La promesa del gobernador Samuel García de remediar el eterno problema del transporte público en el estado no se cumplió, por lo que son los municipios metropolitanos, con sus propios recursos, los que han encontrado la solución al crear sus propias rutas, que mueven millones de pasajeros al año y gratis.
Tan solo Monterrey, con su Regio Ruta, inaugurada el año pasado, ya mueve hasta 8.8 millones de pasajeros, una tercera parte del total de los viajes que el año pasado efectuaron los camiones de Nuevo León, que fue de 25.9 millones, de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI).
También desplazan millones de pasajeros los municipios de San Nicolás, Santa Catarina, San Pedro y Guadalupe, contemplados en este recuento, para complementar la labor que no ha podido hacer el Gobierno del Estado y que se ha convertido en una carga que la ciudadanía sufre a diario.
De acuerdo con cifras públicas disponibles y datos aportados por entrevistados, en total los cinco municipios más grandes de la metrópoli invierten en conjunto al año, para sus recorridos intermunicipales, 276 millones de pesos, una cuarta parte de los mil millones de pesos del Gobierno del Estado.
Como lo señala Marcos García, secretario de Movilidad de San Nicolás, desde los municipios han tenido que hacer una labor que les cuesta millones de pesos para cumplir una obligación que no puede solventar la administración estatal, con un servicio deficiente que provoca esperas de hasta dos horas y filas de hasta 200 metros.
“Había adultos mayores que se acercaban con nuestro alcalde solicitando que el transporte público regresara hacia el interior de las colonias por algunas rutas que quitó el Gobierno del Estado; el Gobierno de San Nicolás tuvo que implementar estas rutas, aunque es una obligación del Estado dar respuestas a las necesidades de los vecinos nicolaítas”, explica.
No quiso dar opinión para esta nota ningún funcionario del Instituto de Movilidad y Accesibilidad de Nuevo León (IMA), dependiente de la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana del Estado, que encabeza Hernán Villarreal.

UN RESCATE QUE NO HA LLEGADO
Cuando era candidato de Movimiento Ciudadano a la gubernatura, Samuel García dijo que habría inversión histórica en el transporte público, mejoras y soluciones. El 16 de marzo de 2021 declaró: “Se requiere invertir gasto público al transporte de Nuevo León, porque con eso vamos a arreglar uno de los problemas más graves del estado, que es la movilidad. Que Nuevo León tenga un transporte digno con infraestructura. Entrando en octubre vamos a rescatar el transporte público de Nuevo León, vamos a plantear un nuevo enfoque de movilidad que esté alineado el metro, el transmetro, las ecovías, las rutas troncales”.
Cinco años después, pese a las proclamas optimistas, las mismas quejas de los usuarios prevalecen, como se observa a diario en filas kilométricas en las paradas de camión, por falta de unidades.
De acuerdo con las cifras que ha difundido en medios el Gobierno del Estado, la administración inició con mil 500 unidades de transporte público en circulación. Actualmente, de acuerdo con esos datos, hay 4 mil 300 en 107 rutas, y los tiempos de espera disminuyeron de 24 a 16 minutos.
En mayo de 2022, el gobernador de Nuevo León dio a conocer su Plan Maestro de Movilidad. Expuso la cifra de 98 mil millones de pesos para todo el sexenio en todos los rubros del transporte. De ese total, serían 6 mil millones de pesos para mil 600 nuevas unidades.
Entre los números ciertos e inciertos que el gobernador ha dado sobre la cantidad de unidades que circulan por el estado en el sistema Muevo León, la legisladora albiazul Rocío Montalvo obtuvo un dato conciso a través del sistema de transparencia: el total de la flota del transporte público en la entidad es de 4 mil 284 unidades. Si se le retiran las 416 del Transmetro, andan en ruta 3 mil 868.
En los camiones verdes, el Gobierno estatal ha falseado las cifras: dijeron que ya tenían 4 mil 300 unidades, como lo anunciaron en su publicidad impresa, pero luego aclararon que ya habían licitado la contratación de 3 mil 100, de las cuales solo han llegado 2 mil 800, una cifra muy diferente a la pregonada, como lo reveló Montalvo Adame.
La cifra del INEGI de 25.9 millones de traslados efectuados de agosto del año pasado a este corresponde únicamente a las rutas estructuradas bajo competencia del IMA, sin contar Metro y Transmetro.
En comparación, los cinco municipios del área citadina incluidos en este recuento —Monterrey, San Nicolás, Guadalupe, San Pedro y Santa Catarina— transportan, en un año, en cifras aproximadas, 8 millones 640 mil pasajeros, en las 271 unidades y a través de las 57 rutas que operan en conjunto.
Tan solo en la capital de Nuevo León, el gobierno del priista Adrián de la Garza ya hizo su parte para resolver la problemática del transporte urbano en la ciudad, con la creación de la Regio Ruta, un sistema de camiones urbanos con capacidad para 49 pasajeros, con siete rutas que conectan más de 500 colonias.
Fue inaugurada el 25 de julio de 2025 y en su primer año superó los 6 millones de pasajeros transportados en sus 150 unidades. Hasta octubre de 2026 van 8.8 millones de traslados.
De acuerdo con cifras proporcionadas por el municipio, se erogarán para el sistema 326 millones de pesos a lo largo de 30 meses, equivalentes a 140 millones de pesos al año.
En San Nicolás funciona el San Nico Bus gratuito, que tiene como propósito principal alimentar las rutas del transporte urbano ya establecidas.
Marcos García Rodríguez, secretario de Movilidad del municipio, señaló en entrevista que en el pasado, cuando el Gobierno del Estado eliminó recorridos que llegaban hasta las colonias, los vecinos tuvieron que empezar a hacer caminatas de hasta un kilómetro para subir a su camión.
Entonces, el alcalde panista Daniel Carrillo ideó la manera de crear cuatro rutas de transporte sin costo para el usuario, con ocho unidades tipo van, con capacidad para 18 pasajeros. El servicio se mueve por el poniente, en la colonia El Mirador, y llega hasta la Universidad Autónoma de Nuevo León, y de ahí se enlaza con otras rutas para ir a otros municipios.
A petición de los adultos mayores, se creó una ruta que va desde Casablanca hasta la Clínica Santa Cecilia, en Monterrey. Otro recorrido toma Rómulo Garza y traslada a la gente de la zona poniente del municipio hasta Miguel Alemán, con un pasaje compuesto mayormente por estudiantes que llegan hasta la UANL.
Se determinó que se usaran camionetas tipo van para que pudieran acceder a las calles estrechas de algunas colonias, por donde no podrían pasar los camiones ordinarios de mayor dimensión. Mueven hasta 300 mil pasajeros al año.
De sus propias arcas, el municipio nicolaíta aporta anualmente 20 millones para el sistema del San Nico Bus, una cantidad que, de acuerdo con García Rodríguez, podría ser utilizada para otros fines si el Gobierno de Samuel García se hubiera aplicado a hacer su trabajo para resolver el tema de la movilidad.
Señaló, por último, que es probable que, cuando García Sepúlveda deje el cargo el año entrante, se haya ido sin resolver el problema del transporte público del estado, por lo que San Nicolás deberá mantener este servicio, que ha sido exitoso y demandado por cada vez más usuarios.
“Todavía seguimos viendo tiempos de espera de usuarios en una parada de camión cercanos a las dos horas, e inclusive más de 200 personas esperando un camión; eso lo vemos en avenida Universidad y Juárez, Jorge Treviño. No se puede ocultar la ineficiencia del Gobierno del Estado”, señaló.
En Guadalupe, el alcalde Héctor García planeó, desde antes de asumir la alcaldía, el programa Guadalupe nos mueve, que comenzó a funcionar gratuitamente tres meses después de que iniciara esta administración.
Guillermo Hernández Ramírez, secretario de Infraestructura y Desarrollo Humano guadalupense, señala que el sistema municipal, que opera la Dirección de Ingeniería Vial, cuenta con 11 rutas que tienen como prioridad conectar a los ciudadanos con las grandes avenidas, para que puedan acceder a los camiones de transporte urbano que los llevarán a sus destinos en la metrópoli.
Aunque algunos recorridos también sirven para mover a la gente entre dos puntos dentro del territorio municipal, aclara.
Cuentan con 31 unidades, de las cuales 27 son tipo van, para 18 pasajeros, y cuatro son camiones para 80. Estos últimos son usados en el programa Guadalupe nos mueve a la escuela, con recorridos por las avenidas Juárez, Pablo Livas y Eloy Cavazos. Los alumnos pueden acceder a sus planteles escolares, como son las preparatorias 8 y 22, así como el Conalep, entre otros en el municipio.
En estos casi dos años de servicio han movido a 1.4 millones de pasajeros, y el alcalde García García ha optado, por estrategia, por concentrarse principalmente en los habitantes de los sectores más retirados del municipio, como son los que residen, al sur, en las faldas del cerro de la Silla, o al norte, en las colonias colindantes con San Nicolás y Apodaca.
Dice Hernández: “Esto nos ha redituado mucho, porque sí hemos ayudado a los habitantes en ahorro de tiempo y de recursos. Muchas veces rentaban taxis, Uber o se iban caminando a las grandes avenidas. Y ya con estos apoyos los hemos acercado a esos grandes ejes viales y, además del ahorro, van cómodos y más seguros”.
El municipio planeó meticulosamente su programa de movilidad y ha optimizado la cantidad de traslados con el menor de los tiempos: Guadalupe nos mueve tiene dos horarios, el matutino, de 6:00 a 10:00 horas, y el vespertino, de 17:00 a 21:00 horas.
Guadalupe nos mueve a la escuela tiene, además de los dos horarios antes mencionados, otro de 13:00 a 15:00 horas.
El secretario de Infraestructura municipal rechaza darle un matiz político a este sistema que mueve al interior de Guadalupe. La administración se concentra en dar servicio a la ciudadanía sin ver colores partidistas.
Al considerar la aceptación que ha tenido el programa, con una inversión anual de 60 millones de pesos, el municipio contempla para el próximo año ampliarlo a dos rutas más, aunque la ingeniería vial aún está en elaboración, concluye Hernández.
Circuitos San Pedro se divide en transporte social, escolar y universitario, con 19 rutas y 52 unidades en total, explica Luis Susarrey Flores, secretario general de ese municipio gobernado actualmente por Acción Nacional.
El circuito social tiene su eje principal en la avenida Vasconcelos, desde esa avenida hasta Costco, de Valle Oriente. De esa ruta se conectan otras hacia el sur por la Sierra Madre, con los circuitos Naranjo, Sierra Madre, Chipinque, San Agustín y Tampiquito, y conecta también con el circuito que va hacia el norte, norponiente y poniente.
Hay también rutas desde el centro y poniente de San Pedro a la Alameda, de Monterrey.
El circuito escolar va hacia colegios específicos privados, que hacen aportaciones pecuniarias voluntarias para el mantenimiento del sistema, aunque también hay paradas en planteles públicos. El circuito universitario llega hasta el campus Mederos, en Monterrey, y hasta la UANL, en San Nicolás. También hay viajes hacia el CETIS sampetrino.
Aclara que las aportaciones son de donadores generosos. Algunos desarrolladores han aportado unidades o abonan directamente en Tesorería. Susarrey recuerda emocionado a una señora, vecina de Olinalá, que acudió al municipio a aportar mil 500 pesos, porque el Circuito San Pedro les ayudaba a sus trabajadores a llegar al destino.
Las unidades son tipo Sprinter, para 24 pasajeros, aunque las que van hacia las instalaciones de la Universidad y a la Alameda son camiones de mayor calado.
Al año, el sistema mueve aproximadamente 1.4 millones de pasajeros.
Circuitos San Pedro empezó a funcionar desde julio de 2025, meses antes del fallecimiento del alcalde panista Mauricio Fernández, que lo inauguró. Ahora lo continúa Mauricio Farah como alcalde sustituto.
Susarrey considera que es indispensable que el municipio aporte soluciones de movilidad a la ciudadanía, independientemente de que la responsabilidad de hacerlo recaiga en otro ámbito.
“Nosotros como municipio tenemos dos opciones: podemos decirle a la gente que a mí no me toca, que es el Gobierno del Estado, y la otra es sencillamente resolver, y esto es lo que estamos haciendo”, dice Susarrey.
Es muy evidente, comenta el funcionario municipal, que el Gobierno del Estado se ha quedado corto en el servicio del transporte público en una ciudad como San Pedro, que crece con celeridad y demanda un servicio de transporte eficiente.
Finalmente, señala que, si bien el municipio tiene que emplear sus recursos propios para resolver un problema que es de otro nivel de gobierno, San Pedro usa el recurso con gusto y con la satisfacción de que le resulta útil a la gente, a la que tienen que darle soluciones.
“Tenemos que ir más allá de lo que marca el librito, es la mentalidad que debemos tener, ser lo más autosuficientes posible, hacer equipo, con un enfoque de empatía hacia la gente, principalmente a la que más lo necesita”, concluye.
En una tarjeta informativa, Santa Catarina informó que su servicio Santa Bus, con 30 unidades tipo van, llega a colonias como Privadas del Parque, Privadas San Pedro, Residencial Santa Catarina, Viñedos y Mirador, mientras que en la zona norte beneficia a habitantes de Real de Santa Catarina, Sombrillas, Ermita y Lomas de La Fama.
Funciona el servicio de lunes a sábado, en distintos horarios durante las horas pico del día, “para ofrecer una alternativa de movilidad accesible y segura para las y los santacatarinenses”.
Con 20 mil servicios mensuales, al año da una aportación total de 240 mil viajes. Con 16 rutas disponibles en la actualidad, en un año invirtió 1.5 millones de pesos para su operación.
Incapacidad del Gobierno de NL castiga a municipios
Ante la incapacidad del Gobierno del Estado para atender el problema del transporte, los municipios han tenido que crear sus propios sistemas de rutas, con lo que asignan una millonaria partida presupuestal que castiga sus propias finanzas, señaló Aile Tamez de la Paz, presidenta de la Comisión de Movilidad en el Congreso local.
La legisladora panista señaló que, de acuerdo con la legislación, es el estado el que debe encargarse del tema del transporte público, que cobra por el servicio 16.90 pesos por viaje, y, cuando lo aportan los municipios, el servicio debe ser gratuito, como ocurre en la actualidad.
“Es un deber del Gobierno del Estado ofrecernos una movilidad al 100%, y los municipios han tenido que llenar este vacío, pero no pueden cobrar, eso es lo que está legislado”, señala la diputada del distrito 26, de Cadereyta.
Ante esta carga, existe una iniciativa para que los municipios cobren su servicio de manera simbólica, para sustentar los servicios de mantenimiento de las unidades que usan. Un caso es el de San Pedro, que ya recibe aportaciones voluntarias.
“Tenemos una iniciativa del municipio de San Pedro donde sí nos hacían ver la manera de recaudar, obviamente no cobrar los 17 pesos de los camiones verdes, pero sí tener una cuota recaudatoria simplemente para cubrir el diésel de estas unidades. Se está trabajando y está en estudios legislativos esta iniciativa”.
“Creo que sí es viable porque el municipio está poniendo su presupuesto en cubrir esta necesidad, que es obligación del Gobierno del Estado. Y el municipio a lo mejor está dejando de hacer ciertas cosas para cubrir la movilidad que le corresponde al gobierno. Y ahorita que el gobernador no da el 100% del presupuesto a los municipios, se vuelve más complicado, porque les adeuda ya varios años”, dijo la panista.








