El milagro que el pasado viernes 17 de abril ocurrió sobre la avenida Miguel Alemán, cuando dos hermanos se salvaron de morir aplastados por un enorme cubo de concreto, ha pasado a segundo plano con la indiferencia de las autoridades del Estado al hacerse de la vista gorda para cubrir los gastos de los accidentados.
Y es que cuando una grúa trataba de mover un cubo de concreto utilizado como contrapeso en las obras de construcción de la Línea 6 del Monorriel, las grandes dimensiones y peso de la estructura terminaron por vencer la unidad y cayó en el automóvil Honda Accord que conducía Jonathan Vértiz.
Jonathan, en compañía de su hermana Mónica, casi acababa de salir de la clínica 67 del Instituto Mexicano del Seguro Social, ubicada en el municipio de Apodaca, en donde recibe un tratamiento contra un cáncer que padece.
Sin embargo al ir circulando por la avenida Miguel Alemán, a la altura del Parque Industrial Stiva, vivieron la pesadilla de la Línea 6, esa que el pasado 13 de enero de este año acabó con la vida de Yadir Castro, de 46 años de edad, quien murió aplastado por tubos utilizados en obras relacionadas con la construcción del Monorriel.
Para la sociedad que ha externado su indignación a través de redes sociales, Metrorrey no sólo se ha olvidado del apoyo económico o de bienes como el auto que se perdió en el accidente, sino del apoyo a una persona que en este momento sigue luchando contra un cáncer y contra la muerte misma.
ASÍ OCURRIÓ
Fue el pasado viernes 16 de abril cuando los hermanos Jonathan y Mónica Vértiz, de 42 y 57 años de edad, respectivamente, circulaban por la avenida Miguel Alemán a la altura del Parque Industrial Stiva.
Ellos acaban de salir de la Clínica 67 del Instituto Mexicano del Seguro Social y se dirigían a su domicilio soportando el intenso tráfico que generan las obras de la Línea 6. Jamás se imaginaron que estarían por vivir una pesadilla más.
De manera repentina, un enorme cubo de concreto cayó sobre el auto Honda Accord en que viajaban, destrozando el parabrisas, capacete, medallón y el mismo volante, afectando principalmente a Jonathan, quien no recuerda cómo ocurrieron las cosas.
“Recuerdo que iba manejando normal y de repente me vi lleno de sangre, el parabrisas y el volante estaban totalmente desechos, yo no supe que había pasado, únicamente que tenía el techo en la cabeza”, platicó Jonathan.
Mientras que Mónica recordó que de repente vio un bulto en el parabrisas acompañado de un fuerte estruendo.
“Lo único que hice fue cubrirme los ojos con el antebrazo. Voltee la cabeza a donde estaba mi hermano y lo vi lleno de sangre. Él me decía era que por favor lo ayudara”, contó la hermana mayor de Jonathan.
La desesperación de saber que pasaba y poder ayudar a su hermano, hizo que Mónica saliera del auto para poder auxiliarlo. Fue entonces cuando vio el vehículo y se dio cuenta que si hubieran pasado un segundo o dos más temprano, no la estarían contando.
Después de eso fueron auxiliados por paramédicos y trasladados a la misma Clínica 67 de donde habían salido momentos antes.
FALTA DE SEGURIDAD
El pasado martes 13 de enero Yadir Castro, de 46 años de edad, perdió la vida luego de que varias toneladas de metal le cayeran encima y le destrozaran una de sus piernas, cuestión que se agravó y minutos provocó su deceso en el hospital.
En dicho caso se responsabilizó directamente al obrero de no implementar medidas de seguridad para operar en la zona, además que se deslindaron del accidente diciendo que el empleado no laboraba directamente en las obras del Monorriel.
Aunque Yadir no trabajaba específicamente en la construcción de la Línea 6, las maniobras si estaban relacionadas con la instalación de unos tubos de contención tras la modificación del paso a desnivel ubicado en Miguel Alemán y Rómulo Garza por la construcción del Monorriel.
Después de que se diera a conocer el accidente, el hombre fue llevado a un hospital de la localidad en donde luchó varias horas contra la muerte y finalmente perdió la batalla.
Posteriormente las autoridades le adjudicaron la responsabilidad en el percance al asegurar que manipuló de manera incorrecta los tubos y no contaba con equipo de seguridad.
La cuestión anterior puso en tela de juicio los protocolos de seguridad por parte del Estado, pues ellos son los responsables de las obras y quienes deberían asegurar que los empleados respeten dichas medidas para operar correctamente en la zona de construcción.
AYUDA EN DUDA
Contrario a lo que declaró el director de Metrorrey, Abraham Vargas Molina, sobre que desde el minuto uno se han hecho cargo de los gastos de los hermanos afectados, el mismo Jonathan Vértiz ha aclarado que hasta el pasado fin de semana no habían recibido apoyo de las autoridades.
Dijo que ni por parte de la empresa responsable de la construcción de la Línea 6 o de la grúa que ocasionó el percance, ni del Gobierno del Estado, han recibido algún tipo de apoyo en gastos médicos u otra cuestión.
A pesar de que una persona de la Secretaría de Movilidad, sin especificar de quién se trata, se acercó para ofrecerles ayuda, Jonathan indicó nadie les ha dado algún apoyo especifico y que el estar recibiendo atención en un hospital privado de la localidad, es gracias al seguro de su auto.
Por lo anterior han solicitado que las autoridades se hagan cargo de los gastos y sobre todo que les ayuden a recuperar el automóvil, pues es un vehículo importante en su agenda diaria, ya que en el se mueven a citas médicas relacionadas con su enfermedad.
Jonathan visita cada semana la Clínica 67 del IMSS ya sea para practicarse análisis de sangre o para consulta médica, además que cada tres semanas se somete a una quimioterapia para combatir un cáncer que padece.
Es por eso que el automóvil representa una cuestión importante en su dura batalla, por lo que recuperarlo es de vital importancia.
“Yo pediría que las autoridades se responsabilizaran, pues aunque ciertamente se trata de un accidente, eso no los exime de su responsabilidad, porque esto es la consecuencia de malas decisiones que se tomaron”, señaló Mónica.
Para el lunes 20 de abril, Hora Cero intentó ingresar nuevamente a las instalaciones del Hospital Muguerza Unidad Vidriera, en donde aún permanecían internados para saber el status de la ayuda por parte de las autoridades correspondientes.
Sin embargo el jefe de seguridad del nosocomio indicó que los familiares y los mismos pacientes ya no querían dar entrevistas porque presuntamente habrían llegado a algún acuerdo con los responsables del accidente.
No obstante, hasta el cierre de esta edición, aún no se pudo confirmar de viva voz de los pacientes, lo que el jefe de seguridad informó a este medio.
Para la comunidad, la indiferencia del Gobierno del Estado con los hermanos Vértiz, es sólo una muestra más de la apatía que tienen con todos los ciudadanos al no atender las necesidades de la comunidad, más aún cuando son los responsables de un accidente que pudo dejar enlutada a una familia.

















