In… feliz regreso a clases

El deseo de superación que tiene José Armando Hernández, de 11 años de edad, es tan firme que no le importa levantarse de madrugada y caminar 7 kilómetros para ir a la escuela. 
Sin embargo, en el próximo ciclo escolar su regreso a clases será distinto. El espacio educativo al que acudía ha cerrado sus puertas. La escuela primaria “Benito Juárez”, ubicada en la colonia La Huasteca, en Santa Catarina, ya no estará vigente por la construcción de un puente vehicular.
Según la Secretaría de Educación del Estado, los estudiantes podrán retomar sus estudios en planteles como la escuela “Lauro Aguirre”, que se encuentra en la colonia Infonavit Huasteca -un kilómetro y medio más de la “Benito Juárez”- o en otras, incluso en aulas móviles que adecuan en el mismo sector.
Recorrer diariamente polvosos e hinóspitos caminos de terracería desde el ejido El Alto – donde habita el pequeño- hasta la escuela, se volverá todavía más difícil para Armando, quien tendrá que modificar su rutina para llegar a tiempo a clases y soportar la incomodidad de estar en salón de lámina.
El reloj despertador sonará a las 05:00 horas como era de costumbre para dar el tiempo justo al infante, su hermana, así como a su madre de arreglarse, desayunar y partir del hogar a la escuela… haga frío o calor. 
“La escuela a la que me cambien estará lejos, será cansado porque tendré que caminar pero en clase se sentirá más calor: no quiero que nos la quiten porque ahí van muchos niños como yo”, manifestó Armando. 
Cabizbajo, el niño viajó con su mente a lo que implicará que le pongan más piedras en el camino ante el ímpetu de querer estudiar y de preservar la institución donde ha cursado cinco grados de instrucción primaria y que ha visto mejorar al paso del tiempo. 
“Siento mucha tristeza que la quieran derrumbar, que ya no vayamos a clases ahí, porque aunque está chiquita, la escuela es muy bonita y le han hecho muchas cosas como pintarla, arreglaron los baños, pusieron los aires y las porterías en las canchas”, explicó. 
En el recinto educativo, Armando ha adquirido el gusto por las Matemáticas y aunado a la cuestión académica, en ese plantel ha encontrado a sus mejores amigos y ha demostrado al máximo la capacidad de dominio del balón en la cancha. 
“Me duele que ya no vaya a ver a mis amigos, que no podré practicar futbol con ellos, además de jugar con los números, como me decía mi maestra cuando nos explicaba la clase con tal de que pusiéramos atención: todo ha sido muy padre ahí”, manifestó. 
José Armando mencionó que le gusta tanto su escuela que no quiere irse de ahí, puesto que ha tenido gratas experiencias como la kermés que organizaban en fiestas del Día del Niño o fechas patrias y de las cuales se obtenían recursos para mejorar el plantel.
“Deberían hacer el puente en otro lugar, no es justo que nos quiten la escuela porque quienes vivimos muy lejos, tendremos que caminar,  los pies duelen mucho y  es muy pesado cargar la mochila con tantos libros”, destacó. 
Las dificultades por hacer valer su derecho a la educación se incrementan para Hernández, quien camina casi hora y media de su casa a la primaria “Benito Juárez” y que al acudir a una escuela móvil, complicaría su ánimo para aprender.
Pero los obstáculos se superan, dejó entrever el infante al dar a conocer que no desistirá en ser “alguien de bien” porque “quiero ser futbolista y bombero” para poder trabajar en lo que le gusta como forma de agradecimiento a lo que sus padres han hecho por él y por su hermana mayor.
El camino empedrado, bajo el friolento amanecer o mediodía soleado, según el clima, se volverá a recorrer por la familia Hernández al iniciar el ciclo escolar en la escuela que les habrán de implementar o elija porque no desistirá el sueño de tener una mejor calidad de vida.

“NO DEJARÁ DE ESTUDIAR:
HAY QUE PREPARARSE” 
Alberta Hernández Modesto, madre de Armando, ha sido el impulso para que él y su hermana Diana tengan un preparación académica así tengan que andar por casi dos horas a pie, con el fin de que acudan a la escuela y no se queden sin estudios como ella. 
“Apenas terminé la primaria y es difícil salir adelante así, por eso les digo que aunque haya que caminar mucho, no deben de dejar a un lado la escuela ya que a futuro no se consigue un buen empleo y con el tiempo, uno entiende que la educación es importante”, manifestó Alberta. 
Para los Hernández no hay tiempos de obscuridad, la luz de la luna o la de una lámpara que llevan consigo, les alumbra el camino durante la madrugada, mientras se dirigen a la casa de estudios de La Huasteca con tal de que no falten a clases. 
“Bajamos sin miedo y aunque ya conocemos el camino, no está de más llevar la linterna porque a veces no pasa ningún carro  y es complicado seguir el vado de piedras a ciegas, en el que apenas se asoman los rayos del amanecer”, dijo la madre. 
     La travesía se prolonga para la ama de casa porque deja a Armando en un punto y continúa medio kilómetro más para llevar a Diana a la secundaria. Pero ahí no termina su caminata, regresa a donde haya dejado a Armando para hacer tiempo en lo que llega la hora de salida.
“Si subo a El Alto, para cuando llegue ya habría que bajar por los niños y no me sale, mejor me espero en la escuela o voy a hacer mandado, si es que no consigo trabajo porque a veces aprovecho para limpiar casas en lo que los niños salen de la escuela”, comentó. 
Caminar no es tan sano cuando se hace en un lugar sin pavimento, provoca daño a los pies y desgasta los zapatos de los Hernández, que apenas  obtienen los recursos suficientes para tener alimento y vestimenta o darse uno que otro gusto.
“Traemos ampollas y callos en los pies de tanto avanzar entre las piedras, además se nos acaban los zapatos más rápido. La otra vez se me reventó una sandalia y me tuve que ir descalza todo el camino: me lastimé mucho los pies pero no hay más”, recalcó. 
En el caso de Armando y Diana que van con calzado escolar, agregó la ama de casa, llevamos un “trapito” para que limpien sus zapatos antes de que entren al salón, ya que no es una excusa para que luzcan desaliñados o sucios en ese aspecto. 
Los contratiempos a los que se enfrentan día a día Alberta y sus hijos no están predestinados, pero lo que sí les queda claro es que el cierre de la escuela primaria “Benito Juárez” en La Huasteca resultaría complejo para ellos y otras familias. 
“Me preocupa la lejanía de las otras escuelas a donde podría entrar Armando porque la distancia será más larga y hay que levantarse más temprano para llegar a tiempo: eso nos perjudicaría mucho, además que las otras escuelas son de tiempo completo”, aseveró. 
¡Se imagina!, dijo sorprendida Alberta, me tendría que quedar todo el día esperándolos a que salgan a eso de las seis, luego, en lo que subimos caminando a casa, vendríamos llegando hasta las 9 de la noche. “¿Y la comida, el quehacer de la casa, las tareas”, cuestionó. 
La oposición a una nueva rutina o de saber que vas a otro edficio educativo, es normal y será situación vencida pese a las adversidades, debido a que la señora del hogar no desea que el cierre de la escuela, entre otras cosas, sea un obstáculo para que sus hijos dejen de estudiar y prepararse.
“Quiero que sean unas personas de bien, estudiados y los voy apoyar como pueda, no nos importaría caminar pero que tampoco nos hagan más difícil esto porque sólo nosotros sabemos lo riesgoso y cansado que es ir kilómetros y kilómetros para conseguir algo”, manifestó. 
El ideal de una mejor vida, no desaparece en esta familia que llegó a Monterrey desde hace seis años, procedente de San Luis Potosí y que al paso del tiempo ha sorteado etapa complejas en cuanto a la economía.
El esposo de Alberta se dedica a cuidar de una quinta y ella, cuando puede, contribuye con los ingresos que obtiene del quehacer doméstico en casas ajenas para dar a sus hijos lo que requieran para sobresalir. 

“ME DUELE QUE QUITEN
LA ESCUELA” 
Mas allá de la distancia que algunas familias tienen que transitar para llevar a sus hijos a la primaria “Benito Juárez”, el sentimiento de dolor impera ante el cierre de un recinto que cuenta con poco más de 90 años de historia y por la que han pasado diversidad de generaciones. 
“Me duele que quiten la escuela porque pienso que se debe apoyar la educación de los niños que habitan aquí y con el cierre, lo único que hacen es quitarles la oportunidad de estudiar en un lugar adecuado y cerca de sus casas; no se me hace justo”, expresó Andrés Morales Salas, de 65 años.
El adulto mayor manifestó que él, sus hermanos, hijos e incluso sus nietos han realizado sus estudios de primaria en esa escuela por lo que le da nostalgia que de la nada y sólo por un proyecto vial, las autoridades hayan tomado la decisión de construir en ese sector. 
“Se siente feo que hagan eso y más cuando entre toda la comunidad hemos puesto de nuestra mano para acondicionar la escuela para que nuestros niños vayan con gusto; hemos pintado paredes, hicimos cordones, plantamos árboles y le damos mantenimiento: no se vale”, declaró.  
Don Andrés destacó que nunca han dejado caer el inmueble educativo, por lo que en esta ocasión, la lucha por evitar que se pierda la infraestructura ya creada será permanente hasta lograr que con ella se continúe beneficiando a cientos de niños.
 “Es lo único bueno que hay en la colonia, porque quitarla, cuando se tiene conocimiento que ahí van muchos niños a estudiar y que se va a afectar a quienes van desde muy lejos sin tener carro y que sólo llegan al lugar caminando”, reiteró. 
Los recuerdos de cómo era la escuela cuando pasó en ella momentos inolvidables, no se han borrado de su memoria. Conserva con cariño y en su mente, imágenes de cuando jugaba con sus compañeros, así como de sus maestros y clases en las que batallaba aprender o más le gustaban. 
“Siempre ha sido una escuela pequeña pero poco a poco la fueron arreglando entre los directores, maestros y padres de familia porque los apoyos por parte del Gobierno a veces tardaban. Nadie se quedó cruzado de brazos y como una familia todos ayudamos”, explicó. 
En ese sentido de colaboración, todos los tutores de los infantes que por esa institución han pasado parte de su niñez, se niegan a aceptar que a tantos años de antigüedad se obstruya la formación de las nuevas generaciones que desean forjarse un futuro profesional. 
“Haremos guardias y no descansaremos para evitar que nuestros niños vayan a escuelas lejanas porque sI desde el principio pusieron la escuela ahí, fue porque se dieron cuenta que es elevado el número de pequeños que viven por el rumbo y tener una escuela cerca es un derecho”, apuntó. 
Según el anciano, la “Benito Juárez” ha sido reconocida por contar con maestros titulados a diferencia de los que ejercen en planteles que se encuentran en colonias aledañas y con carencias de infraestructura educativa han otorgado una educación de calidad en medida de lo posible a los estudiantes. 

NO HAY MARCHA ATRÁS
La construcción del puente vehicular Miguel Hidalgo, entre la zona del mismo nombre y la colonia La Huasteca en Santa Catarina, así como la clausura de la escuela, es un hecho. La Secretaría de Educación dispuso a María de los Ángeles Garza Ríos, jefa de la Unidad Regional No. 4 para que presente alternativas escolares a los padres de familia. 
“Los niños ya tienen lugar en varias escuelas y se les invitó a que los acomoden en la ‘Lauro Aguirre’, en la ‘Ramón López Velarde’, entre otras porque no se podrán quedar en la ‘Juárez´, ante la inseguridad y peligro que correrán, una vez que esté listo el puente”, dio a conocer Garza Ríos. 
El centro escolar ya se “cerró”, aseguró la docente, y señaló que la Unidad Regional que dirige, dio la serie de opciones educativas que los menores tendrán para que puedan seguir su preparación académica aunque recalcó, será decisión de los padres, elegir. 
“Ellos tiene la última palabra y si se les complica, se les podría ayudar con transporte o alimentos, según el caso, por lo que habrá de solicitarse el servicio para evaluar y autorizar el mismo por parte de Secretaría pero ya no hay marcha atrás con lo de la escuela”, aclaró. 
La pérdida de la escuela cobra relevancia, no sólo por los años de servicio o por las generaciones que por ahí han pasado sino también por la función social-altruista que se representa, ya que en temporada de lluvias o huracanes, el sitio es utilizado como albergue. 
La propiedad, ubicada en las inmediaciones del río Santa Catarina, ha llevado a que tenga otros fines benéficos a la comunidad de esa zona que en ocasiones ha estado en riesgo ante la presencia de desastres naturales, pero es un lugar al que le ha llegado ayuda de instituciones privadas.
Padres de familia informaron que contar con aires acondicionados, butacas y enseñanza de inglés, han sido algunos de los apoyos que escuelas particulares han dado a los alumnos que cursan de primero a sexto año en la primaria que ya no dará servicio. 
La vida escolar de 85 alumnos cambiará. Quienes habitan al interior de La Huasteca irán en marcha a mayor distancia al recorrer más de 7 kilómetros a paso normal, en un tiempo aproximado de dos horas, si no es que más, y de 45 minutos si van en auto y de “raid”. 
Para otros, ese avanzar a un plantel lejano significará tomar un camión e invertir unos minutos más de su tiempo para estar presentes en lo que será el primer día se clases y comenzar una nueva jornada escolar en otro grado, con otros amigos y otro edificio. 

APUESTAN A UNA MEJOR EDUCACIÓN
A parir del 20 de agosto, fecha en que se arranca el ciclo escolar 2012-2013, un millón 39 mil niños regresará a las aulas y en el afán de proporcionar una mejor y mayor cobertura educativa, el Gobierno de Nuevo León invertirá más que en los últimos 12 años.
Se utilizarán recursos para construcción de más escuelas, como se ha efectuado desde hace tres años, tiempo en que se han invertido más de mil millones pesos por año y que han permitido a los niños neoloneses contar con  planteles educativos. 
Ante el objetivo de dotar a los estudiantes de educación básica de espacios educativos, el Mandatario Estatal ha dado a conocer que se trabajará en edificar nuevas instituciones y se esforzará a mejorar las que ya tienen años de existencia. 
En el caso de la primaria “Benito Juárez”, no se logrará el cometido, ya que se ha decidido cesar del sistema la prestación del servicio que ésta brindó a veteranas y nuevas generaciones de estudiantes que ya no tendrán la oportunidad de regresar a su escuela.
Nuevo León tiene un padrón de más de 6 mil 700 escuelas, según data la Secretaría de Educación, por lo cual es el estado que mayor cobertura educativa tiene en el norte del país en relación con Coahuila y Tamaulipas, por mencionar algunas entidades. 
En materia legislativa y hace días, la Comisión de Educación, Cultura y Deporte del Congreso Local, aprobó la ley de Infraestructura Educativa y Deportiva de Nuevo León que pretende establecer programas de construcción, equipamiento, mantenimiento y rehabilitación de los más de 5 mil espacios educativos. 
José Ángel Alvarado Hernández, diputado y presidente de la comisión, señaló que con la creación de ese organismo se profesionalizará el mantenimiento de las escuelas por medio de una de las obligaciones que tendrá al hacer un inventario de la condiciones que guarda la infraestructura educativa en el estado.  
El proyecto de ley que consta de 35 artículos y 10 transitorios, deja en manifiesto que para que un inmueble preste servicios educativos, deberá garantizar el cumplimiento de los requisitos de construcción o equipamiento que sea obligatorio para cada tipo de obra. 
Aprobado por unanimidad, el dictamen recalca que el Instituto será un organismo normativo, de consultoría, construcción y certificación de calidad de la infraestructura educativa, deportiva de planteles públicos y privados del Estado y sus municipios. 

Últimas Noticias

Hora Cero Nuevo León 516

Como digo una cosa, digo la otra

Debo reconocer —con riesgo de ser víctima de una...

Sacudida en MORENA

P or más que los altos mandos del partido de...

HEINEKEN México reforesta Parque del Agua

Más de 200 voluntarios se dieron cita en el...

Sonrisa y encías sanas gracias a células madre dentales

La periodontitis afecta a un 50 por ciento de la población en esta región norte del país. Esta enfermedad puede generar la pérdida de dientes, debido

Una mirada diferente a la historia

Francisco I. Madero tenía un estuche de medicina homeopática que usaba para curar a los enfermos de las haciendas y él medía 1.60 de estatura. Esos y

Cumple ‘Goyo’ Martínez su sueño… pero va por más

Gregorio “Goyo” Martínez es un regiomontano que combina muy bien sus estudios de Economía con el Periodismo y su talento con su presencia física para

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí