Un grupo de jóvenes en Nuevo León está decidido a desafiar la percepción de que la juventud es apática y no desea involucrarse en la solución de los principales problemas de la sociedad. Su lucha va más allá de las buenas intenciones, pues han logrado cambios en las leyes y, lo más importante, han tocado la vida de más de dos”
Millennials: integrantes de una generación nacida entre 1981 y 1995. Jóvenes de entre 20 y 35 años que se hicieron adultos con el cambio de milenio, en plena prosperidad económica antes de la crisis y quienes se caracterizan por su alto consumo de bienes y servicios (Definición de Google).
Se ha descrito a los Millennials con un sinfín de adjetivos: que son una generación perdida, malcriada, despreocupada, consumista, multitask, estresada, critica y egoísta, entre otros tantos.
Sin embargo en Nuevo León existen algunos integrantes de la también llamada “Generación Y”, quienes sobresalen por ser socialmente responsables y que con sus acciones buscan cambiar al mundo.
Estos jóvenes son personas que sin importar las adversidades, invierten su tiempo, esfuerzo y hasta dinero con tal de lograr sus propósitos.
Son jóvenes que buscan ayudar a su prójimo, que exigen resultados a los gobernantes y cuyas propuestas sobrepasan los muros de las redes sociales.
Son Millennials que buscan cambiar Nuevo León de un paso a la vez.
UNA MANO A LOS MIGRANTES
Un día Katia Cavazos se dirigía a su terapia, la cual toma desde que terminó sus estudios en Psicología. Poco se imaginaba que ese día encontraría la vocación de su vida.
El consultorio de su analista se encontraba cerca de la avenida Fleteros, por lo que la joven tenía que transitar por las vías del tren, comúnmente concurridas por migrantes.
Durante semanas le llamó la atención ver a diario a un grupo de hombres jóvenes, altos, aparentemente sanos y con fuerzas suficientes para trabajar sin hacer nada. Así que un día decidió hacer una escala en su ya acostumbrada ruta para conocer un poco más la situación.
“A mí me cuesta quedarme con dudas, así que un día me detuve y les pregunté por qué no trabajaban y uno de ellos me dijo tal cual: ‘no puedo madre, tengo tres días sin comer y una fractura expuesta’; se levantó una sudadera que traía y me enseñó cómo tenía un hueso salido a la altura del codo.
“Me dijo que tenía a su familia debajo de un puente, que venía en el tren, era proveniente de Honduras, empezó a contarme su situación y yo no sabía ni de qué me hablaba, era una realidad completamente ajena para mí, como para mucha gente de Nuevo León”, afirmó.
Al percatarse de la situación, otros migrantes que rondaban la zona también se acercaron a ella en búsqueda de ayuda. Desesperados le pedían comida, trabajo, ropa, entre otras cosas.
Desde ese día, Katia decidió hacer todo lo que estuviera en sus manos para ayudarlos. Han pasado tres años desde su primer contacto con los migrantes y ella ya hizo de su lucha la propia.
“Yo ya agarré esta lucha para mí, esto de los migrantes ya no lo quiero dejar y me ha ayudado mucho, he aprendido mucho, como profesional ya hago pláticas de esto, ya está muy arraigado a mí y me gusta… Ellos me han dado mucho más de lo que yo les he podido dar”, mencionó.
Aunque por un tiempo laboró en algunos albergues y actualmente colabora con otros refugios -llegó a trabajar con las célebres “Patronas”-, al final prefirió realizar el trabajo por su cuenta.
Como buena Millennial ha aprovechado al máximo las redes sociales para dar a conocer su labor y así hacerse de aliados quienes están dispuestos a ayudar a quienes van tras el llamado “sueño americano”.
“Cuando empecé a publicar en Facebook las cosas que yo veía, la gente me decía que quería ir conmigo y eso a veces me molestaba, porque yo lo que quería era que vieran a su alrededor una realidad totalmente distinta a la que ellos viven.
“Después empecé a cambiar mi forma de ver los comentarios y supe que querían ayudar, así que empecé a convocar vía Facebook, organicé un recorrido y empezó a llegar la gente sin parar y de las 30 personas que llegaron, yo apenas conocía a unos cuantos”, recordó.
Su especialidad con los migrantes, explicó, son emergencias como la repatriación de cuerpos, ayuda a embarazadas, atención psicológica, intervención en crisis, además de las ocasionales brigadas.
También organiza los llamados “Diálogos Transnacionales”, que son una terapia de grupo donde los viajeros cuentan sus experiencias en su paso por México, desde que pisan el sur del país hasta su llegada a Monterrey.
El trabajo realizado a lo largo de estos años la ha llevado a conocer y vivir cientos de historias desgarradoras, desde muertes hasta secuestros, lo que le ha permitido llegar a la conclusión de que la vida del migrante no le importa a la sociedad regiomontana.
La más impactante para Katia, recordó, es la historia de un hondureño que falleció al electrocutarse con cables de contención en el municipio de García.
“Estaba acompañado de sus dos hermanos, de 18 y 32 años, la novia de éste y una amiga. Él falleció en el tren y como no se detenía y sus hermanos estaban tan asustados, que mejor se bajaron con él en los hombros”, relató.
Los hermanos fueron detenidos durante 24 horas y posteriormente canalizados a un albergue, donde Katia se enteró de su caso. Los problemas continuaron cuando intentaron repatriar el cuerpo del joven, pues ni una instancia gubernamental los quiso apoyar.
Gracias a la colaboración de los medios de comunicación y la sociedad, el cuerpo del joven pudo ser enviado de regreso a Honduras para ser sepultado por su madre.
“No puedes conocer mejor al migrante que caminando con él en el encuentro, ahí te vas a dar cuenta de su realidad tan cruel que viven”, indicó.
Su labor es desgastante, reconoció, y muchas veces los recursos para ayudar a los centroamericanos provienen de su bolsa, aunque también hay donaciones que llegan a su casa.
“A mí me pagan cuando el migrante me dice que nunca me va a olvidar por la mochila que le di, con eso tengo o con recibir un mensaje de un migrante que me diga que ya está con su familia, o que sí sobrevivió, esos pagos para mí son lo máximo”, afirmó.
Pero los retos que representa su trabajo, lejos de alejarla, la motivan a querer seguir superándose para poder ayudar más a estas personas.
“Quiero aprender a hacerlo mejor, quiero dejar de decir que no puedo hacer más, quiero que haya posibilidades y seguir dando ayuda que trascienda”, indicó.
“LA GENTE DE NUEVO LEÓN ESTÁ DORMIDA”
Katia reconoció que de no ser porque un día se detuvo a saciar su curiosidad con respecto a los migrantes, ella continuaría viviendo en una realidad muy diferente.
“Yo crecí en un colegio de monjas, en un mundo color de rosa y una burbuja perfecta y después me fui metiendo a la realidad… ese golpe de realidad me dolió”, aseguró.
Basándose en su experiencia, consideró que la sociedad de Nuevo León está dormida y es indiferente a las causas sociales en general.
“No nada más en cuestión de migrantes, es en todo; parece que estamos esperando las grandes tragedias tipo Casino Royale para despertar y no es justo.
“Ya no podemos darnos el lujo de estar dormidos, cada vez están las cosas peores y no hay nadie que vaya a ver por el futuro más que nosotros mismos. La realidad está en las calles, y que no la volteen a ver no significa que se va a ir o que no existe”, agregó.
En cuanto a sus similares Millennials, Katia señaló que hay jóvenes de su edad que la apoyan, pero no se quieren involucrar.
“La cuestión social implica involucrarse, empezar a meter sentimientos, pensamientos y todo eso y ya no les gustan y mejor ya no hacen algo y así no es: o haces todo o mejor haz otra cosa”, reiteró.
¿Su consejo para los jóvenes?
“Hay que empezar la lucha ya, fuera del futbol, carne asada y antro, hay vidas acá que te necesitan, gente que te ocupa. Ya basta de estar centrados nada más en nosotros mismos”, sentenció.
LA MÚSICA CAMBIA VIDAS
Sólo algo tan poderoso como la música puede cambiar vidas.
Así le sucedió a Maryangel García, quien gracias a su amor por la música dio un giro de 180 grados en su vida, pues de soñar con ser editora de una revista de moda, ahora es una activista por los derechos de las personas con discapacidad.
Todo comenzó cuando su banda favorita, The Killers, anunció un concierto en Monterrey en el año 2009.
Al intentar conseguir boletos para el concierto, Maryangel -quien padece una discapacidad motriz desde que tenía 14 años- se encontró con el problema que la zona asignada a las personas con discapacidad estaba muy lejos del área que ella buscaba.
“Resulta que los lugares para las personas con discapacidad estaban bien lejos, yo no tenía las mismas oportunidades de otra persona de comprar un boleto más barato o más caro y eso no me pareció.
“Cuestioné sobre la gente que tiene menos dinero y no lo puede pagar, y los que ahorraron por mucho tiempo y no podrían ir y verlos de cerca”, relató.
Comenzó a moverse con cuanta persona pudo para lograr conseguir un boleto donde lo deseaba, hasta que logró ver a la banda en primera fila.
Maryangel pudo haber disfrutado el concierto por el que tanto había peleado, pero decidió voltear a la zona que provocó su lucha y pudo apreciar a demás jóvenes que apreciaban el espectáculo desde esa larga distancia.
“Ese momento cambió mi vida porque pensé: ‘yo estoy súper feliz porque según yo vencí al sistema’, pero no, vi a las demás personas en sillas de ruedas y me preguntaba cuál era la diferencia entre ellos y yo, y por qué yo tuve que hacer mil cosas para estar en este lugar y el que está al lado mío sólo tuvo que comprar su boleto y ya”, recordó.
Para su fortuna, a los pocos días se abrió una convocatoria en el Congreso del Estado del Parlamento Juvenil, el cual pedía realizar un ensayo y quien resultara seleccionado tendría la oportunidad de ser diputado por un par de días.
Maryangel participó con un escrito sobre los derechos de las personas con discapacidad y ganó. Esta oportunidad fue lo que la hizo darse cuenta de que podía hacer un cambio en la vida de las personas.
“Yo cambié mi pasión por el diseño por la que yo decidí sería mi misión, que era que la gente me escuchara y hacer escuchar a las personas que no tienen las oportunidades que yo tengo.
“Si ese va a ser el fin de mi vida, que tenga sentido que no camine y que pueda entender esa situación, que valga la pena”, expresó.
Su experiencia con la Arena Monterrey y su labor dentro del Congreso del Estado le abrió paso y con el apoyo de la diputada Martha de los Santos, logró la modificación del Artículo 34 Bis de la Ley para las Personas con Discapacidad en el Estado, que establece que en los recintos de espectáculos un porcentaje de los asientos de todas las áreas deben estar destinados a personas con discapacidad.
“Una cosa es que lo hagas ley y otra cosa es que se ejecute y se haga política pública y demás. Para mí ese fue uno de los logros más grandes porque en el tiempo que estuve trabajando en el Congreso cambiamos la ley”, indicó.
El trabajo que ha realizado en pro a los derechos de las personas con discapacidad la ha llevado a involucrarse en el área de inclusión laboral, por la cual ha peleado desde ONG, iniciativa privada y hasta el Gobierno del Estado, con quien colabora como parte del Consejo de Desarrollo Social del Estado, además del Consejo Ciudadano para las personas con Discapacidad.
“El tema de personas con discapacidad, el tema de la inclusión y la educación en el tema de la discapacidad es un tema que es muy importante, pero es un tema que no es prioridad para nadie”, aseguró.
“Yo aprendí a que teníamos que ver este tema como un tema trasversal, no es un tema aparte. No vamos a hacer proyectos con la inclusión, sino todos nuestros proyectos deberían ser inclusivos”, agregó.
Además, enfoca su labor para la inclusión de los jóvenes en eventos masivos.
Tras asistir al Austin City Limits y ver que era un evento inclusivo, la joven se cuestionó por qué en México no había, así que puso manos a la obra para su “exportación”.
“El año pasado nos reunimos con los promotores del Machaca Fest y el Hellow Fest e hicimos el primer concierto totalmente incluyente y accesible”, contó.
A este festival asistieron cerca de 40 personas con discapacidad auditiva, que pudieron disfrutar de los conciertos gracias a un intérprete de lenguas.
Maryangel afirma que su labor no terminará hasta el día que no sea necesario su trabajo.
Entre tanto, buscará abrirles más puertas a las personas con discapacidad de bajos recursos para que tengan una mejor educación, que tanto la sociedad como el gobierno adopten una cultura de inclusión y que se borre la mala imagen que se les da a las personas con discapacidad en los medios.
Para Maryangel, los jóvenes de la actual generación deberían de despertar, pues son quienes pueden cambiar las cosas.
“Estamos viviendo tantas cosas en nuestro país y aquí la gente está dormida. Los jóvenes debemos entender que las generaciones de arriba tuvieron un aprendizaje diferente y una cultura distinta, pero este mundo va a ser nuestro y quienes debemos tomar las decisiones en 10 años seremos nosotros”, concluyó.
“GANAR” CON MONTERREY
Crecer rodeado de política hizo que José Antonio Hernández Griego, de 27 años de edad, se interesara en el servicio público desde temprana edad.
En la década de los 90, tanto su abuelo como su tío buscaron alcaldías en Veracruz con el cobijo de partidos de oposición, además de que sus padres le inculcaron desde niño el tema de la participación social, lo que terminó por definir su vocación.
“En mi casa viví muy de cerca el tema del servicio público y la política. Mis papás, desde que recuerdo, siempre hacían que yo participara, que supiera cómo se gobernaba el país, quién era el presidente, qué decisiones tomaban; desde pequeño me inculcaron la política y creo que se hizo un vínculo más estrecho”, mencionó.
Su formación religiosa, afirmó, también jugó un papel importante, pues lo ayudo a “sensibilizarme en el tema de la compasión, de importarme por las necesidades del prójimo, lo que les duele a las demás personas y fue donde nació ese espíritu de servicio, de ayudar a mejorar el desarrollo de las comunidades”.
Y es gracias a esta formación que Hernández Griego se ha involucrado en diversas acciones que buscan catapultar a Monterrey como una ciudad de Primer Mundo
El primero de sus esfuerzos: convertir La Sultana del Norte en una Ciudad Olímpica.
Desde hace un par de años a través de la fundación Monterrey Ciudad Olímpica A.C., impulsó la candidatura de esta ciudad para ser la sede de los Juegos Olímpicos de la Juventud 2023. Y si todo resultaba favorable, competir para obtener los Juegos Olímpicos en el 2032.
Sin embargo después de varios años de lucha y cautelosa planeación -que incluyó reuniones y mesas de trabajo con asociaciones civiles, organismos gubernamentales y sociedad en general- se decidió declinar en el esfuerzo, pues el recorte de fondos para el deporte en el presupuesto federal hacía complicado llegar a la meta.
“A la hora de empezar a platicar con gente de gobierno y empresarios, vimos que la realidad de la ciudad no estaba muy en las condiciones para tener los Juegos.
“El principal problema era el de los baches, más todos los descuidos que hubo por parte de la administración anterior; la ciudad estaba impresentable, no había forma en la que pudieras llevarla a nivel internacional sin que fuera criticada por todo lo que se dejó de hacer”, lamentó.
Pero este esfuerzo no fue inútil, pues gracias a las mesas de trabajo que tuvieron con la sociedad en general, Hernández Griego y su equipo de colaboradores supieron de primera mano las inquietudes de los ciudadanos por la decadencia del nivel de vida en la capital de Nuevo León.
“A raíz de toda esta labor vimos que en Monterrey se han dejado de hacer las cosas, no ha habido una visión de gobierno para una ciudad de primer mundo como la que es Monterrey; está al nivel de grandes ciudades y no hemos podido lidiar con eso porque seguimos siendo gobernados con una visión de pueblo rural, no de ciudad metropolitana”, mencionó.
“La gente dice que Monterrey es lo máximo pero ya no lo es. Somos campeones en discriminación, es una ciudad muy retrógrada, somos una ciudad que ya no es punta de lanza en participación de eventos internacionales, nuestras empresas se están vendiendo a otras multinacionales”, lamentó.
Fue así como nació la iniciativa “Ganemos Monterrey”, una plataforma que nace con la misión de “dignificar la función pública, de buscar los medios para hacer llegar a la autoridad municipal las exigencias de los regiomontanos para tener la ciudad que queremos y con el nivel de vida que deseamos”.
El modelo fue adoptado de “Guanyem Barcelona” (Ganemos Barcelona), movimiento encabezado por Ada Colau, actual alcaldesa de esa ciudad, que surgió a raíz del abandono de la autoridad española hacia los ciudadanos en tiempos de crisis.
En “Guanyem Barcelona” sus integrantes recorrieron las calles cuestionando a sus habitantes sobre la ciudad que quieren y entablaron una agenda donde plasmaron las aspiraciones de la comunidad. El modelo fue tan exitoso que le valió a su impulsora ganar la elección por la alcaldía en el 2015 además de que la idea fue replicada en diferentes ciudades de España.
De acuerdo a Hernández Griego, “‘Ganemos Monterrey’ fomentará una agenda pública en la cual los regiomontanos le diremos al gobierno cuál es la ciudad que queremos, cuál es la ciudad que soñamos heredar a las futuras generaciones.
“Queremos establecer una agenda para que en las elecciones del 2018, 2021 y lo subsecuente, se ponga al centro qué es lo que los regiomontanos queremos y que los candidatos se abran y declaren abiertamente si están a favor o en contra de lo que los ciudadanos queremos”, aseguró.
Uno de los principales objetivos de la plataforma, es empoderar al ciudadano para que conozca sus prerrogativas y derechos como tal.
A través de talleres, conferencias y mesas de trabajo, se buscará que conozcan desde formalidades para acercarse a la autoridad, hasta la redacción de iniciativas y peticiones por escrito.
“Empezar a empoderar a las personas, enseñarles cuáles son sus derechos, cuáles son los procedimientos administrativos, cómo formular sus iniciativas y sus peticiones y cómo darles seguimiento. Que la gente aprenda a ejercer sus derechos para que no haya excusas y pretextos y cuando alguien quiera participar, hacer valer su voz, que cuente con todas las herramientas para usar los mecanismos institucionales”, reiteró Hernández Griego.
La segunda tarea es, a través de mesas de trabajo con asociaciones civiles y ciudadanos, generar iniciativas basadas en los principales problemas de la ciudad y canalizarlas con las autoridades correspondientes. El tercer punto es la intervención en espacios públicos olvidados, como parques y canchas, para su regeneración.
“Ahorita la autoridad no cuenta con los presupuestos para la remodelación de las áreas olvidadas y sabemos de antemano que ahorita no hay condiciones financieras para hacer todo al mismo tiempo. Lo que nosotros creemos que el ciudadano no debe ser apático y esperar a que papá gobierno haga todo”, indicó el portavoz de la asociación civil.
Pero la premisa principal de esta plataforma es que los ciudadanos hagan algo por su ciudad.
“Si queremos que la ciudad trascienda, primero tenemos que empezar a ‘limpiar la casa’, y no podemos esperar a que el gobierno haga las cosas”, reiteró.
Para Hernández Griego, a los jóvenes les ha faltado creer en sí mismos para tener la confianza para realizar un cambio en su entorno.
En su experiencia como un partido político, Hernández Griego fue testigo de las pocas oportunidades que había para los jóvenes en esta actividad.
“Si bien es cierto que la experiencia de los mayores es algo valiosísimo y es algo que no se puede desechar nunca, también el ímpetu y las ganas que tenemos los jóvenes es algo que tiene que estar presente en las instituciones y en la vida pública, pero ellos no tienen claro eso”, expresó.
Por eso y teniendo como ejemplo a Manuel Clouthier, decidió “abrir un boquete” en la política y se lanzó como precandidato a una diputación local y posteriormente federal. En 2015 decidió abandonar su militancia partidista y se ha centrado en la participación ciudadana donde espera terminar con los estereotipos que existen sobre la participación de la juventud en la política.
“Es un insulto que las instituciones gubernamentales quieran encasillar a los jóvenes con el grafiti y la patineta pues el tipo de cosas que muchas veces la gente ve absurdas, tontas e irrelevantes, puede hacer grandes cambios”, consideró.
CREANDO VÍNCULOS
Desde joven le interesó el bienestar social, pero el desapego de la juventud con la política inspiró a Karen Chávez a poner las manos a la obra.
Una simple plática con una amiga la hizo reflexionar sobre el poco interés que los jóvenes tenían sobre el actual gobierno, por lo que se le ocurrió establecer un vínculo entre las autoridades y la juventud.
Así nació el Foro Nuevo León Joven, que se realizó el pasado 18 de agosto y que contó con la participación del gobernador del estado, Jaime Rodríguez Calderón y parte de su gabinete.
“Se nos ocurrió porque creímos que es muy importante que los chavos se involucren, que sepan qué está pasando realmente en el gobierno, para que se activen a participar dentro de las acciones que se están llevando a cabo y el gobernador y los secretarios aclaren las dudas de los jóvenes”, detalló.
La joven aprovechó la experiencia adquirida al participar en el evento “Conoce a tu Diputado”, organizado por la asociación civil Rompiendo el Silencio, para la realización del evento.
Conseguir que la idea se desarrollara no fue sencillo, primero por la planeación, la cual duró alrededor de ocho meses. Segundo, por conseguir la participación del Ejecutivo estatal.
“Primero me acerqué con Lorenia Canavati”, relató, “a ella siempre la hemos tenido con una imagen de que es abierta y buena onda. La contactamos, le presentamos el proyecto, le gustó y desde ahí empezamos a trabajar con ella”.
Posteriormente se reunieron con el coordinador del gabinete, Fernando Elizondo, para afinar detalles del evento y hasta el final se estableció contacto con el gobernador, quien de acuerdo con Karen, quedó tan encantado con la idea que confirmó su asistencia apenas la escuchó.
“Tuve la oportunidad de verlo en un evento, ahí le dije de la organización del foro en menos de un minuto y me dijo ‘sí, ármalo, voy a estar ahí’; cuando tienes ese tipo de apoyo todo es más fácil”, admitió.
El evento tuvo mayor éxito del esperado. Karen afirmó que el mandatario estatal estaba tan complacido de entablar comunicación con los jóvenes que el evento se tuvo que alargar alrededor de 40 minutos, hasta que pudo responder todas las preguntas de los presentes.
Incluso, afirmó, fue él mismo quien le hizo la propuesta de ampliar este foro a autoridades municipales y legisladores.
“Él me comentó que le interesaba que platicáramos con ellos para que nos escucharan, para proponer una iniciativa al Congreso, pues al final de cuentas muchas cosas no las decide el gobernador, sino el Congreso”, señaló.
Gracias a la aceptación de esta plataforma, Transforma Nuevo León aumentó en número de miembros, de nueve a alrededor de 30. Además, actualmente planean un encuentro similar pero con los senadores del estado.
Haber participado en estas actividades le dio a Karen una nueva perspectiva de lo que los jóvenes realmente quieren.
“Por lo general a los chavos nos catalogan como apáticos, que no nos interesa lo que pasa, pero ahora que empecé a trabajar en estos eventos me di cuenta que hay chavos que en realidad sí quieren trabajar y no esperan nada a cambio más que tener un mejor lugar donde vivir, un entorno mejor, un mejor Nuevo León”, afirmó.
“NO QUEDARSE CRUZADO DE BRAZOS”
Para Karen Chávez, el gobierno estatal está en la mejor disposición de escuchar a los jóvenes que tengan algún proyecto, siempre y cuando éstos tengan la voluntad de acercarse y tocar puertas.
“Ellos tienen la disposición, pero uno a veces se queda cruzado de brazos y sin participar, y el cambio no va a pasar si no se activan”, afirmó.
Consideró que para lograr un cambio contundente, los organismos de la sociedad civil, el gobierno y los ciudadanos deberían unirse para colaborar en conjunto.
“Los jóvenes necesitan acercarse a donde está el poder. Como ciudadano nos toca tocar puertas, que te escuchen, y seguir trabajando y proponiendo para mejorar la sociedad”, dijo.
“En realidad, el equipo esperamos hacer aunque sea un poco de cambio, no quedarnos con los brazos cruzados y cambiar la actitud de las personas”, finalizó. v










