como el caso del ex secretario de Seguridad de Nuevo León, Aldo Fasci Zuazua.
El consuegro del gobernador Samuel García, y suegro del secretario estatal de Gobierno Miguel ‘Mike’ Flores, se ha asumido como reventador, palero y títere del oficialismo en clara campaña a favor de Movimiento Ciudadano.
Primero, a finales de julio, Fasci salió con la puntada, obviamente recibiendo órdenes superiores, de intentar registrarse como ¡candidato del PAN! a la gubernatura, en claro intento de meter ruido y empedrar el camino a Adrián de la Garza.
El consejero del gobernador buscó una rendija en los estatutos de Acción Nacional que permite inscribirse a ciudadanos no militantes a puestos de elección popular, sin embargo el comité estatal de ese partido le cerró toda posibilidad de registro.
Pero cuando parecía que Fasci estaría más preocupado por atender su salud -recordando que tuvo una recaída supuestamente por cáncer-, pues recibió una nueva orden para denunciar ante la PGR al rector de la UANL.
Esa nueva ocurrencia y aparición estelar de Fasci coincidió con la encerrona que tuvo Samuel García, en días pasados, con al menos cien altos directivos de la Máxima Casa de Estudios donde el ejecutivo estatal hizo un sutil llamado para votar por el candidato o candidata a gobernador en 2027.
Altos directivos niegan que en la reunión no se tocó ese tema electoral, y que tampoco el gobernador dio línea para que el próximo rector sea el secretario general de la UNAL, su amigo Mario Garza.
Sin embargo las reacciones no se hicieron esperar acusando a Samuel García de violentar la autonomía universitaria, tanto de diputados de la oposición como de ex rectores que le pidieron sacar las manos de la Máxima Casa de Estudios.
Además, está la fuerte carta que sacaron de manera conjunta cada uno de las “corcholatas” de MORENA donde se tiran duro y a la cabeza contra el gobernador por, lo que llaman, su intento de “entrometerse” en la vida interna de la UANL, violentando su autonomía.
Como respuesta, el ejecutivo estatal de nuevo pidió a Fasci que saltara al campo en un intento de acalambrar al rector Santos Guzmán y a sus principales colaboradores, así como a los integrantes de la Junta de Gobierno.
Sin embargo, la intentona fracasó rotundamente luego de que el ex procurador decidiera entregar, 18 horas antes de su conferencia de prensa, la exclusiva a un periódico local.
Obviamente esto molestó de sobremanera a los reporteros quienes de inmediato cancelaron su presencia en el evento programado en el exclusivo Hotel Ancira del Centro de la ciudad.
Fueron tantos los reclamos, que al equipo de prensa de Fasci no le quedó otra que anunciar que la conferencia de prensa se postergaba para una fecha futura.
Todo mal para Fasci.
Ahora, hay que recordar que en la UANL no hay antecedentes recientes de que un gobernador meta las manos para tratar de imponer al futuro rector, y para pedir el voto naranja a los más de 200 mil alumnos, académicos, investigadores y trabajadores.
Eso, ni tan descarado, pasó en tiempos del PRI cuando desde Palacio de Cantera se respetaba la autonomía universitaria, aunque el gobernador en turno sugería un nombre, como pasó con Sócrates Rizzo recomendando a su amigo Manuel Silos.
Además, la historia muestra que cuando un titular del Poder Ejecutivo intenta pelear contra la Universidad, generalmente las cosas salen muy mal para el mandatario.
La única lectura es que Samuel García se está jugando el todo por el todo, porque también en las elecciones de 2027 estará en juego que funcionarios sean llevados ante la justicia, sobre todo quienes quedarán sin fuero.
Seguramente también los números reales sobre preferencias electorales, a diez meses de los comicios, no son tan favorables para Movimiento Ciudadano, ni para la gubernatura ni para tener la mayoría en el Congreso local.
Y como dice la Biblia -con o sin Fasci enlodado lo que tanto le costó construir en imagen como funcionario público-: “Y vendrán cosas peores”… en Nuevo León.
En otros asuntos, otro tema que tiene emproblemada a la administración estatal es esta idea de implementar el llamado Pase Turístico, que es una especie de permiso especial, con 30 días de duración al año, que tienen que tramitar los dueños de autos con placas foráneas que circulan en la entidad.
La idea no solo ha encontrado el rechazo de los ciudadanos, sino de los alcaldes de Escobedo, José Antonio Quiroga; de San Nicolás, Daniel Carrillo y García, Manuel Guerra Cavazos.
Cada uno de ellos advirtió a sus elementos de Tránsito que tienen prohibido detener a un vehículo y mucho menos sancionar por no traer el dichoso Pase Turístico.
Que nadie se sorprenda que en días próximos otros municipios de la entidad se sumen a esta medida.
Pero por si esto fuera poco, también está el consabido encontronazo entre los diputados del PRI y el PAN con los de MC por esta medida.
Tan apaleados están los naranjas, que ahora intentan responsabilizar al PAN de la propuesta de este Pase Turístico, haciendo a un lado el hecho de que si votaron a favor, fue por la línea que les mandaron desde el Palacio de Cantera.
Y siguiendo con el tema del Congreso del Estado, llama mucho la atención la decisión que tomaron la mayoría de los diputados de MORENA de abstenerse a votar a favor de quitarle el cobro del llamado impuesto verde a Agua y Drenaje de Monterrey.
Con su abstención, el PRI y el PAN no lograron pasar la iniciativa, que hubiera representado que más de mil millones de pesos de los recursos de Agua y Drenaje pasarán a las arcas del gobierno del Estado.
Llama la atención porque al tomar esta decisión, que beneficia directamente al gobernador Samuel García, están contraviniendo las indicaciones que les dejó la dirigencia nacional de su partido de que iban a ir con todo y en contra de la administración estatal.
Es obvio que los diputados morenistas son muy atrevidos y capaces de ignorar las disposiciones de la dirigencia nacional de su partido que, en este caso, queda en calidad de tapete.
Dicen algunos en MORENA que estas decisiones no están pasando desapercibidas y los castigos llegarán en unos meses, cuando estos legisladores no reciban el apoyo del partido para reelegirse.
Para entonces, mucho del daño estará hecho.




