La desaparición y posterior hallazgo con vida del colombiano Leonardo Ariel Escobar Barrios, profesor de la Universidad Iberoamericana Puebla, más que dejar un buen sabor de boca a la ciudadanía dejó una gran incertidumbre y una serie de preguntas sin respuestas.
Lo anterior se pudo percibir al menos en las redes sociales en donde por varios días se estuvo compartiendo la historia del profesor de la Ibero Puebla, conmocionando a la comunidad universitaria y a la opinión pública en general.
Para sus amigos y familiares haberlo encontrado con vida sin duda es motivo de agradecimiento, sin embargo el desarrollo de la historia dejó muchos cuestionamientos.
Por otra parte, para las autoridades también hay algunas dudas sobre los dichos del profesor quien aseguró que había sido golpeado por elementos de la Guardia Nacional, entre otras cuestiones.
LA DETENCIÓN
La historia comenzó en diciembre de 2025, cuando después de haber pasado un tiempo con su familia en Colombia, Leonardo Escobar regresaba a la ciudad de Puebla para descansar unos días antes de reincorporarse a sus actividades.
Sin embargo, dado que no encontró vuelos directos a la Ciudad de México, tuvo que hacer escala en la Sultana del Norte. Fue así como el pasado 31 de diciembre llegó al Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo.
A su llegada al Aeropuerto de Monterrey, Leonardo Escobar tenía que pasar a un filtro del Instituto Nacional de Migración, en donde presuntamente cometió una falta administrativa que derivó en su detención por parte de la Guardia Nacional.
Días después, cuando el caso se hizo viral, se dio a conocer que la Guardia Nacional lo habría entregado a la Policial de Apodaca, quien confirmó el protocolo por medio de un comunicado.
Es en este punto de la historia donde surge la primera pregunta: ¿Por qué si el aeropuerto es un área federal y quienes están a cargo son la Guardia Nacional, tuvieron que entregarlo a una autoridad municipal que no tiene jurisdicción dentro de dichas instalaciones?
ANTECEDENTES
A Hora Cero llegó el caso de una persona que hace algunos meses estacionó mal su vehículo en las inmediaciones del Aeropuerto de Monterrey.
Iba a entrar rápido a la terminal A y salir en cuestión de minutos, sin embargo cuando regresó a su automóvil la Guardia Nacional ya tenía el auto en una grúa.
En ese caso, los elementos federales no llevaron el automóvil a Tránsito de Apodaca, pues argumentaron que se trataba de una infracción en un área federal y quienes se hacían cargo eran los ya mencionados.
Trámites y más trámites se tuvieron que realizar en una base ubicada entre la Terminal A y la Terminal B del Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo.
Dicho caso refuerza la duda de familiares y opinión pública, del por qué tuvieron que entregarlo a la policía de Apodaca y no al Instituto Nacional de Migración u otra dependencia federal.
Otros antecedentes públicos son la detención de personas que hacen disturbios o tienen complicaciones dentro de las aeronaves, son detenidos y puestos a disposición de autoridades federales.
EL ARRESTO Y LIBERACIÓN
Una vez que se cumplieron las 36 horas por la falta administrativa, la policía de Apodaca liberó al profesor Leonardo, quien logró comunicarse con su pareja sentimental para decirle que ya había salido de las celdas municipales.
Lo anterior se supo hasta que el caso se hizo viral y la misma pareja lo dio a conocer en diversas entrevistas para medios locales en Monterrey.
Incluso la misma Secretaría de Seguridad de Apodaca confirmó la detención y liberación por medio de un comunicado, cuando comenzaba a hablarse sobre la detención del maestro en Monterrey.
Lo anterior para descartar que se trataría de una desaparición forzada, como ya se especulaba entre la opinión pública.
LA DESAPARICIÓN
Después de haber sido liberado, el profesor Leonardo decidió regresar al Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo para intentar continuar su viaje a la Ciudad de México, sin embargo a decir del mismo docente, las autoridades federales le impidieron seguir su camino.
Incluso también provocaron que deambulara sin alimento ni bebidas, situación que presuntamente provocó que se desorientó y se perdiera en la urbe. Así lo indicó horas después de que fuera localizado con vida.
“Llegó un punto donde fui inadmitido al aeropuerto de Monterrey por razones que yo desconozco y total solo pude pasar una noche en el aeropuerto de Monterrey, posteriormente se me vio obligado a deambular por las inmediaciones del aeropuerto.“Después de esto, la policía empezó a alejarme más y más del aeropuerto, lo cual sin documentos, sin dinero y sin nada me llevó a una situación totalmente vulnerable. Estuve totalmente 4 días deambulando sin poder comer, sin poder tomar agua y sin recibir asistencia de la población civil. De esta forma, pues prácticamente fui orillado a una situación de calle”, reveló.
Pasaron varios días sin que se supiera algo al respecto del caso, sin embargo el pasado 15 de enero el caso se hizo viral en redes sociales y los principales medios de comunicación locales y nacionales, incluso internacionales.
EL OPERATIVO
Tras darse a conocer la desaparición, las autoridades locales comenzaron a trabajar en la búsqueda y localización del profesor de nacionalidad colombiana. Fue en ese momento cuando la Secretaría de Seguridad de Apodaca emitió un comunicado sobre el arresto y liberación del docente.
En dicho documento se especificó sobre el seguimiento del protocolo en la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad de Apodaca.
Para el viernes 16 de enero se implementó un extenso operativo por parte de diversas instituciones policiales y de rescate en predios aledaños al Aeropuerto de Monterrey.
Más de un centenar de efectivos peinaron terrenos baldíos ubicados a un costado de la Autopista al Aeropuerto, a unos siete kilómetros hacia el sur de las terminales.
Se trató de personal de la Policía de Monterrey, Protección Civil Nuevo León, Protección Civil Apodaca, Policía de Pesquería, Guardia Nacional, Agencia Estatal de Investigaciones, Comisión Local de Búsqueda, Grupo Jaguares de Santa Catarina y otros.
Nunca antes, en la historia reciente, se había visto un operativo de tal magnitud para la búsqueda de una persona, incluso ni en el caso más mediático sobre la desaparición de Debanhi Escobar.
LO ENCUENTRAN CON VIDA
Fue durante la tarde del mismo viernes 16 de enero cuando la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León confirmó la localización con vida del profesor; había sido ubicado dentro de un Anexo en el municipio de Juárez, Nuevo León.
Tras tomarle declaración y después de una revisión médica, Leonardo Escobar fue trasladado a la ciudad de Puebla, en donde actualmente radica.
Durante la misma tarde del viernes y el fin de semana siguiente, el director de la Clínica Fénix, Felipe Rangel, habría dado a conocer cómo es que había sido localizado el profesor.
“Se encontraba desorientado, sin camisa y como si estuviera huyendo o escondiéndose de algo o alguien”, detalló el líder de dicho Anexo.
Relató que fue durante la tarde del pasado 5 de enero del presente año, que visualizó al profesor desorientado en el sector de Terranova, municipio de Juárez.
Felipe Rangel pasaba por el sitio con su pareja cuando observó al docente, que para entonces no sabía de quién se trataba.
Dadas las condiciones en que se encontraba, decidió ir por personal del Anexo para que lo ayudaran al momento de acercarse. Fue ahí cuando, aseguró, el maestro decidió irse por voluntad propia al Centro de Asistencia.
Fue hasta después de 10 días que presuntamente el profesor comenzó a tener conciencia de quién era, así lo relató el director de la clínica.
“Nos decía que era maestro, pero por la condición en que lo encontramos y como no traía documentos, pues no sabíamos si era verdad”, contó.
Fue hasta que observaron el operativo, que decidieron ponerse en contacto con la línea de emergencia y fue así como el profesor Leonardo fue localizado.
SU VERSIÓN
Ya en la ciudad de Puebla, en las instalaciones de la Universidad Iberoamericana, Leonardo Escobar rindió su declaración ante los medios de comunicación, en donde reveló que elementos de la Guardia Nacional lo habrían golpeado y ahuyentado del Aeropuerto.
Dijo que derivado de los golpes resultó con tres costillas rotas, además de que en ningún momento le leyeron sus derechos ni apareció en el Registro Nacional de Detenciones.
“Antes de ir a dicha celda fui golpeado por la Guardia Nacional y lo cual me generó una fractura de tres costillas en lo cual ya ha sido comprobado médicamente.
“Estuve en esta celda tres días, luego de estos tres días fui liberado, se me entregaron mis pertenencias, pero cuando salí de la celda seguía muy desorientado, traté de acercarme hasta el aeropuerto de Monterrey y tratando de terminar finalmente mi escala, pero esto nunca fue posible.
“Puesto que al llegar al Aeropuerto de Monterrey, de alguna manera fui despojado de mis posesiones, de mis pertenencias y esto me imposibilitó poder seguir viajando”, relató.
En un informe que duró varios minutos, el docente dijo que duró más de 10 días sin sentido y que por ese motivo no pudo ponerse en contacto con sus familiares.
Además, aunque agradeció el apoyo del personal del Anexo, puntualizó que al estar en estado de inconsciencia la versión de irse por su propia voluntad al centro es totalmente falsa.
“Afortunadamente después de muchos días fui rescatado, porque debo decir que así fue, por una patrulla que maneja una clínica de rehabilitación. Ellos me confunden con un habitante de calle y afortunadamente me llevan a las instalaciones de esta clínica. En el municipio de Juárez.
“Dicho traslado se hace hasta el municipio de Juárez, allí permanezco 10 días en una total inconsciencia. Yo no recuerdo dicha inconsciencia, pero ellos dicen que durante estos días yo nada más tuve mutismo, no hablé, no di detalles sobre mi identidad y nada más tomé agua durante estos días.
“Se ha dicho que mi asistencia a dicho albergue fue voluntaria, nunca lo fue. El momento en el que ellos me recogen a la orilla de la carretera y me llevan a este centro de asistencia para drogadictos, lo hacen porque me ven al borde de la muerte. Yo no tengo conciencia, no tengo recuerdos plenos de decidir me voy o no me voy a dicho centro de supervivencia”, afirmó el profesor.
LO DESMIENTEN
La Secretaría de la Defensa Nacional tuvo que emitir un boletín en donde resaltaron que los dictámenes médicos realizados al profesor durante el cumplimiento de su arresto en Apodaca, así como después de haber sido localizado, no mostraban evidencia de alguna fractura.
La versión que fue sustentada con el dictamen médico de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, luego de que le practicaran una revisión médica el pasado 16 de enero.
Cabe aclarar que la dependencia federal en su boletín informativo señala que los hechos ocurrieron en el Aeropuerto Internacional del Norte, sin embargo es un error de origen por parte de la Sedena.
“La Secretaría de la Defensa Nacional, por conducto de la Guardia Nacional, informa a la opinión pública que la detención de una persona de nacionalidad colombiana el pasado 31 de diciembre de 2025, en las instalaciones del Aeropuerto Internacional del Norte en Apodaca, Nuevo León, se realizó en atención a una solicitud de apoyo de agentes del Instituto Nacional de Migración, quienes informaron que esta persona se encontraba en actitud agresiva alterando el orden público y negándose a acatar las indicaciones de las autoridades.
“El 16 de enero de 2026, fecha en que esta persona que se encontraba reportada como desaparecida fue localizada por autoridades estatales, el médico legista del Instituto de Criminalística y Servicios Periciales del Servicio Médico Forense de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Nuevo León, le aplicó examen médico sin que se registraran fracturas en ninguna parte del cuerpo”, detalló la Sedena.
Incluso antes de la ubicación del docente, cuando se especulaba sobre una posible desaparición forzada, la Secretaría de Seguridad de Apodaca detalló las condiciones en que el maestro fue detenido y liberado.
“Sobre la estadía del catedrático colombiano Leonardo Daniel en las celdas del municipio de Apodaca, tras haber sido arrestado por la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad Pública y Vialidad (SSPYV) del municipio hace las siguientes precisiones: La SSPYV de Apodaca no tuvo la facultad para subir al Registro Nacional de Detenciones (RND) la detención de Leonardo Ariel, al no ser Primer Respondiente la autoridad municipal.
“Al detenido se le realizó el dictamen médico conforme al protocolo, sin que se apreciaran lesiones, salvo marcas leves de enrojecimiento en ambas muñecas.
“La autoridad municipal recibió de la Guardia Nacional al detenido el 31 de diciembre pasado a las 20:00 horas, remitido por alterar el orden en el Aeropuerto Internacional. Se le aplicó el correspondiente arresto de 36 horas” , apuntaron las autoridades de Apodaca.
Agregaron que durante el arresto del profesor, se le respetaron sus derechos y le suministraron líquidos y alimentos como a otros detenidos de nacionalidad mexicana.Además resaltaron que una vez cumplida la sanción de 36 horas, fue puesto en libertad: “el 2 de enero del 2026 a las 7:26 horas, saliendo del edificio por su propio pie, sin que se le apreciaran signos de confusión o desorientación”.
Ante ese comunicado el docente declaró: “Hubo una falta de registro de mi detención, nunca aparecí, a pesar de que estuve tres días en esta sala de Apodaca, nunca aparecí en el Registro Nacional de Detenidos, lo cual es de lejos un error.
“En segundo lugar, nunca se me informó sobre los derechos de mi detención”, aseguró.Tras dichas versiones por parte del docente y las autoridades, surgieron más dudas en el caso. ¿realmente fue objeto de golpes? ¿Qué sustancia es tan fuerte para mantener a una persona inconsciente por más de 10 días?.
¿Por qué si estuvo en libertad del 2 al 5 de enero no intentó ponerse en contacto con sus conocidos, solicitando el apoyo de la ciudadanía?.
Son algunos de los cuestionamientos que aún hace la opinión pública a más de una semana de la localización del profesor Leonardo Escobar. ¿Qué fue lo que en realidad pasó?.







