Algunas veces noto que la gente intenta llevar la vida lo más normal posible. Antes de morir mi papá disfrutábamos momentos en familia que algunas veces yo compartía por el Facebook. Publicar cosas por aquí se ha vuelto casi una religión para muchos de nosotros, es sorprendente como consciente o subconscientemente terminamos poniendo asuntos por este lugar. El caso es que ni por la cabeza nos pasó que mi papá fuera a contagiarse y luego a morir de una forma tan horrible, enseguida de haber sido intubado. Ni lo imaginamos y ese virus nos alcanzó y terminó cortando trágicamente la vida de mi padre joven aún. Y veo que la gente pública sus fiestas, que se la pasan de maravilla (que bueno, coincido en qué hay que vivir lo más felices que se pueda porque mañana quien sabe si estemos), pero creo que es importante no confiarnos tanto, porque ahorita puedes ser feliz y mañana todo puede cambiar y podrías verte en una situación tan terrible pidiendo oración por tus seres queridos o por ti mismo.