Norma Alicia Rangel Alfaro es periodista y su trabajo consiste en contar historias. Pero ella quería contar la de Nicolasa, su abuela, quien es “Cajita”, como les llaman a las personas que sanan a través de un espíritu, en este caso del Niño Fidencio, que curaba en Espinazo, Nuevo León, lugar que era -y es- visitado por miles de creyentes procedentes de todo el estado y hasta de otras partes del país.
En torno a la figura de El Niño Fidencio se han escrito y publicado muchos reportajes, ya sea en periódicos, revistas, televisión y ahora por internet, Rangel Alfaro eligió el documental para narrar la experiencia personal de su abuela como “cajita” y al mismo tiempo presentar el panorama completo que gira en torno a la leyenda de este pueblo ubicado en Mina, Nuevo León, por lo que decidió titular “Cajita” a su ópera prima como documentalista.
“La señora Nicolasa Hernández Zamarripa tiene 94 años de edad y es mi abuela, con quien yo viví de los 9 a los 12 años y a esa edad no comprendía lo que pasaba en su casa, pero siempre tenía mucha curiosidad por lo que hacía y yo la veía desde que empezaba a prepararse.
“Y después veía cómo llegaba mucha gente a su casa, y siempre estuve observando, pero nunca entendí realmente que sucedía. De hecho, yo también fui parte de sus rituales y como niña me invitaban a estar ahí, pero pasaba el tiempo y mi abuela siempre nos platicaba los sucesos más importantes de su vida, porque su vida es como de película”, mencionó Norma Alicia.
Al tener esa cercanía con su abuela, Norma pensó que tenía que compartir las vivencias de doña Nicolasa, y fue como tuvo la idea de hacer el documental que está todavía en proceso.
“Siempre tuve esa inquietud de hacer una película sobre todo lo que me contaba mi abuela y es algo que yo venía pensando desde hace muchos años y creo que también es una manera de hacerle un homenaje a ella”.
Norma Alicia inició el proyecto ella sola, pero con el tiempo pidió asesoría del documentalista David Herrera, con quien tomó un curso y a partir de entonces los dos están a cargo de la dirección de “Cajita”.
Explicó que “Cajita” es el término que se la da a una persona que presta su cuerpo para que un espíritu entre en ella. En este caso es el espíritu del Niño Fidencio que entra en ella para sanar.
“Todos los viernes ella hacía los rituales de sanción. Yo creo que fue alrededor de 10 o 15 años- mi abuela no recuerda fechas exactas- y cada viernes era esperar un mar de gente en su casa, en la colonia Fomerrey 9, en el municipio de Escobedo, pues ella curaba hasta la una o dos de la mañana y al final pasábamos todos los de la casa”, recordó.
HISTORIA Y MEMORIA
Por su parte, David Herrera señaló que cuando terminó del Taller de producción audiovisual que realizó con los alumnos- entre ellos Norma Alicia- les ofreció asesoría gratuita para un proyecto personal.
“Norma se acercó y me habló sobre su idea de este documental y con los recursos que contaba, yo le recomendé que lo más importante era empezar a grabar la entrevista debido a la edad de la señora y luego empezar a diseñar el plan.
“Entonces nosotros ofrecimos darle el soporte de producción, con el equipo de cámaras y todo, entonces empezamos a tener reuniones y se fijó la primera fecha para entrevistar a la señora Nicolasa y también nos apoyó una de sus hijas para ayudarle a recordar las anécdotas y los hechos importantes”, refirió.
Agregó que quiso participar en el documental porque tanto la historia como el tema son interesantes, que tienen un impacto a nivel social.
“Yo tengo una línea de investigación en relación a los mediums o ‘envases’, y tengo experiencia con el tema de espíritus que hablan a través de canales, y en el caso del Niño Fidencio, es la primera vez que en mi investigación que yo encuentro que les dicen ‘cajita’ y otros les dicen ‘envases’.
“Y es importante mencionar que se dice ‘cajita’ porque el espíritu se proyecta a través de la médium o canal, pero el líder de la secta de Fidencio dice que es una energía, un rayo de luz que ellos capturan y así pueden sanar”.
Sobre este punto, Herrera se cuestiona: “Surge la pregunta lógica ¿cómo el espíritu puede estar en 50 cajitas al mismo tiempo? y dentro de esa lógica ellos plantean que es una proyección de un rayo de luz”.
Manifestó que se siente orgulloso de formar parte de este proyecto que abordará una narrativa antropológica, no tanto religiosa.
“Esa visión antropológica ha permitido que Norma vea también otra perspectiva de la historia, que ya es una investigación, y en esa línea hemos crecido todos”, argumentó.
En ese sentido, Norma admite que al principio ella tenía como una idea más romántica para tratar el tema, pero que David le hizo ver lo importante que era poner todo el contexto.
En los dos años de estar trabajando en “Cajita”, los directores fueron a Espinazo en dos ocasiones, y entre los entrevistados se encuentran testimonios de personas que fueron sanadas.
Respecto a la dificultad de realizar documentales, Herrera dijo que lo más importante es conseguir historias interesantes, dignas de contar y también que los personajes acepten participar.
“Las historias no son tan fáciles de conseguir, pero es importante tener claro que los protagonistas quieran participar, porque a veces hay buenas historias, pero las personas no se prestan o no quieren que su historia se haga pública”.
Destacó que en “Cajita” han documentado toda la parafernalia de la historia, pero sin ser adeptos a ella.
“Está la primera línea romántica de Norma, ya que se trata de su abuela y es inevitable conectarse de esa manera, pero siento que ella ha ido encontrado ese rigor científico y cómo entra eso en un marco social en donde la gente reflexione sobre todo el tema de sincretismo espiritual”, puntualizó el socio fundador de Fundación Kawoq Trece Veinte.
Norma Alicia Rangel espera que “Cajita” se proyecte en Festivales Importantes como el FIC Monterrey, dentro de unos seis meses, que es el tiempo en el que esperan terminar de filmar.
Fotos: Cortesía Nalicia Rangel





