Una nueva temporada de la Liga Mexicana de Beisbol ha dado inicio y los Sultanes de Monterrey, eternos protagonistas y permanentes aspirantes al titulo regresaron al Estadio Mobil Super.
En esta ocasión recibieron a los Diablos Rojos del México, con quien tienen la rivalidad más añeja del beisbol profesional mexicano.
Como siempre sucede la ceremonia de inauguración fue una verdadera fiesta donde miles de aficionados participaron en la celebración por el arranque de una nueva temporada.
El objetivo de los “fantasmas grises” es sencillo: alcanzar el título número once en su, de por sí, bastante prestigiada historia en la pelota caliente mexicana.



















