A un año de las elecciones en Nuevo León, Movimiento Ciudadano perdió su registro en el Estado de Coahuila, disminuyendo, además, su fuerza en el noreste de México y con ello la credibilidad de ser un grupo político en crecimiento.
Según los expertos en política, aunque legalmente la “desaparición” del Movimiento Naranja en el vecino Estado no afecta legalmente a Nuevo León, si impacta de manera simbólica y en la narrativa.
Pues sus principales líderes como Samuel Alejandro García Sepúlveda no se han cansado de asegurar que Movimiento Ciudadano es la nueva política para gobernar, quedando en evidencia que su fuerza no va más allá de Nuevo León o Jalisco.
Por si eso fuera poco, la pérdida de dicho registro expone también la dependencia del partido de sus dos únicos bastiones, quedando prácticamente a la voluntad de los neoloneses y jaliscienses.
LAS ELECCIONES
El pasado 7 de junio se llevaron a cabo los comicios electorales en el estado de Coahuila para integrar la LXIV Legislatura que consta de 25 diputaciones, distribuidas en 16 cargos por el principio de mayoría relativa y nueve por representación proporcional.
En dicha contienda el Partido Revolucionario Institucional (PRI) se llevó el carro completo ganado todos y cada uno de los distritos locales, refrendando que es el grupo partidista hegemónico de la entidad.
Los priistas en Coahuila borraron del mapa no sólo a Movimiento Ciudadano, sino también al Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y al Partido Acción Nacional (PAN), quienes no reunieron el tres por ciento como mínimo de los votos para mantener su registro local.
Durante el pasado 7 de junio se registró una participación histórica que superó el 51 por ciento de votantes de la lista nominal, misma que está integrada por casi 2.5 millones de ciudadanos.
Los resultados fueron contundentes, el PRI que fue en alianza con Unidad Democrática de Coahuila obtuvo más del 55 por ciento de los votos con 684 mil 515, mientras que Movimiento Ciudadano obtuvo apenas 24 mil 496 sufragios quedado con un 1.96 por ciento.
En tanto que el PAN y PVEM apenas si superaron el dos por ciento de los sufragios con 26 mil 877 y 32 mil 392 boletas a su favor, respectivamente.
Incluso grupos como el Partido del Trabajo y Nuevas Ideas, superaron a los emecistas con 26 y el cinco por ciento, respectivamente.
PIERDEN DINERO Y CURULES
Aunque con los resultados del pasado 7 de junio, Movimiento Ciudadano no ha perdido su registro y puede seguir compitiendo en próximas elecciones al ser un partido con presencia nacional, si perderá apoyo financiero y no obtendrá curules para la próxima legislatura.
Al no lograr el porcentaje requerido, Movimiento Ciudadano se quedará sin prerrogativas y financiamiento estatal en Coahuila, operando sólo con los recursos que le puedan asignar desde la dirigencia nacional.
Debido a lo anterior, el Instituto Electoral de Coahuila (IEC) no asignará recursos financieros para la operación de MC en Coahuila ni tampoco otorgará beneficios logísticos.
Y aunque los tiempos en medios de comunicación los otorga el Instituto Nacional Electoral, estos se asignan en función a lo obtenido en las votaciones de cada Estado, por lo que MC reduciría drásticamente sus spots en estaciones locales.
En cuanto a las regidoras plrurinominales, perderán el derecho a entrar a la primera ronda de asignación de regidores en las alcaldías.
Además quedarán excluidos de la asignación de curules por representación proporcional en el Congreso Local.
Respecto a su lugar en el Consejo General del IEC lo seguirán manteniendo, sin embargo no tendrán derecho a voto pleno.
LE PEGA A NL
Es cierto que Nuevo León no depende de los resultados que se dieron en Coahuila, sin embargo los expertos aseguran que ser “borrados” del mapa en el vecino Estado es un golpe simbólico que los aísla aún más de la política nacional.
Además que los deja mal parados como un partido en crecimiento y aceptación popular, pues su territorio se reduce a Nuevo León y Coahuila como los bastiones de dicho grupo político.
Para los analistas políticos, si a lo anterior se le suma la mala fama y las críticas que acumula el gobernador Samuel García debido al incumplimiento en la entrega de obras y sus continuas peleas con otros grupos políticos, en 2027 podría haber un castigo severo para MC.
Con apenas tres años en el cargo y tras las polémicas que generó Samuel García al frente de Nuevo León, el electorado lo “castigó” en la contienda de Monterrey de 2024 donde Mariana Rodríguez pidió contra Adrián de la Garza.
Es por eso que los especialistas en la materia, la caída de MC en Coahuila podría ser una muestra de lo que se vendría para Nuevo León el siguiente año si a eso se le suma la polémica de Samuel García en cuestiones como la construcción del Monorriel, sus confrontaciones políticas, la inseguridad, entre otras cosas.




