La Compañía Acrobática Nacional de China se alzó con el Gran Premio del 16º Festival Internacional de Circo de Budapest gracias a un acto de salto con aros que deslumbró al jurado y al público por igual. El reconocimiento consolida a la troupe como una de las referencias mundiales de las artes circenses contemporáneas.
La gala de clausura del 16º Festival Internacional de Circo de Budapest, realizada el 12 de enero, tuvo como momento culminante el anuncio del Gran Premio para la Compañía Acrobática Nacional de China, que celebró en pista con todo su elenco. El encuentro, considerado uno de los certámenes circenses más prestigiosos del planeta, cerró así una edición marcada por el alto nivel técnico y la fuerte presencia internacional.
El número con el que la compañía china se llevó el máximo galardón fue un acto de salto con aros, una variante de “hoop-diving” que combinó precisión milimétrica, riesgo y una coreografía de alto impacto visual. El jurado resaltó la limpieza técnica, la sincronía del grupo y la capacidad de innovar sobre una disciplina clásica del circo, sin perder su esencia tradicional.
El Festival Internacional de Circo de Budapest se celebra cada dos años y está considerado una plataforma clave para medir el pulso del circo contemporáneo a nivel mundial. En esta edición se entregaron también tres premios de oro, que recayeron en Flying Tabares (Argentina/Estados Unidos) en trapecio volante, la ucraniana Kateryna Kornieva en “swing pole” y los hermanos Martinez (Colombia/Japón) en Juegos Icarianos.
Fundada en 1950 en Beijing, la Compañía Acrobática Nacional de China acumula décadas de presencia en los principales festivales y grandes circos del mundo, con medallas en plazas como Budapest, Montecarlo, Rusia, Polonia y París. El nuevo Gran Premio en Hungría se suma a ese palmarés y refuerza el peso de la escuela acrobática china en la élite internacional del circo.
Para el festival, la victoria de la troupe china confirma su vocación como escaparate global, capaz de reunir a figuras y compañías de todos los continentes bajo una misma carpa. Para la compañía ganadora, el reconocimiento se traduce en una mayor proyección internacional y en nuevas giras, consolidando un estilo que combina tradición, virtuosismo físico y una puesta en escena cada vez más cercana al lenguaje del espectáculo contemporáneo.








