A meses de haberse implementado la micro movilidad con scooters y bicicletas eléctricas en diversas zonas de Monterrey, Guadalupe y recientemente en San Pedro, el lado oscuro de la movilidad verde ha quedado al descubierto: la mala cultura ciudadana.
Desde accidentes, bloqueo de vías, robo de scooters, hasta la falta de infraestructura, son algunas de las cuestiones que se han evidenciado con el uso de ese medio de transporte.
A menos de un mes del arranque de la justa mundialista en Monterrey, la mala cultura vial podría afectar, además, a los extranjeros que decidan utilizar la micro movilidad para trasladarse de un punto a otro en los sitios turísticos donde están disponibles.
Y es que además de sortear a conductores que visiblemente manejan a la ofensiva, pues las calles son compartidas, también podrían complicar el paso de peatones al convivir en calles como las del Centro de Monterrey.
Arterias como Morelos, en donde se ubica un pasaje comercial con acceso exclusivo para peatones, los scooters representan un riesgo al incrementarse el riesgo de accidentes.
Las autoridades aclararon que en dichas zonas los scooters y bicicletas no pueden alcanzar velocidades máximas pero lo cierto es que algunas veces la tecnología no siempre responde y se pueden ver a usuarios a velocidades considerables que son un riesgo para peatones.
Es por lo anterior que la falta de vías exclusivas para la micro movilidad como ciclopistas, generaría un problema de convivencia entre los usuarios de ese medio de transporte y otros sectores de la pirámide de la movilidad.
OBSTRUYEN CAMINOS
Para los peatones, una de las principales problemáticas sobre el uso de scooters es la falta de lugares adecuados para estacionarlos, pues actualmente los equipos son dejados sobre las banquetas y en algunas ocasiones son atravesados impidiendo el paso.
En áreas como las calles del Barrio Antiguo, en donde las aceras no son tan amplias, el bloqueo de caminos puede significar un riesgo para los transeúntes.
Por si lo anterior fuera poco, en otras ocasiones no solamente se obstruyen las banquetas, sino que son estacionados sobre las guías para personas con discapacidad visual, convirtiéndose en obstáculos.
Para algunas personas, los scooters y bicicletas como vehículo en movimiento, son una excelente opción para llegar más rápido a destinos cercanos, sin embargo carecen de infraestructura para garantizar la seguridad y la sana convivencia entre dichos usuarios y peatones.
JUEGOS INFANTILES
Aunado a la falta de infraestructura, en zonas como la Plaza Zaragoza o la Plaza Principal de Guadalupe, por mencionar dos sitios, cada fin de semana los scooters se convierten en atractivos para menores.
Aunque muchas veces los infantes son supervisados por un adulto, lo cierto es que no cuentan con la madurez suficiente para estar conscientes de los riesgos que existen al subir a un vehículo de impulso eléctrico.
Lo anterior, considerando que la fuerza que genera un motor regularmente es mayor a la que generan los mismos menores con sus extremidades al impulsarse.
Además de que evidentemente no cuentan con equipos de seguridad como casco, coderas, rodilleras y otros accesorios que pueden ayudar para amortiguar una caída.
En otros casos, se pueden observar a adultos paseando a sus hijos, cuestión que tampoco está permitida pero frecuentemente sucede.
“Dale más fuerte, dale más fuerte”, es común escuchar cuando un pequeño acompaña a un adulto en un scooter.
FALTA DE SUPERVISIÓN
Una de las reglas es que dichos vehículos sólo pueden ser manejados por mayores de edad y que no pueden viajar más de dos personas en uno, norma que constantemente no se cumple por la falta de supervisión.
Es decir, aunque en calles del centro de Monterrey, Guadalupe o San Pedro, hay oficiales de tránsito para ayudar a la movilidad agilizando el trafico o simplemente para prevenir accidentes, lo cierto es que actualmente los vehículos eléctricos no pueden ser infraccionados.
Por ese motivo, hay quienes piensan que lo anterior genera una mala cultura en el uso de scooters y bicicletas eléctricas.
“Creo que hace falta una ley para que estos aparatos se regularicen, pues actualmente no hay quien los infraccionen, ni siquiera tienen placas. A lo mejor eso ocasiona que hagan lo que les da su gana, los dejan donde sea, se pasan luces rojas, se atraviesan. Es todo un tema”, comentó un ciudadano quien prefirió no decir su nombre.
En ese sentido recalcó que en diversas ocasiones le ha tocado ver cómo es que los usuarios de scooters se pasan luces en rojo, incluso sin volteara a ambos sentidos.
“A veces van con audífonos y se cruzan sin voltear, si uno va manejando el auto con el celular en la mano rápidamente te paran. Considero que deberían ser más duros con quienes van distraídos porque pueden ocasionar un accidente en donde hasta ellos mismo pueden resultar lesionados”, enfatizó.
PELIGRO INMINENTE
Un caso reciente sobre los riesgos de conducir sin precaución o de la mala cultura vial que existe en Monterrey y el área metropolitana, es el choque entre un conductor de una bicicleta eléctrica y un auto de alquiler que sucedió el pasado 12 de mayo.
Fue en el cruce de Miguel Hidalgo y Benito Juárez, en el centro de la ciudad, cuando Protección Civil Nuevo León reportó el atropello de un joven de aproximadamente 25 años de edad.
Aunque esa vez no se precisó cómo fue que ocurrió el accidente, la verdad fue que el joven ciclista quedó gravemente herido y, en estado inconsciente, fue trasladado a un hospital de la localidad.
La bicicleta, una de esos modelos que ofertan en tiendas departamentales por no más de 15 mil pesos, quedó destrozada en el asfalto mientras que el taxi que lo impactó también quedó dañado.
Aunque muchos otros no se han dado a conocer de manera oficial, en las redes sociales abundan historias de accidentes ya sea entre scooters eléctricos y automóviles o peatones.
Aunque para los usuarios de esos vehículos lo ideal es que hubiera ciclovías cerca de zonas de alto flujo vehicular, la realidad es que se tienen que adaptar en la jungla de asfalto y muchas veces romper algunas reglas.
Aunque las normas tanto por Tránsito como por las mismas aplicaciones si están establecidas, no son claras ni exigidas del todo.
¿Cuál será el rumbo que tomen las nuevas formas de micro movilidad?, eso sólo lo dirá el tiempo conforme se avance en la modernización de las ciudades respecto a dicho tema.
Mientras tanto en lugares como el municipio de San Pedro, ya hasta se alista la movilidad con autos autónomos, pero esa es otra historia














