Los mal llamados “piropos” como “mamacita” o “chiquitita”, los “arrimones” en el transporte público, los besos “tronados” y los chiflidos siguen siendo el pan de cada día para las mujeres mexicanas, quienes sufren estas faltas de respeto prácticamente en todas partes. Y las cifras lo confirman: casi la mitad de las mujeres en México ha experimentado algún tipo de agresión en espacios públicos.
El acoso sexual es un delito y una forma de violencia que se expresa de manera verbal o física con connotación sexual sin que la víctima haya dado su consentimiento, explicaron funcionarios del Instituto Estatal de las Mujeres (IEM).
Explicaron que el acoso y el hostigamiento sexual aunque pueden llegar a parecer lo mismo son distintos, pues la diferencia radica en que el hostigamiento se da en una relación de subordinación, de una persona que valiéndose de su posición jerárquica o de poder comete el abuso. Ésta se puede propiciar en relaciones laborales de jefe y empleado, por ejemplo. Mientras que el acoso sexual lo ejerce cualquier persona y no necesariamente alguien con mayor autoridad que la víctima.
CIFRAS QUE DUELEN
En Nuevo León, las cifras del acoso sexual muestran una tendencia al alza. De acuerdo con datos de la Fiscalía General de Justicia del estado, en 2025 se registraron 777 carpetas de investigación por acoso sexual, lo que representa un incremento del 10.68 por ciento respecto al año anterior, cuando se reportaron 702 casos.
Durante la actual administración estatal, de octubre de 2021 a septiembre de 2025, se registraron en Nuevo León 3 mil 194 delitos por acoso sexual, para una media de 66.54 mensuales en esos 48 meses.
El año 2025 cerró con un aumento del 11 por ciento en este delito en comparación con 2024, al pasar de 554 a 615 carpetas en los primeros nueve meses de cada año.
Tan solo en mayo de 2026, Nuevo León registró la mayor incidencia del año en delitos de abuso, acoso y hostigamiento sexual. Por acoso sexual se presentaron 98 denuncias formales ese mes, sumando 341 carpetas de investigación de enero a mayo de 2026.
A nivel nacional, las llamadas de emergencia al 911 relacionadas con incidentes de acoso u hostigamiento sexual casi se duplicaron entre 2018 y 2024. De enero a septiembre de 2025, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) registró 9 mil 930 llamadas por acoso sexual a nivel nacional.
Por otro lado, de acuerdo a la la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del INEGI, durante el segundo semestre de 2025 se estima que 15.7 por ciento de las personas de 18 años y más en áreas urbanas fue víctima de al menos un tipo de acoso y/o violencia sexual en lugares públicos, cifra que no representa cambio con respecto al primer semestre del mismo año.
La investigación revela que el acoso a la mujer se da mayormente en espacios públicos o comunitarios con actos de violencia que van desde frases ofensivas, asecho y abuso sexual (manoseo y exhibicionismo obsceno).
En la Ciudad de México, las cifras son alarmantes: mil 257 mujeres sufrieron violencia sexual en transportes públicos durante 2025, según la Secretaría de Movilidad (Semovi). Las conductas más comunes incluyen toma de fotografías, agresiones verbales, tocamientos de cuerpo y actos de masturbación.
Tan solo en lo que va de 2025, se han registrado 160 incidentes de violencia sexual en el transporte público capitalino, con 171 víctimas, incluyendo acosos, abusos y tentativas de violación. El 74 por ciento de los casos fueron tocamientos y el 69% ocurrieron dentro del metro.
De acuerdo con la ENDIREH del INEGI, el 45.6% de las mujeres han sufrido acoso callejero en México al menos una vez en su vida. El 64.8% de las víctimas han sido violentadas en la calle o el parque y un 17.8% en sus traslados en el transporte público.
PREFIEREN CALLAR
Para las autoridades, los acosos y abusos sexuales que se cometen contra mujeres son momentos “traumáticos y dolorosos” que ellas preferirían olvidar.
Reconocieron que es difícil para una mujer hablar sobre lo que le ha pasado. Es doloroso y vergonzoso y prefieren callarse para evitar problemas, y por esta razón los delitos sexuales se quedan impunes.
Incluso hay mujeres que deciden contarle al psicólogo lo que les ha sucedido hasta después de la cuarta o quinta sesión. Es tan difícil para ellas que alguien las esté asechando.
Aunque en el Código Penal del Estado de Nuevo León hay castigos para el responsable del delito de hostigamiento y acoso sexual, muchas prefieren callar por miedo a la opinión pública, quien las juzga severamente incluso más que a los propios artífices de la violencia.
Esto es porque en la mayoría de los casos la misma sociedad busca solapar al agresor con excusas que degradan a la mujer. Se les tacha de exageradas y se les hace pensar que es su culpa haber sido agredidas por la forma en que vestían, por caminar solas en las noches o por tener amigos del sexo masculino. Incluso su propia familia las juzga y les dan la espalda.
LA AYUDA ES IMPORTANTE
Centros de protección como el IEM y Voces Femeninas asesoran a las mujeres para conocer ampliamente sus derechos. La ayuda que el IEM da a las mujeres es gratuita y confidencial. Incluso la institución atiende a personas de otros estados de la República Mexicana, quienes desean cambiar su estilo de vida.
Incluso no es necesario sufrir de la violencia para recibir asesoramiento, pues en los centros que se encuentran disponible se brinda ayuda psicológica, jurídica y talleres de empoderamiento de forma gratuita.
Toda la atención es en un lugar donde les enseñen a quererse y respetarse. No importa la edad, nivel socioeconómico, estado civil o religión.
Para aquellas madres de familia que desean tomar las capacitaciones pero no tienen con quien dejar a sus hijos, pueden llevarlos al instituto, ahí hay una sala de juegos donde se pueden quedar mientras es atendida.
LA LEY ES CLARA
El artículo 271 del Código Penal del Estado de Nuevo León establece que los agresores deben pagar por el delito de acoso y hostigamiento sexual. A los culpables se les impondrá una pena de hasta dos años de cárcel o una multa de hasta cuarenta cuotas (salarios mínimos) y, en dado caso de que el hostigador fuera un servidor público, el castigo sería más severo porque se le podría destituir de su puesto y ser acreedor a cuatro años de cárcel.
Aunque en la mayoría de los casos de violencia sexual, la víctima desconoce la identidad del agresor, se puede identificar su paradero mediante el uso de las nuevas tecnologías tales como las cámaras fotográficas y videocámaras.
Incluso es válido tomar fotos de una persona que esté molestando a las mujeres, se pueden captar las placas de un automóvil y tomar video de una situación de acoso pues todo esto serían pruebas para hallar al culpable.
UNA VOZ DE MUCHAS
Anahí es una estudiante de la Universidad Autónoma de Nuevo León es un triste ejemplo de este problema, pues fue víctima del exhibicionismo obsceno a bordo de la ruta 209.
“Era de noche y los asientos del camión venían casi vacíos. Cuando volteo hacia el otro lado del camión, venía un hombre de aproximadamente 55 años masturbándose mientras me veía y pensé que al darse cuenta de mi expresión iba a dejar de hacerlo, pero al contrario, empeoró la cosa. Estuvo por unos segundos clavándome la mirada. Estaba muy asustada, pero a pesar de eso me levanté del asiento y le dije al conductor lo que estaba pasando y le supliqué que cerrara las puertas y me protegiera.
“Le hablamos a una patrulla que tardó unos 5 minutos en llegar. El hombre se hizo el dormido, pensó que no lo acusaría. De pronto se subieron los policías y se lo llevaron detenido y lo denuncié, esperando que fuera la última vez que le hacía eso a una mujer”, aseveró.
La estudiante universitaria cuenta su anécdota a otras compañeras para que, como ella, se atrevan a denunciar a los acosadores de la calle y no dejar impunes los delitos.
Cifras que ofenden
777
carpetas de investigación por acoso sexual en NL
10.68%
de aumento
9 mil 930 llamadas
por acoso sexual a nivel nacional
45.6%
de las mujeres han sufrido acoso callejero
64.8%
han sido violentadas en la calle o el parque
17.8%
en el transporte público.














La Ministra de la Mujer y la Equidad de Genero, Isabel Pla, y el alcalde de Las Condes, Joaquin Lavin, encabezan el inicio de la ordenanza contra el acoso callejero y manifestaciones ofensivas en la comuna; con la instalacion de letreros en las 63 construcciones actuales de la comuna: Aqui no molestamos ni ofendemos a nadie. Estamos en contra del acoso callejero.
Christian Iglesias/Aton Chile.




