La Cátedra Alfonso Reyes y la Universidad Autónoma de Nuevo León rindieron sus respectivos homenajes a la filósofa, escritora, humanista y promotora cultural Alejandra Rangel Hinojosa, quien falleció el pasado 7 de agosto a los 74 años de edad.
Una semana después, el viernes 14 de agosto, Ana Laura Santamaría, directora de la Cátedra Alfonso Reyes, organizó una sesión en torno a la trayectoria y legado de quien fuera una de las consejeras de la misma, por lo que profesores, compañeros y alumnos la recordaron en una reunión realizada vía Zoom.
“Les agradezco a todos los participantes su respuesta rápida y entusiasta a esta convocatoria, profesores y directivos del Tecnológico de Monterrey que como nosotros tuvieron el enorme privilegio y el placer de conocerla, de conversar con ella y de trabajar con ella”, manifestó Santamaría.
A este homenaje virtual se sumaron Juan Pablo Murra, rector del Tecnológico de Monterrey, Carmen Junco, consejera de la Cátedra Alfonso Reyes, así como Lucía Rangel Hinojosa, quien resaltó que una las mejores cualidades de su hermana era la fuerza interna que la caracterizaba.
“En nombre de la familia Rangel Hinojosa y Clariond Rangel, expreso mi más sincero agradecimiento por este homenaje que la Cátedra Alfonso Reyes de la Escuela de Humanidades y Educación del Tecnológico de Monterrey, le ha ofrecido el día de hoy a Alejandra, mi querida hermana.
“Ella me acompañó tantas y tantas veces en la vida, que lo menos que podía hacer era hacerle frente a esta petición y hablarles de su faceta más privada. Siempre la admiré porque tenía una fuerza interna que la hacía luchar hasta conseguir lo que se había propuesto; nunca claudicó por sus ideales y tenía una pasión por el conocimiento que la llevaba por senderos complicados pero que no fueron imposibles para ella”, expresó Lucía Rangel Hinojosa.
Y previo al testimonio de la hermana de Alejandra Rangel, Nora Guzmán, Enrique Tamez, Maximiliano Maza, Eva Rivas, Roberto Domínguez, Adela Díaz e Inés Saénz, compartieron sus anécdotas personales con la hija del ex gobernador Raúl Rangel Frías.
HOMENAJE UANL
Mientras tanto el domingo 16 de agosto la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) transmitió por la página de Facebook de Cultura UANL el homenaje póstumo a Alejandra Rangel Hinojosa en el que participaron Jeannette L. Clariond, directora de Vaso Roto ediciones, Ludivina Cantú, directora de la Facultad de Filosofía de la UANL y Carolina Farías, directora del Fondo Editorial Nuevo León.
La ceremonia virtual de homenaje inició con un mensaje especial que dirigió el rector de la Máxima Casa de Estudios, Rogelio Garza Rivera, y fue moderada por José Garza Acuña, secretario de Extensión y Cultura de la UANL.
“Para Alejandra Rangel, la promoción de la cultura significaba una alta responsabilidad moral, por lo que dedicó todo su esfuerzo para la construcción de la infraestructura cultural y social de Nuevo León y de México.
“Como escritora, sus libros reflejan su vocación humanística, su compromiso social y principalmente, su espíritu solidario”, destacó el rector quien reveló que la familia Rangel Hinojosa decidió donar a la Universidad la biblioteca de don Raúl Rangel Frías como un acto de generosidad y solidaridad para la comunidad universitaria y la sociedad en general.
Garza Rivera anunció que se presentará al honorable Consejo Universitario a través de la Facultad de Filosofía y Letras la propuesta de creación de la cátedra de hermenéutica “Alejandra Rangel Hinojosa”.
“Asimismo, en una co edición con el Fondo Editorial Nuevo León y Vaso Roto ediciones, publicaremos su tesis doctoral sobre el filósofo Martín Heidegger, quien señaló: ‘La gran tragedia del mundo es que no cultiva la memoria, y por tanto, olvida a los maestros’”, externó el rector de la UANL.
Por su parte, Jeannette L. Clariond manifestó: “Para mí Alejandra no fue una cuñada, no solamente fue integrante de la familia, fue una amiga y una escucha. Tenía la particularidad que cuando hablaba con ella, le estaba platicando un tema, algo que me había pasado muy personal, siempre me aconsejaba, ella puso en práctica lo que siempre amo de Heidegger: la escucha.
“Alejandra vino a esta vida a ser maestra, una maestra de la escucha, pero quiero destacar algo de muy esencial de ella: que era nunca hacer juicios, siempre aceptaba a los seres humanos como eran y es la razón por la que se distinguió como fundadora del Consejo a la Cultura y las Artes, por su apertura, por su escucha y por saber ver lo que muchos de nosotros no podemos ver; para mí fue una maestra de vida”, puntualizó Jeannette L. Clariond.
Para los interesados, ambos homenajes están disponibles en las páginas de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey y de Cultura UANL, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, respectivamente.











