Una familia de elefantes de múltiples colores dentro de una caja transparente atrae las miradas de quienes caminan por Paseo de la Reforma. Al detenerse a ver estas tres esculturas, se percatan de que es una obra de arte huichol que forma parte de una serie de 10 piezas que se instalaron por esta avenida, ubicada en el corazón de la Ciudad de México.
La Exposición de Arte Huichol más grande del mundo fue inaugurada el pasado 7 de febrero y estará hasta el próximo 4 de marzo en las dos aceras de la zona comprendida entre la Torre Mayor y la glorieta de la Diana Cazadora.
Las grandes esculturas realizadas por integrantes de familias huichol están dedicadas a actividades deportivas como el futbol, futbol americano, automovilismo, ciclismo, el mundo taurino, entre otros, así como a algunos animales que habitan en la selva.
Ulises Albores, director de comunicación de Paricuta, dijo que esta muestra busca promover y enaltecer el trabajo realizado por la comunidad huichol, que han conservado esta tradición al cubrir con pequeñas cuentas de colores objetos de varios tamaños y creando grandes obras de arte, ya que han continuado con esta práctica de generación en generación.
Indicó que Paricuta es la empresa social y cultural que ha detonado el desarrollo del arte huichol mediante la fusión de íconos urbanos y de la vida cotidiana para la exaltación de estas esculturas de gran formato, que en este momento son admiradas por los capitalinos y turistas en este céntrico espacio al aire libre.
“Durante todo el mes de febrero hasta el cuatro de marzo, vamos a tener la exposición de arte huichol más grande del mundo, que está compuesta por 10 piezas monumentales con motivos deportivos como lo es la fórmula uno, fútbol soccer, fútbol americano, el deporte ecuestre y el ciclismo.
“También contamos con obras de la naturaleza como lo es la familia de elefantes y un rinoceronte, cuya elaboración duró casi cinco años y las cuentas que utilizaron están bañadas en oro y en plata con detalles y terminaciones decoradas en oro de 14 quilates.
Albores destacó que para estas 10 piezas se requirió la colaboración de más de 100 artistas huicholes, diseñadores y estructuralistas que apoyaron con la elaboración de las obras monumentales y se requirieron en total 20 millones de cuentas como materia prima.
Refirió que el maestro César Menchaca, de Menchaca Studio, se encargó de la curaduría, con apoyo de Paricuta.
Una gran bicicleta, un auto de carreras, balones de americano y soccer, elefantes de diferentes tamaños y un rinoceronte, fueron decorados por los miembros de familias huicholes, quienes dan ejemplo de dedicación y paciencia para lograr estas creaciones inigualables.
“La intención que nosotros buscamos por medio de esta exposición es enaltecer el arte y mostrarle al público que no solamente el arte huichol se queda en pulseras y otros objetos decorativos como cuadros, máscaras, por mencionar algunos, porque va más allá.
“Para los huicholes el arte es una manifestación de lo divino en lo terrenal. En estas esculturas monumentales vemos la manifestación de la vida cotidiana en la naturaleza y el deporte”, mencionó.
Estas piezas están vigiladas por jóvenes en bicicleta que continuamente dan vuelta en ambos sentidos de Paseo de la Reforma para evitar que sean tocadas por quienes se acerquen para conseguir algo más que una buena foto.
“Realmente es algo muy laborioso, ya que tenemos que dar vueltas de la Torre Mayor a la Diana Cazadora, son 10 obras en total y tenemos que estar cuidando que la gente no se acerque demasiado a estas, ya que algunas tienen terminaciones en oro de 14 quilates.
“Somos cuatro los vigilantes; son dos personas por turno y cada turno es de 12 horas. Algunas están cubiertas con poliuretano, pero otras están totalmente expuestas, por lo que debemos estar vigilando constantemente”, señaló Juan Humberto Vélez.
El joven añadió que él estaba trabajando en Menchaca Studio, donde fueron diseñados los moldes por los integrantes de las familias huichol, y cuando anunciaron que iban a instalar una exposición, fue uno de los seleccionados por César Menchaca.
Finalmente, comentó que le gustaría aprender a aplicar la chaquira que recubre las piezas, porque ya había trabajado en los moldes.
Consideró que a pesar de estar recorriendo la avenida continuamente con su bicicleta, se siente satisfecho y orgulloso de que la gente admire el trabajo de los huicholes, un arte de valor incalculable por la precisión y el manejo del color que aplican tanto en sus artesanías como en estas esculturas monumentales.









