Uno de los principales factores que truncan el anhelo de personas con deseos de aprender es: la pobreza, carencia de instituciones educativas, de maestros o asesores.
La educación es un derecho y, a pesar de esto, en Nuevo León se tiene un rezago de 958 mil 035 personas.
Aunque el Estado se ubica en segundo lugar de abatirlo, se busca disminuir dicha cifra y mejorar el nivel educativo.
Con 3 millones 331 mil 163 neoloneses, se tienen 73 mil 242 personas analfabetas; 282 mil 141 sin educación primaria y 602 mil 652 sin secundaria.
Ante tal situación, los jóvenes y adultos que no pudieron iniciar o concluir su primaria y secundaria, podrían incorporarse a los centros de estudio del Instituto para la Educación de los Adultos.
La educación básica se ofrece a personas de 15 años en adelante y también en caso de no saber leer ni escribir se encarga de alfabetizar a quien lo necesite.
Liliana Tijerina, delegada del INEA en el Estado, aseguró que uno de los motivos que influye notoriamente en la lucha contra el rezago educativo es la migración.
Aseguró que en mayoría los que componen la cifra de analfabetismo son los migrantes provenientes de San Luis Potosí, Querétaro y Veracruz, además de una lengua otomí.
A través de las brigadas y campañas que realizan en conjunto con la SEP, se acapara personas de entre 15 y 29 años, pero en los adultos aún son pocos los que muestran interés.
“En Cadereyta captamos 252 personas y hubo una jornada nacional en la que se aplicaron los exámenes a las más de 2 mil personas que se incorporaron.
“En total han ingresado cerca de 1 mil 400 personas en toda el área metropolitana, inclusive en algunos municipios como China, Higueras, Santiago, Montemorelos y Allende”, dijo Liliana Tijerina.
Como dato importante manejan una estrategia en la que las personas que estudiaron en el INEA, al finalizar, se ofrecen como colaboradores y obtienen alguna retribución económica.
Estos casos se dan en las rancherías, que son lugares sin escuela y sin acceso a la educación. Se prepara a los contribuyentes que ahora estudiantes de preparatoria.
Al finalizar la educación media superior, se les facilita una beca para que logren ingresar a la Universidad y ser profesionistas.
De acuerdo a la delegada, el modelo educativo que ofrecen les sirve para enfrentar los problemas diarios ya sea en su trabajo, con su familia y con la sociedad en general.
“Una persona que retoma sus estudios puede tener muchas ventajas, iniciando con la salud, porque es de suma importancia mantenerse activo y tener la mente ocupada”, recalcó la delegada.
Programas de beneficio
“Se está trabajando en conjunto con algunos alcaldes, para verificar en cada municipio, mediante un censo, quiénes no han concluido sus estudios básicos”, dijo la delegada del Instituto.
La búsqueda de centros para mejorar el alcance del servicio educativo ha mejorado con el apoyo de las Secretaría de Desarrollo Social.
“Un ejemplo es el ubicado en la Independencia, tiene mucho espacio, computadoras y aires acondicionados.
“Para esto, ya se está trabajando en la capacitación de 30 asesores para el lugar y cada asesor tendrá 30 alumnos en diferentes horarios”, dijo Tijerina.
Para lograr la cobertura no sólo en espacio, sino en tiempo, se ampliarán los horarios, por lo que conseguirán que haya clases en los tres turnos (mañana, tarde y noche).
El servicio que brindan es gratuito, además se les proporciona el material didáctico, lápices, plumas, reglas, etc.
Otro de los proyectos del INEA es el programa PROMAJOVEN, exclusivo de niñas entre 12 y 16 años de edad que ya no pudieron estudiar por estar embarazadas.
La delegada señaló que el beneficio se proporciona, inclusive si la joven está casada. Consiste en un bono de $850 pesos mensuales que puede ser solicitado en el Instituto o en la Secretaría de Educación Pública.
Agregó la firma de un convenio que será firmado con el delgado de Infonavit, con el cual, si un estudiante que está pagando su casa se encuentra cursando su nivel básico en el INEA, Infonavit le obsequia una mensualidad.
Instituto para la Educación de los Adultos
EL INEA atiende actualmente a 17 mil 627 personas, a las cuales se les ofrecen la educación a nivel básico como de primaria, secundaria y alfabetización.
El Modelo Educación para la Vida y el Trabajo (MEVyT) es el empleado por el INEA, que ofrece educación básica vinculada con temas y opciones de aprendizaje, basados en las necesidades e intereses de la sociedad.
También se imparten materias básicas como Español, Matemáticas, Ciencias Naturales y Sociales.
De acuerdo a la encargada en NL, la duración del curso puede variar de acuerdo al tiempo y disponibilidad de la persona, lo idóneo es concluir con 12 materias durante ocho módulos.
La dependencia educativa cuenta con espacios físicos donde se proporcionan gratuitamente los servicios, orientación y materiales, los cuales son divididos en círculos de estudio (mil 307), puntos de encuentro (19) y plazas comunitarias (67).
Las plazas comunitarias son 54; divididas en atención educativa (38), de servicios integrales (15), una plaza móvil y 13 en colaboración.
Los círculos de estudio con mayor demanda son los ubicados en Topo Chico en la colonia Artes y oficios de Monterrey, la de Guadalupe y la ubicada en el Carmen y Allende.






