En 2005 la organización civil ExploraT A.C. nació como un espacio de apoyo para la comunidad LGBTTTIQ+ de Nuevo León. Hoy, 16 años más tarde, la asociación está al borde del colapso a consecuencia de la pandemia del Covid-19.
Y es que la crisis sanitaria por el Coronavirus no solo arrebató la vida de millones de personas alrededor del mundo y enfermó a una cantidad superior, también repercutió en la operación de decenas de organismos no gubernamentales que se vieron forzados a frenar sus actividades y perder buena parte de los ingresos que les permitían ser autosuficientes.
“Cerrar no es la voluntad de las personas que lo integramos. Desde nuestra voluntad está la idea de seguir trabajando, de seguir ofreciendo este espacio comunitario a las poblaciones que atendemos; sin embargo, si no tenemos otra alternativa sí corremos ese riesgo“, dijo el activista Mario González, director y fundador de ExploraT.
Dentro de las actividades de la organización están: la detección oportuna de VIH, Sífilis y Hepatitis C en población vulnerable (hombres que tienen sexo con hombres, migrantes, mujeres trans y usuarios de drogas inyectables); la entrega de insumos (condones y lubricantes) a grupos de riesgo y el programa de prevención de violencia en parejas gay.
La pandemia del Covid-19 se convirtió en el “remate“ de más de tres años dramáticos que ha sorteado la organización por el recorte de fondos federales y estatales y que podrían agruparse en tres golpes.
Quien conoce el funcionamiento de las asociaciones civiles en México sabe que su permanencia difícilmente se daría sin las aportaciones de privados y entidades públicas, ya que, aunque constantemente se esfuerzan por generar recursos públicos, éstos nunca son suficientes para las labores que se desempeñan con los grupos específicos.
El primer “golpe“ llegó en 2018 cuando Coesida suspendió la convocatoria para financiar proyectos de la diversidad sexual. Ese dinero se destinaba para varias actividades, en especial, las pruebas rápidas de cuarta generación que la organización aplica para la detección oportuna de VIH y otras enfermedades de transmisión sexual.
De hecho, ExploraT fue la primera entidad no gubernamental en realizar este tipo de pruebas sin costo.
“Por casi 15 años el Cosida de Nuevo León sacaba una convocatoria pública, en la que organizaciones con trabajo en VIH, diversidad (sexual) y derechos humanos pudieran presentar proyectos, que si estaban bien estructurados podían acceder a financiamiento.
“Aunque era poco, servía a las organizaciones para darle continuidad a los programas año con año, pero en el 2018 de la nada, sin avisar, ya no sacó la convocatoria. En diferentes momentos ExploraT utilizó ese recurso para la aplicación de pruebas, pero también para actividades educativas con poblaciones clave“, expresó González.
Con el retiro del fondo la asociación se puso “contra las cuerdas“ y se vio obligada a redoblar esfuerzos para cumplir sus objetivos.
Un año después, el segundo “gancho al hígado“ llegó desde el Palacio Nacional cuando el presidente Andrés Manuel López Obrador cortó los recursos para todas las OSC de México argumentando corrupción en algunas de ellas.
Y aunque el mandatario federal aseguró que el dinero llegaría directamente a los beneficiaros, es fecha que la población que acude o acudía a ExploraT no han tenido ni pista de los recursos, por lo que aún buscan a organizaciones en donde puedan hacerse pruebas rápidas gratuitas o a bajo costo.
“La decisión que se tomó es cortar los recursos a todas las organizaciones del país. Entonces, todas las entidades que eran receptoras de fondos o que tenían etiquetados un presupuesto para hacerlo vinculante con las organizaciones civiles ya no pudieron seguir convocando.
“El argumento era que México no necesitaba intermediarios, que los apoyos iban a llegar de manera directa a los beneficiarios, sin embargo, creo que fue una pérdida de capital social y humano del país porque en el tema de prevención del VIH sabemos que esta pandemia aún está concentrada en poblaciones clave.
“Es bien sabido que por cuestiones culturales y de estructura el gobierno, a través de sus brazos operativos, jamás podrá llegar a abordarlos. Al día de hoy yo no conozco a alguien al que le hayan llegado esos apoyos de manera directa. Entonces, no sé a qué se refería el presidente cuando dijo eso”, aseveró el fundador de ExploraT.
Con el cese de fondos a nivel federal la estructura de la organización estuvo a punto de desplomarse, pues sin dinero, todos los programas estaban destinados a desaparecer.
Y es que, no se trata solo de las pruebas, la operatividad también conlleva un costo así como el pago de servicios del inmueble, ubicado en la calle Washington 2340 de la colonia María Luisa de Monterrey.
Para sobrevivir, la asociación tomó una arriesgada decisión: solicitar una cuota de recuperación exclusiva para los usuarios de pruebas rápidas con el fin de seguir comprando insumos para aplicarlas.
Como era de esperarse, ExploraT perdió a más del 50 por ciento de los usuarios de dichas pruebas y con ellos desapareció también la posibilidad de generar ingresos propios para seguir operando.
“Todos los servicios de ExploraT, desde 2005 hasta el 2020, todos eran totalmente gratuitos porque eran proyectos que estaban siendo financiados por el Coesida del gobierno federal o antes por el Coesida a nivel estatal. Entonces, cuando las organizaciones nos quedamos sin la posibilidad de acceder a este recurso no pudimos interrumpir el programa (de aplicación de pruebas) porque es necesario, así lo evidenciaron todas las llamadas que recibíamos.
“Lo que hicimos fue hablar con los proveedores que ya teníamos, nosotros comprar los insumos y solicitar a los usuarios cuotas de recuperación. A cada usuario que nos hablaba le explicábamos el por qué teníamos que empezar una cuota de recuperación y obviamente tuvimos respuesta favorable, pero también desfavorable.
“Hubo gente que se molestó y decidió ya no asistir con nosotros. Sin temor a equivocarme si perdimos entre un 50 y 60 por ciento de la gente que regularmente asistían con nosotros”, explicó Mario.
Con 300 pesos por prueba, un costo menor que el de los laboratorios privados, la asociación logró sostenerse hasta 2020 cuando llegó el tercer “golpe”, que al día de hoy aún los tiene “en la lona”.
En marzo de 2020 se registró el primer caso de Covid-19 en Nuevo León y la población fue llevada al confinamiento: la parálisis social afectó a todos por igual y colocó a organizaciones como ExploraT en el panorama más oscuro de su historia.
“Se fueron acumulando los golpes y eso nos afectó como organización. Por ejemplo aquí en ExploraT de tener siete personas en los diferentes programas solamente quedaron dos. Entonces, todo el trabajo que se estaba logrando sí tuvo un fuerte golpe”, comentó el activista.
Sin fondos privados, sin apoyo gubernamental, sin poder operar para generar ingresos propios y ante un clima de incertidumbre muy poco es lo que se ha podido hacer para apoyar a las comunidades claves de ExploraT, que no dejaron de padecer sus problemáticas.
La contingencia sanitaria obligó a la organización a trasladar algunas actividades al plano virtual, pero otras que son forzosamente presenciales tuvieron que parar, a pesar de la demanda.
Tras cinco meses de receso obligado, la organización reanudó operaciones en julio primero de un día por semana, después de dos y ahora (desde hace tres semanas) de lunes a jueves en un horario de 16:00 a 20:00 horas.
Y aunque la crisis sanitaria parece ya estar pasando, la emergencia de las organizaciones está en su punto más crítico a consecuencia del Coronavirus.
No existen cifras oficiales de cuántas asociaciones han cerrado sus puertas por la pandemia, pero Mario González conoce sabe de varias que han tenido ese destino, aunque por respeto a su legado prefiere no mencionar nombres.
“Nada más para que nos demos una idea del impacto que han recibido las asociaciones te diré que en 2018 habían 15 organizaciones las que ahondaban en temas de la diversidad sexual y ahora solo quedamos menos de la mitad.
“Hay organizaciones que tuvieron que cerrar sus instalaciones, aunque siguen realizando su trabajo como activistas a través de redes sociales o Internet, pero fue eso, que ya no pudieron sostener la organización”, mencionó el director de ExploraT.
El cierre de otras agrupaciones podría reflejarse en la creciente demanda de otros grupos para la aplicación de pruebas rápidas de detección del VIH.
“Yo me imagino que antes había más oferta, éramos muchas organizaciones que trabajábamos en diferentes puntos geográficos, con poblaciones diferentes. Por eso sí creo que pueda ser el resultado de estos cierres.
“Porque algo que nos llama mucho la atención es que nuestra publicidad que hacemos en redes sociales va muy enfocada a hombres gays y últimamente nos han llegado más mujeres. Entonces, yo pienso que esas mujeres tenían un espacio de atención que probablemente ya no lo tienen y que pueden ser el resultado de estos impactos que hemos tenido por parte del gobierno y la crisis de salud”, aseveró el fundador de la A.C.
LANZAN SOS
Ante el panorama adverso que presenta, Mario González lanzó un SOS a la comunidad en general para que la agrupación pueda seguir operando.
La A.C. busca atraer el mayor número de voluntarios posibles para no frenar las actividades en pro de la comunidad LGBTTTIQ+ de Nuevo León, pues asegura, el gobierno difícilmente puede llegar a los nichos que como asociación cubren.
“Estos cierres tienen definitivamente un costo social muy grande porque ¿qué pasa con las poblaciones atendidas por estas organizaciones?, ¿a dónde se fueron? o ¿en dónde reciben ahora los servicios que recibían de esas organizaciones?.
“Lanzamos una convocatoria por redes sociales para saber si había personas interesadas en ser voluntarios, en darnos un poquito de su tiempo para poder seguir haciendo las actividades que tenemos y afortunadamente tuvimos respuesta de ciertas personas que estuvieron dispuestas a ayudarnos y eso es un estímulo para mí como fundador y director de ExploraT que tenemos que echarle más ganas para salvar al barco y seguir ayudando”, comentó González.
Cualquier interesado en apoyar puede comunicarse al celular de la agrupación: 812 902 0966.
EN MANOS DE SAMUEL
Tan pronto el presidente Andrés Manuel López Obrador le puso freno a la entrega de recursos federales a los colectivos, el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, anunció que en la entidad no se les daría la espalda, promesa que ha cumplido, de acuerdo con Mario González.
“Es cierto, el Gobierno del Estado, por medio de la Secretaría de Desarrollo Social ha apoyado mucho el trabajo de las organizaciones, pero con recursos limitado, no equiparable al costo del proyecto, pero sí nos ha servido”, mencionó el activista.
Y aunque los recursos han sido limitados, los cierto es que les han permitido subsistir como asociación.
Sin embargo, Nuevo León ya entró en la fase de relevo en la gubernatura, porque lo que, de nuevo, el panorama para las organizaciones civiles es incierto.
Acorde con el director de ExploraT varias agrupaciones ya planean un encuentro con el gobernador electo, Samuel García, para plantearle las problemáticas por las que atraviesan y pedirle que los recursos sigan fluyendo.
“Algunas organizaciones de las que quedamos estamos poniéndonos de acuerdo para poder entrevistarnos con el gobernador electo para que conozca el trabajo que estamos haciendo, nuestra trayectoria y explicarle las condiciones en las que estamos trabajando ahorita”, puntualizó.








