La espera terminó y tras casi dos meses de vacaciones los niños regresaron a la escuela.
Sin embargo, en algunos casos, este retorno no fue sencillo pues los padres de familia tuvieron que pasar por el gasto de los útiles, uniformes, cuotas y todo lo necesario este proceso.
Fue así como los comercios del Centro de la ciudad se vieron abarrotados de padres de familia quienes buscaban los mejores precios y los más grandes ahorros.
Todo esto para que, el primero se septiembre, los niños le regresaran la vida a las vacías aulas.
























