Pero esos pasajeros de los autobuses nunca llegaron a su destino. Fueron bajados en retenes del crimen organizado en las carreteras de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, y también cuando las unidades llegaban a las centrales camioneras.
El primer domingo de junio del próximo año los electores aprobarán o rechazarán, en las urnas, la gestión de un gobernador que fue impuesto por su antecesor en 2009, cuando el PAN estaba en Los Pinos y los priistas estaban huérfanos de un presidente de la República. Vaya, todo se decidió en casa, sin pedirle permiso a nadie.
Después de todas las mentiras que publicó en su portal pasquinero, mismas que me causaron una risa maratónica, quise responderle con verdades, porque este tipo de personajes, cómplice de pillerías de políticos de Nuevo León, deben ser encuerados.