Pero llegó 2010 y Larrazábal Bretón, entonces alcalde de Monterrey, no pudo ampliar sus prósperos negocios al amparo de la política pues el Partido Acción Nacional no consideró que Cabeza fuera el mejor ejemplo de honestidad.
Y de corazón también digo: siento profunda vergüenza por un grupo de medios, reporteros y conductores de Nuevo León que denigraron una profesión de la cual me enorgullezco.
Por eso los televidentes han visto una ofensiva salvaje, jamás vista en Nuevo León, para tumbar a “El Bronco” en las preferencias electorales y con serias posibilidades de ganar el 7 de junio, como también tiene posibilidades la tricolor Ivonne Álvarez García que llegará a las urnas impregnada con un fuerte tufo de corrupción del gobernador Rodrigo Medina de la Cruz, su progenitor y sus hermanos.
Entiendo que en los próximos días el dueño de Multimedios, don Francisco González y sus herederos, entrarán en pánico porque sus intereses económicos pudieran verse seriamente afectados si el PRI pierde la gubernatura ante el candidato independiente.
Estas elecciones en Nuevo León serán históricas, pero antes de serlo por los resultados que se avecinan, hay que resaltar datos y situaciones que aderezan las campañas una vez rebasado el primer mes de contiendas electorales.
Después de un enfrentamiento en Michoacán entre dos grupos comandados por dos líderes de las extintas autodefensas, con saldo de nueve muertos, solamente unas semanas pisaron la cárcel Hipólito Mora, Luis Antonio Torres, alias “El Americano”, y decenas de sus pistoleros.