Quien es conocido como la voz radiofónica más popular de España, Iñaki Gabilondo, fue homenajeado en los premios de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano.
En el patio central del Museo Marco, el periodista nacido en San Sebastián fue felicitado por Gabriel García Márquez por su reconocimiento a más de 40 años detrás de los micrófonos.
“Se trata de un profesional formidable, que tiene una trayectoria poco común; fue el director del programa Hoy por Hoy con seis horas y media diarias por 17 años, por eso los jóvenes pueden preguntarse quién es, pero él es una persona exitosa, cuya voz es reconocida en cualquier café de España”, dijo Jean-Francois Fogel, presidente del Consejo Rector del Premio.
Ante más de 700 personas el consejero de Le Monde llamó a Gabilondo como el caballero del cuatro poder, por su influencia en el cambio democrático después de la época franquista.
En su discurso de aceptación del premio, que consiste en un apoyo financiero de 30 mil dólares, Gabilondo dijo estar abrumado, pero con un honor extraordinario que lo hace sentirse como en su casa.
“Me encuentro con periodistas jóvenes de extraordinaria categoría, por lo que me siento muy complacido de compartir este foro con ellos”, dijo quien trabaja para Televisión Española.
El afirmó que siempre ha defendido los derechos de los grupos oprimidos, como una manera de ver por los derechos sociales de todas las personas.
“Me siento abrumado por esto y me gustaría poder llegar a los días de todo lo que dicen que soy”, expresó con sencillez Gabilondo.
Señaló que ante esta circunstancia extraordinaria, por ser el primer periodista español galardonado, dijo sentirse como en su propia casa, por lo que compartía su premio a todos quienes se dedican al oficio periodístico.
“Quien no ha conocido la vida misma de la radio, no podrá entender la emoción que se percibe y que es una cosa parecida a la propia vida, porque los relatos ordenan las cosas y van sucediendo al tiempo como se van contando sin tener muy claro lo que va pasando y cuál es su significado”.
Durante la premiación fueron reconocidos también la fotógrafa argentina María Eugenia Cerutti por su reportaje gráfico donde hay 116 enfermos de cáncer por los efectos de una subestación eléctrica en el barrio Ezpeleta; así como el chileno Cristóbal Peña por su reportaje de investigación de la biblioteca de los libros antiguos de Pinochet.
En una nueva modalidad y sólo por esta ocasión se entregaron premios en los ejes temáticos del Fórum Universal de las Culturas Monterrey 2007 como paz, conocimiento, sustentabilidad y diversidad cultural.
Marcelo Canellas, de TV Globo, con su trabajo titulado “Brasil invisible: tierra de miedo” fueron premiados en el tema de paz.
“Es un resultado a nuestro trabajo, ya que insistimos con los mismos temas relacionados a los derechos humanos y sociales; a veces es difícil convencer a nuestros jefes de redacción, pero ponemos lo que está de nuestra parte”, expresó en entrevista quien había sido nominado dos veces anteriormente con temas sobre el hambre y la sabana brasileña.
Recibir un premio de manos de García Márquez es un honor y un gran estímulo a su carrera.
El equipo JC Online dirigida por Inés Calado, también brasileño, fue el acreedor al premio del eje de conocimiento con el tema “Límites, formación y trabajo”.
Carol Joyce Schoihet Arueste, de la Televisión Nacional de Chile, fue la ganadora en el tema de diversidad cultural con el reportaje “Transexualidad masculina”.
Fernanda Felicioni Ferreira, brasileña, fue reconocida en el eje de sustentabilidad gracias a su trabajo “La amenaza de los muertos” difundido por Radio El Dorado.
La Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano fue establecida en Cartagena de Indias, Colombia, en octubre de 1994 buscando una antigua preocupación de Gabriel García Márquez por estimular las vocaciones, la ética y la buena narración en el periodismo.
En su discurso, el gobernador Natividad González Parás, entregó un reconocimiento de cristal al ganador del Premio Nóbel y agradeció su labor de difusión dentro del periodismo iberoamericano.
El escritor agradeció el gesto y aunque no habló en público, sí firmó decenas de libros para los asistentes a este espacio del Museo Marco. Después se realizó un brindis a los asistentes que consistió en vino blanco y bocadillos.







