En tiempos de crisis, existe una medicina que cuesta muy poco y ayuda bastante a quienes se encuentran hospitalizados: la alegría.
Eso lo saben muy bien los integrantes de Alas a los Sueños, un grupo dedicado a recetar pildoritas de arte y buen humor a los pequeños pacientes del Hospital de Zona Número 33 del IMSS.
Sin asustar con inyecciones o complicada tecnología médica, de lunes a domingo estos ocho artistas contagian de su entusiasmo a los niños internados en el tercer y cuarto piso del nosocomio.
A pesar del vulnerable estado de salud en el que se encuentran, los pacientes reciben con particular emoción a quienes hacen de su visita una estancia amena, productiva y singular.
Apoyándose en el arte, los terapeutas trabajan para liberar la imaginación de los menores.
Ángel de Jesús, de un año cuatro meses, padece hidrocefalia congénita y se encuentra internado en el área de Pediatría. Mientras reposa sobre una de las camas al final del pasillo, con guitarra en mano y pequeños instrumentos, Luisa Fernanda Patrón y José “Pepe” Charango les cantan.
“Llegamos y mientras saludamos hacemos una lectura rápida del estado anímico del paciente, a veces están dormiditos o llegamos y están recién operados.
“La idea es sacarlos, abrirles una ventanita a su malestar, tratar de que participen, que toquen, y una de nuestras consignas es arrancarles una sonrisa”, indicó Luisa Fernanda, instructora de músico terapia.
Al son de los cantos infantiles los familiares y hasta las enfermeras forman grupos en los pasillos y junto con los pequeños vibran al ritmo de las canciones.
“(A Ángel de Jesús) le llaman mucho la atención los instrumentos, en especial la guitarra. Empieza a moverse mucho, a sonreír y buscar los sonidos. Emocionalmente nos ayuda mucho, a veces llegan (los músicos) y estamos muy tristes, cuando se puede cantamos y tocamos los instrumentos que traen, para distraernos un poco.
“Su papá tiene la intención de aprender a tocar la guitarra, es aquí donde está aprendiendo la de Los Tres Cochinitos versión rock, es la que más le gusta”, añadió la madre de Angelito.
El programa Alas a los Sueños depende del Consejo para las Artes de Nuevo León y busca promover las actividades literarias, artes plásticas, teatro, clown, música y títeres para niños en condiciones vulnerables.
“La idea de estos talleres es liberar a los pequeños del estrés al estar en un hospital, así como quitar la tensión de los papás, inclusive del ambiente médico”, informó Thelma Demesa Meraz, jefa de actividades y talleres de Cultura Infantil de Conarte.
Al igual que Patch Adams, “El doctor de la Risa”, buscan promover el alivio por medio de la risoterapia y arteterapia como alternativa distinta a la ciencia en el ambiente médico, donde los pequeños pasan un rato de diversión en compañía de sus familiares.
Jesús Israel García, de un año seis meses, sufrió de fiebre alta y fue hospitalizado un día; su mirada parecía perdida después de despertar de la anestesia que le suministraron pero eso no fue impedimento para que se pusiera a bailar.
“No había querido comer en semanas, nada más quería agua, a lo mucho leche; me da gusto que ya esté comiendo. Es un niño que tú de volada te das cuenta cuando está enfermo, por que se queda quietecito, triste. Es un niño muy risueño, a todo mundo le sonríe y le manda besos”, comentó Claudia Martínez, la madre.
Aparte de las terapias de risa y arte, Delia Salinas y Leonor Garza ofrecen talleres de Tanatología a padres y familiares, con el objetivo de afrontar la situación de los pequeños.
“Por lo menos nos relajamos un poquito, por que está medio tenso. Nada más de escuchar llantos, ver al doctor por acá o por allá, me sentía bien nerviosa por no saber ni qué tenía; ahorita por lo menos se me olvidó un ratito”, aseveró Patricia Martínez.
Durante las visitas, estos singulares doctores entran a cada una de las habitaciones llevando las actividades de manera grupal para que los niños interaccionen.
“Trabajamos de cama en cama o en grupo cuando los pequeños ya han mejorado; tratamos de incluir a los papás para que participen en los diferentes juegos o adivinanzas, mucho depende del estado de ánimo de los pacientes”, mencionó Noa Muñoz, instructora de teatro y clown.
En cada actividad la magia parte del juego y de la improvisación dirigida a cada niño, abriendo un abanico de elementos artísticos como los chistes, la música, magia, diálogos y humor.
Además de ser un mecanismo de defensa para combatir el estrés, la risa cumple una función psicológica, anestésica e inmunológica, la cual influye además en el estado de ánimo del personal médico.
“El ánimo de nuestros médicos, enfermeras y trabajadores sociales se ha visto muy favorecido con la presencia de ellos, por que vemos resultados positivos en los niños y familiares. Queremos que continúe no nada más en este hospital si no que también se pudiera difundir en todos los lugares donde hay internos”, afirmó la doctora Aleyda Elizondo Tijerina, jefa de Pediatría.
El personal ha realizado un seguimiento desde 2006, cuando comenzaron a implementarse los talleres para los pequeños. “Tenemos un estudio de investigación elaborado por personal de Pediatría y el departamento de Investigación y enseñanza de este hospital, donde demostramos las ventajas de este programa, y son realmente favorables los resultados”, añadió Elizondo Tijerina.
Trabajar con los pequeños que se encuentran internados, ya sea por alguna eventualidad o una enfermedad complicada, ha dejado gratos recuerdos y experiencias inolvidables en los promotores que ayudan día a día a mejorar la situación medica de los pacientes.
“Cuando trabajas varias actividades con el niño logras un vínculo amistoso y desa-rrollas una empatía favorable; sin embargo, hay muchos niños que no lo expresan pero lo observas en su mirada o una leve sonrisa… es un cambio positivo”, explicó Norma Torres, promotora de artes plásticas.
Estos doctores de la risa y el arte además de ser padres, hijos o hermanos, se han encomendado la misión de divertir y sacar de la rutina a los pequeños que tienen la oportunidad de participar y de vivir una aventura más, pero ahora dentro del hospital.



