¿Cómo evitar que los jóvenes que viven en zonas conflictivas sigan el camino de la delincuencia? ¡Con música!
Para Rosendo y Ezequiel tener problemas en la escuela era “el pan de cada día”. En la Secundaria No. 16 Valentín Gómez Farías de San Nicolás, donde ambos actualmente cursan el segundo año, eran un referente de la mala conducta e indisciplina.
“Era un desastre”, reconoce Rosendo al recordar su paso por el primer año en la escuela.
Ezequiel admite ser “muy contestón con los maestros, tenía problemas con mi actitud”.
Pero desde que decidieron entrar a la Orquesta Municipal de San Nicolás y concentrar su atención en tocar la viola y el chelo, respectivamente, su vida dio un vuelco completo. Ahora son estudiantes disciplinados, que cumplen con sus tareas y cada día sus calificaciones mejoran.
Este caso es similar al de cientos de jóvenes que integran las 24 orquestas municipales del área metropolitana, quienes a través de la música encontraron una nueva opción de vida y pudieron corregir su actitud para, ahora, ser estudiantes destacados.
De acuerdo con Jesús Arreola Flores, coordinador General de Orquestas Municipales, este proyecto está en el marco del Programa Nacional de Prevención del Delito y fue diseñado para los “estudiantes problema” de secundarias ubicadas en áreas conflictivas.
“Mediante la música logramos prevenir estas problemáticas sociales. Es una manera muy atinada, muy importante y muy bonita también de presentarles a los jóvenes una nueva opción de vida. La música no es nada más aquí, se lleva a la casa, están practicando, quizá hasta la sueñen y eso hace que el muchacho tenga ocupaciones positivas”, mencionó.
Este proyecto se implementó en el 2012 en las colonias Independencia, La Alianza y Fomerrey 45, hasta llegar a la Secundaria 16 de San Nicolás al iniciar el actual ciclo escolar.
“Lo que se les enseña es a trabajar en conjunto, a responsabilizarse, mostrarles el trabajo en equipo, a que valoren que tienen una posible herramienta de trabajo para toda su vida quizás. Eso es básicamente lo que les enseñamos, aparte de la lectura musical, aparte de cómo tocar, de cómo sentarse frente al público, cómo salir, cómo entrar, todo el protocolo que tiene que ver con un concierto clásico”, comentó Arreola.
El coordinador estimó que este año el número de orquestas aumente a 30.
DE “ESTUDIANTES PROBLEMA” A ORGULLO DE LA ESCUELA
La Escuela Secundaria No. 16 Valentín Gómez Farías, ubicada en la colonia Cuauhtémoc, fue elegida como la sede de la primera y hasta el momento única orquesta del municipio de San Nicolás debido al entorno en el que se encuentra.
“Es una de las zonas de mayor conflicto del municipio, y como está dentro del polígono prioritario del programa, se escogió esta escuela”, afirmó Liliana Cantú, directora de prevención de la Secretaría de Seguridad Pública del municipio.
Mario Pérez Gaytán, director del plantel, declaró que entre las problemáticas al interior de la escuela destaca la drogadicción y violencia del entorno.
“Los jóvenes incluso se han atrevido a traer (droga) y consumir dentro de la institución. El entorno está muy contaminado por este mismo tema y obviamente eso genera en violencia y otro tipo de problemas”, señaló.
Gracias a la temprana detección por parte de las autoridades, se pudo controlar el problema dentro del plantel, mas no en los alrededores.
“Con el programa los jóvenes han mejorado bastante”, agregó, “el proyecto les da otra perspectiva. Socialmente el problema sigue afuera, pero el joven tiene otra alternativa, otro panorama y visión en que puede encauzar toda su energía a este espacio y no el consumo de drogas”, aseguró.
Mencionó que este cambio en la actitud de los estudiantes es una gran satisfacción y que la orquesta se ha convertido en el orgullo de la secundaria.
“Lo más importante es que ha sido un cambio en su vida, con esta actividad ellos se dan cuenta que son personas capaces de hacer algo”.
El director de la orquesta municipal de San Nicolás, Luis Manuel Salazar de la Peña, destacó el importante cambio en la conducta de los jóvenes.
“Al principio tuvimos problemas con la disciplina, era completamente diferente ahora, fue un giro de 180 grados”, señaló.
Añadió que este programa les beneficia mucho “para las materias que ellos toman en la escuela, como es un programa que tiene que ver con disciplina y la manera de crear metas a corto y largo plazo, eso mismo lo traducen a sus materias” y por ende, han aumentado sus calificaciones”, expresó.
EMPEZAR
DESDE CERO
Esta orquesta está integrada por 45 alumnos de secundaria, cuenta con cuatro maestros y es exclusivamente de cuerdas, con violines primeros, segundos, violonchelo y violas, pues está dentro de un planteamiento general a futuro.
“Empezamos con cuerdas porque en una orquesta clásica es el instrumento mayoritario, hay muchos instrumentos de cuerda y pocos de aliento; como lo que queremos es impactar al mayor número de jóvenes, comenzamos así. Los instrumentos de aliento son más caros y complicados, y serían menos alumnos”, explicó el coordinador de Orquestas Municipales.
Para Arreola, la principal dificultad con la que se toparon a la hora de comenzar las orquestas en los municipios, fue la ignorancia de los estudiantes sobre la orquesta.
“Como no conocen que es una orquesta, no saben si inscribirse o no, tienen dudas de lo que van a hacer, pero ya formado el proyecto resulta que hay listas de espera para ingresar”, comentó.
En el caso de la Secundaria 16, se empezó con cierto número de alumnos y poco a poco fueron ingresando más.
Los trabajos comenzaron desde cero, pues la mayoría de los estudiantes no tenía conocimientos previos de música. Ahí se les entrenó el oído, se les enseñó a tocar, a leer notas e incluso a saludar y tener presencia frente a una audiencia.
Se practica los lunes y miércoles de 12:45 a 2:30 de la tarde.
Aunque la prioridad es que los estudiantes problemáticos sean quienes integren las orquestas, la estancia no es obligatoria, por lo que algunos han decidido separarse del grupo.
Parte de las enseñanzas que buscan impartir con este proyecto es inculcar la responsabilidad en los niños, por lo que se les facilita el instrumento que tocan para que se lo lleven a sus casas y se hagan responsables de él. Liliana Cantú comentó que los instrumentos son propiedad del municipio, y que esto ha dado tanto resultado que ni un solo violín, viola o chelo ha sufrido daño alguno.
Se comentó que cuando los alumnos terminen sus estudios de secundaria, de estar interesados, serán integrados a otras orquestas de jóvenes mayores, lo cual es una buena noticia para los jóvenes estudiantes, pues algunos de ellos tienen la intención de hacer una carrera en la música.
“Ya estoy tomando clases de guitarra y quiero tomar clases de canto, porque a mis compañeros les gusta mi voz”, afirmó Rosendo, quien a sus 14 años ya tiene claro el camino que quiere tomar.
La música lo transformó de “un desastre” a “un niño bueno”.







