Desde el 14 de junio del 2015, mucha gente lo conoce como el reportero que dio a Jaime Heliodoro Rodríguez Calderón el sobrenombre de “El Bronco”, gracias al reconocimiento que el gobernador electo le entregó en un evento masivo, pero entre los integrantes del gremio, Víctor Salvador Canales es conocido como el decano de los periodistas en Nuevo León.
Uno de los reporteros fundadores de El Diario de Monterrey, hoy Milenio, “Vico”, como todos lo conocen, siempre ha sido fiel a su fuente: la política; aunque a veces se da el gusto de alternarla con el espectáculo sólo para Raphael, “El divo de Linares”, de quien siempre ha sido fan.
Quienes han trabajado con él resaltan, entre sus muchas cualidades, su profesionalismo, la jovialidad que mantiene a sus 69 años para trabajar y el amor que tiene por el periodismo, como si fuera su primer día ejerciendo.
Sus 52 años de trayectoria son el resultado de la pasión y entrega que siempre puso a su labor de reportero, de la que confesó estar profundamente enamorado, y es precisamente el motivo por el cual se ha mantenido tantos años.
“Yo me acostumbré y respondí trabajando como reportero, y no quiero dejar de ser reportero. Alguna vez se me invitó para ascender a jefe de información, pero no. Yo no sé hacer otra cosa más que esto.
“Si me sacan de la calle ¡me muero! Así de fácil”, señaló “Vico”.
SUS INICIOS
Aunque su padre, Salvador Canales, fue periodista, “Vico” quería dedicar su vida a otra de sus pasiones: la fiesta brava.
“Yo me inicio cuando fracasé al querer ser torero”, recordó, “me fui de la casa buscando la aventura y perdí dos años. Logré torear en algunos festejos chiquitos, novilladas, hasta que me convencí de que no era lo mío”.
Tras reconocer su fracaso, se acercó a su padre, quien lo llevó a laborar al desaparecido Canal 6 de Monterrey, donde dirigía los noticieros.
Ahí, su progenitor lo presentó ante los reporteros y les indicó que le enseñaran todo lo que sabían, hasta las mañas, pero debía aprender porque se iba a convertir en ayudante de todos.
“Mi papá les dijo: ‘Aquí viene mi hijo a ayudarles, pero también a ver qué les aprende’. Cuando le pregunté por qué, me dijo: ‘Tú no sabes nada de esto, no te voy a poner arriba de ellos o al lado de ellos, ¡claro que no!’”, mencionó “Vico”.
Desde su primer día de trabajo se enamoró del periodismo. Tenía apenas 17 años.
Recordó que la primera vez que salió a la calle fue al lado de Jorge Chavarría, quien al lado de su padre y el camarógrafo Cástulo Medina se convirtieron en sus maestros.
“Empecé de mero abajo”, aseguró, “haciendo mandados, ayudándolos a ellos, fijandome cómo preguntaban en una conferencia, cómo hacían la nota y cómo mi papá la transformaba porque ellos nada más ponían datos”.
Para “Vico”, los reporteros de ese entonces “eran muy románticos, como yo, nos hicimos en la universidad de la vida, porque no estaba la carrera todavía”.
El tiempo pasó y fue ascendiendo paulatinamente, hasta que en 1967 cubrió su primera campaña política: la de Eduardo A. Elizondo.
Esta sería la primera de las nueve campañas para la gubernatura del Partido Revolucionario Institucional que cubriría como reportero.
“Después vino la de Pedro Zorrilla, Alfonso Martínez Domínguez y así sucesivamente hasta llegar a la de Ivonne Álvarez”, apuntó.
Cuando el Canal 6 desaparece para transformarse en Televisión Independiente de México (TIM), Francisco González le dio a “Vico” la oportunidad de irse a trabajar al Canal 12, y posteriormente, a El Diario de Monterrey.
“Al año que entro”, dijo, “se inaugura el Diario…, por lo tanto, soy fundador de ese periódico”.
Durante su trayectoria, diferentes medios se le acercaron con ofertas laborales, pero siempre mantuvo su fidelidad a El Diario de Monterrey.
“En este periódico se me ha dado feria de más, porque me he ganado el afecto de los señores dueños, de la familia González, y creo que les he respondido con trabajo y sobre todo con lealtad”, aseguró.
Incluso el ex gobernador de Nuevo León, Alfonso Martínez Domínguez, le ofreció trabajo durante su administración como jefe de prensa, propuesta que “Vico” rechazó.
“Le pregunté: ‘¿Por cuánto tiempo me garantiza usted?’. Y me dijo que lo que durara su administración… Pero ¿luego qué iba yo a hacer?
“Y le dije: ‘Yo no quiero venir a prensa porque me van a criticar los medios que son competencia de nosotros, porque van a pensar que yo voy a estarle dando preferencia al mío, y no se equivocan, porque así sería; yo no puedo ser desleal’. Entonces no hubiera hecho el trabajo que el señor Martínez Domínguez requería”, mencionó.
52 AÑOS DE HISTORIAS
Sus 52 años de trayectoria están llenos de relatos de todo tipo, producto de sus experiencias en la calle.
Una de las historias que más atesora fue en su paso por el Canal 12, cuando llegó antes que cualquier medio a la escena del crimen de Eugenio Garza Sada, aquel 17 de septiembre de 1973.
“Estaba todo fresquecito, se lo acababan de llevar en la ambulancia y encontramos el carro como quedó”, recordó “Vico”, “el Canal 3 llegó tarde y ya encontraron el carro arriba de la grúa y así lo filmó”.
Gracias a su anticipado arribo, el Canal 12 fue el único medio que difundió las imágenes del automóvil tal y como había quedado al momento del intento de secuestro del empresario.
Incluso, aseguró, Jacobo Zabludovsky le puso una regañada al personal del Canal 3 porque el 12 les ganó las escenas reales del incidente.
Y aunque pudo confirmar la muerte de Garza Sada, sus jefes le indicaron que sólo informara sobre el atentado, pues lo demás le correspondía a la familia.
Durante su carrera, “Vico” también se ha encargado de poner en jaque a los gobernadores en turno, tal es el caso de Alfonso Martínez Domínguez.
Quien fuera el mandatario estatal de 1979 a 1985 fue exhibido en El Diario de Monterrey por nepotismo, pues en la nómina estatal figuraban alrededor de seis parientes suyos, entre ellos su entonces esposa.
“El director de El Diario, Jorge Villegas, me pidió una nota sobre el nepotismo. Me puse a investigar y obtuve información con un capitán del ejército que tenía ahí de encargado de la logística y del despacho y con otras personas”, recordó.
“Vico” pidió que no se le firmara esa nota, pues Martínez Domínguez se iba a molestar con él.
Luego de que el encabezado “Nepotismo en el gobierno de AMD” adornara la primera plana de El Diario, el gobernador lo mandó llamar. Y aunque su nota no iba firmada, el mandatario sabía que había sido escrita por él.
“Don Alfonso me manda llamar para regañarme y sobre todo, para pedirme que le diera información de cómo obtuve esos datos. Me tenía sentado ahí frente a él, estaba molesto, pero me trató bien.
“Me dijo: ‘Te conviene ser amigo mío, dime quién te informó y yo te doy un premio, el que tú quieras… ¿Quieres un viaje a Cancún? Te pongo hasta una edecán para que se vaya contigo’”, declaró “Vico”.
Pero el reportero siempre se mantuvo firme en no traicionar a aquellos que le dieron la información necesitada para la publicación.
“Me estuvo sobornando, pero me lo quité de encima muy fácil, le dije: ‘mire don Alfonso, usted me ha dado a mí información para la columna y me ha dicho que no se revele de dónde es, ni al director le he dicho que usted me la dio… ¿Se imagina si en este momento yo acepto decirle quiénes fueron? Entonces usted ya no va a tener credibilidad en mí, ya no me va a dar información importante para que trascienda en las columnas políticas porque va a decir que a mí me compran con un viaje a Cancún y yo no quiero perder su confianza’”.
“Sólo me dijo: ‘¡Ya me fregaste! Tienes mucha razón, nada más que cuando tengas algo así, dímelo hombre’… ¡sí, cómo no!”, dijo entre risas.
Otro que le tocó estar en jaque fue a Sócrates Rizzo, pues “Vico” básicamente se encargó de informarle a parte de su gabinete que estaban despedidos.
El cese a los seis colaboradores, incluido el entonces secretario General de Gobierno, Alejandro Lambretón, tomó por sorpresa a algunos de estos.
“Saco la nota en exclusiva y le hablan a Carlota Vargas, secretaria de Administración, y le dicen que según yo, está cesada y ella dijo: ‘¡Vico Canales es un volador! Yo no creo que sea cierto porque no me han dicho nada’, y pues no, no fui volador”, contó.
La política ha sido su fuerte desde que comenzó su carrera, pero de vez en cuando también labora en la fuente de espectáculos, sobre todo si de Raphael se trata.
“Vico” siente una profunda admiración por “El Divo de Linares”, a quien ha tenido la oportunidad de entrevistar y hasta de sacarle exclusivas.
“Yo soy fan de él; tuve la oportunidad de verlo cuando vino a su primer gira en México, que se presentó en El Patio. Venía contratado por tres semanas y duró tres meses”, mencionó.
Es fecha que “Vico” no se pierde ni una sola presentación que Raphael ofrece en la ciudad, e incluso ha tenido la oportunidad de verlo en España.
Recordó que en una ocasión ganó la nota exclusiva de su libro, la cual ya estaba pactada con Televisa.
“Yo estaba en Sevilla y él iba a presentar un libro escrito por él, así que le dije a mi hijo que nos quedáramos para verlo y obtener la nota”, relató.
“Hablé con Raphael y me dijo que lo iba a presentar en México dos semanas después. Hablo con Miguel Ángel Arritola, entonces editor de espectáculos de Milenio, le mandé la nota y la foto de la portada y se publicó en la primera de ‘¡hey!’ ¡Se la ganamos a Televisa!”, señaló.
“CONTINUAREMOS HASTA QUEDARNOS EN LA RAYA”
A lo largo de su carrera se le han presentado un sinnúmero de oportunidades laborales para cambiar de puesto, pero el amor que “Vico” le tiene a la profesión de reportero ha ganado.
Claro que en sus 52 años de trayectoria se ha metido en problemas por el desempeño de su labor, pero él prefiere dejarlos atrás.
“Muchos se han molestado, y hasta insultos hubo, pero lo triste y lo negativo mejor no recordarlo”.
Para “Vico”, el reportero debe ser de 24 horas, por lo que algunas veces se ha alejado de su familia, pero ellos lo comprenden y apoyan en su profesión.
“Uno debe ponerle mucho, pero mucho amor a esta profesión, porque lo que haces con mucho cariño te sale bien”, afirmó.
Y es con ese amor que aseguró que “hasta que Dios me tenga aquí y con la salud, continuamos hasta quedarnos en la raya”.
¿CÓMO SURGIÓ EL SOBRENOMBRE DE “EL BRONCO”?
“Debo ser muy institucional y muy justo, el mérito no es mío, es del periódico El Diario de Monterrey, hoy Milenio, porque si bien es cierto, yo le empecé a decir así, se publicó en columnas y notas en este medio del cual estoy muy orgulloso de pertenecer”, comenzó a relatar “Vico”.
Todo comenzó cuando un amigo de Jaime Rodríguez, Jesús Siller Rojas, le contó a “Vico” que a él se le conocía por ser muy auténtico, muy derecho en sus cosas, pero muy violento y agresivo.
“Yo le dije ¿por qué no le quitamos lo de violento y agresivo, que pega duro?, porque lo estás poniendo en una situación que no es conveniente, yo quiero ser elegante… Es bronco, ¿verdad? Y respondió que sí”, continuó.
Pasó algún tiempo antes de que “Vico” pudiese utilizar el mote por primera vez en el año de 1995, cuando Rodríguez Calderón tuvo un altercado con el despachador de una gasolinera porque se equivocó de la calidad del combustible que pidió.
Aunque el problema no pasó de un aventón por parte del ahora gobernador electo, un funcionario de gobierno fue testigo de los hechos y le contó todo al reportero.
“Me narró todo lo que pasó y entonces de ahí inicié diciéndole ‘El Bronco’. La nota la escribí de la siguiente forma: ‘Al que le salió lo bronco que lleva dentro es a Jaime Rodríguez Calderón, quien’… y puse todo lo que me contaron en la columna La Grilla”, contó.
“Vico” esperaba que Rodríguez Calderón le reclamara, pero no pasó nada.
Un par de meses después, él aceptó su mote en las elecciones internas del PRI Estatal, donde se iba a elegir al presidente y secretario general tricolor. En la competencia estaban Óscar Herrera, Cristina Díaz, César Lucio y Rodríguez Calderón.
“Cuando se inicia el evento”, agregó “Vico”, “cada uno tiene que comparecer 15 minutos ante el consejo para dar a conocer su plan de trabajo y ponerlo a disposición de los consejeros y de toda la estructura del partido para unir y fortalecer a la institución. Habló Óscar Herrera, después Cristina Díaz y César Lucio.
“Cuando llega el turno de Jaime para hablar, palabras más, palabras menos, dijo: ‘Ellos tuvieron tiempo de hacer un plan de gobierno priista, lo elaboraron y se los dieron a conocer. Yo sí tuve tiempo de hacerlo, pero no quise darlo a conocer, porque ustedes son los que lo van a hacer’.
“Agregó: ‘Ya basta de que a ustedes se les tenga como borregos y no se les tome en cuenta, el partido debe cambiar’, y levantó un aplauso fuerte, ‘lo que ustedes me digan a mí, es lo que voy a hacer, ese plan, más lo que traigo en mente también, pero ustedes son los primeros’, una ovación estruendosa y a todos nos llamó la atención”, continuó “Vico”.
“De repente”, recordó, “se me queda viendo y dice: ‘Por ahí me dicen que soy bronco… pues sí ¡Soy bronco! Y seguiré siendo bronco en defensa de mis derechos y a ustedes los invito a que también se abronquen cuando sea necesario’, otra ovación total y yo pensé ‘ya fregué’, porque aceptó y así se le quedó”.
Rodríguez Calderón quedó en segundo lugar y se convirtió en el secretario general del PRI en Nuevo León, y posteriormente, agradeció a “Vico” lo de “Bronco”.
Continuó con su carrera política en el partido tricolor, fue diputado federal, buscó la alcaldía de Guadalupe y encabezó la administración municipal de García de 2009 a 2012.
Fue hasta que Rodríguez Calderón se decidió a buscar la gubernatura de Nuevo León por la vía independiente cuando él mismo se empieza a decir “Bronco”.
“Le gustó mucho y aparte lo define como es… y como él dice, ‘mira nomás lo que hiciste cabrón, me conocen más por ‘Bronco’ que por Jaime… mamá está muy enojada contigo porque ella me puso Jaime y tú me pusiste ‘Bronco’”, dijo entre risas.
Cuando brindaba entrevistas con medios locales y nacionales, Rodríguez Calderón siempre le dio el crédito a “Vico” Canales por el sobrenombre de “Bronco”.
Después de ganar la elección, durante una reunión con los ex candidatos que contendieron, “El Bronco” informó a “Vico” que le daría un reconocimiento en el evento masivo planeado para celebrar la victoria.
“Yo le dije que me lo diera en una reunión privada y sencilla y me dijo: ‘¡No señor! El que va a dar el reconocimiento soy yo y el que fija las reglas del juego soy yo, no tú ¿Aguantas? Y le dije que tenía que pedir permiso en el periódico y ellos me dijeron: ‘adelante’… el resto es historia”, comentó.



