Una de las series más famosas de Pablo Picasso inaugura el programa del año de las exposiciones del Centro de las Artes de Conarte. Se trata de Tauromaquia, la muestra que desde el pasado 25 de enero se exhibe en la Nave Generadores del Parque Fundidora.
Con trazos impecables, el pintor originario de Málaga, España, ilustra en 26 obras de pequeño formato los típicos momentos que se viven en el toreo, siendo los protagonistas -obviamente-, los toreros, los toros y la afición.
Como muchos niños en España, el pequeño Pablo solía acompañar a su padre a las corridas de toros en su ciudad, por lo que llevó esta tradición tan arraigada en la Madre Patria al terreno artístico, dedicando esta serie a la fiesta brava.
En las 26 piezas realizadas en la técnica conocida como aguatinta -que es muy parecida a la acuarela-, el artista recreó varias imágenes relacionadas con las faenas de los toreros, los toros en el ruedo o en el campo, el momento de la estocada y otras acciones que se viven durante la fiesta taurina.
Las aguatintas fueron elaboradas por Picasso para ilustrar los textos del torero José Delgado, alias Pepe-Hillo, en el tratado La Tauromaquia o Arte de Torear, publicado en Cádiz en 1796.
La carpeta, en la que aparecen el texto de Pepe-Hillo y los dibujos de Picasso, comenzó en 1926, pero se detuvo inexplicablemente en 1930. Posteriormente, en 1956, el editor Gustau Gili tuvo contacto con el artista malagueño para terminar el proyecto iniciado por su padre.
De tal manera que la estética, el ceremonial, la práctica y la afición a la fiesta brava fueron plasmados por Picasso, quien con esta serie rindió un homenaje al mundo del toreo.
EL ARTE, MÁS ALLÁ
DE LA POLÉMICA
Gracias a la sinergia que hubo entre las autoridades de Conarte con las de la Fundación Gaspar de Barcelona, fue posible traer por primera vez esta exposición con la que el Centro de las Artes inicia sus actividades este año.
Tauromaquia forma parte de las tres series más famosas que realizó Picasso, las otras dos son el Minotauro y El artista y su modelo.
Jorge García Murillo, director del Centro de las Artes, destacó que Picasso era “el gigante del arte del siglo XX”, ya que su legado dejó marcas profundas en la historia del arte por haber sido el propulsor del cubismo, pero su obra va más allá de este movimiento.
“Picasso, tras su muerte, dejó más de 30 mil grabados, 2 mil esculturas, 3 mil piezas de cerámica, pintó más de cuatro mil telas. Era un pintor prolífico y fue un artista integral, porque además hizo cine y diseñó escenografías y vestuario para teatro y para ópera”, precisó.
Por su parte, Ricardo Marcos, presidente de Conarte, consideró que la exposición es de gran relevancia para la ciudad, y aunque la temática pueda desatar polémica, lo importante es apreciar la visión que tuvo el artista Pablo Picasso sobre la fiesta brava.
“Hay un punto que me parece interesante, que es esta cuestión de la polémica que ya estamos viendo un poco en las redes sociales, y creo que cuando uno se acerca a un espacio de exposiciones o a una galería, tenemos que dejar a un lado los aspectos morales.
“Porque, evidentemente, en este caso Picasso no quiso moralizar al respecto del toreo, sino dejar ciertas visiones que tuvo sobre la fiesta brava en torno a un tratado que representa el toreo moderno, ya que entonces era una disciplina con técnica, con elementos y que gracias a Pepe-Hillo quedaron sentados para futuras generaciones”, manifestó el presidente de Conarte.
Tauromaquia permanecerá en exhibición hasta el mes de abril en la planta baja de la Nave Generadores del Centro de las Artes. El espacio abre de martes a domingo de las 11:00 a las 21:00 horas, con entrada libre.
Eloy Cavazos elogia
los toros de Picasso
El torero Eloy Cavazos fue el invitado especial a la inauguración de la exposición Tauromaquia, en la Nave Generadores el pasado 25 de enero.
En entrevista, expresó que la belleza de la fiesta brava ha permitido que muchos artistas la hayan tomado de inspiración para sus obras.
“Yo siempre he considerado mi profesión como un arte. El toreo es un arte porque se pueden hacer todas las suertes y que eso haya inspirado a grandes compositores, a grandes escultores, poetas y pinturas, en fin, algo tan hermoso tiene el toreo que se inspira esta gente en ello”, dijo.
En las aguatintas que realizó Picasso se pueden apreciar algunas suertes que ya están en desuso y Cavazos citó las más conocidas.
“Por ejemplo hay suertes que se han ido acabando, como el tancredo, el salto de la garrocha y otras suertes que ya no las vemos.
“También estaban las banderillas de fuego que eran para castigar al toro cuando no iba al caballo y estas banderillas tenían un explosivo que incitaban más al toro y todo eso se fue quitando y ahora tenemos nuestra nueva fiesta, es decir, nueva de unos 100 años, más o menos”, indicó.
Eloy Cavazos, que se está preparando para torear en festivales del recuerdo a los que fue invitado para el mes de abril, suspendió su entrenamiento en Campo Bravo para asistir a esta exposición, pues consideró que era una oportunidad imperdible.








