“Los sueños”, el libro con tres cuentos de la autoría de Ofelia Pérez Sepúlveda, fue presentado el pasado sábado 20 de agosto en la librería del Fondo de Cultura Económica ante un público familiar. editado por el Fondo Editorial de Nuevo León, es el primer libro que la autora escribe dirigido a los niños, pues desde hace tiempo ella tenía algunas historias en su mente que quería desarrollar como cuentos infantiles.
Ofelia Patricia no tiene los ojos azules pero su hermano Jesús sí los tenía. Ojos color del cielo. Y Jesús no podía ver, pero gracias al olfato, a las texturas y a la música, vivía un mundo de fantasía dentro de la realidad.
“Los sueños”, el libro con tres cuentos de la autoría de Ofelia Pérez Sepúlveda, fue presentado el pasado sábado 20 de agosto en la librería del Fondo de Cultura Económica ante un público familiar.
Ofelia leyó el cuento “Ojos azules” con el actor Francisco de Luna, quien interpretó a Jesús, el chico tímido que venció sus miedos y fue la inspiración para su hermana menor.
“Los sueños”, editado por el Fondo Editorial de Nuevo León, es el primer libro que la autora escribe dirigido a los niños, pues desde hace tiempo ella tenía algunas historias en su mente que quería desarrollar como cuentos infantiles.
“Este libro recién se acaba de publicar por el Fondo Editorial de Nuevo León y es el primero que publico después de 10 años de no publicar un libro que no sea de investigación, y es también el primero que publico orientado para el público infantil.
“Yo tenía un libro de poesía para niños, pero quería contar historias porque al principio de mi ejercicio como escritora, yo me inventaba historias; incluso a los tres años, antes de aprender a escribir, ya me inventaba historias, por lo que empecé a practicar con mis sobrinos y este libro me dio la oportunidad de hacerlo.
“El cuento de ‘Ojos azules’ está dedicado a la memoria de mi hermano, es la historia más personal que he escrito en cualquier sentido, tanto en narrativa como en poesía”, reveló.
Además de “Ojos azules”, el libro de “Los sueños” también contiene “El cielo” y “Tomar los parques”.
“‘El cielo’ está dedicado a los niños migrantes que he conocido; son niños de Oaxaca, niños de Tlaxcala e incluso niños del municipio de Mina y del sur de nuestro Estado.
“Esta historia habla de un niño que vive en un pueblo que no está definido; puede ser un pueblo de México, incluso de otro país, en donde los hombres se van y el niño se pregunta: ¿qué va a pasar? ¿También tendré que irme en algún momento del pueblo? ¿Por qué en lugar de irnos, mejor no hacemos algo para que nadie se vaya y no estemos separados? Y a través de los sueños el niño imagina irse o quedarse”, manifestó Pérez Sepúlveda.
En el último cuento titulado “Tomar los parques”, Ofelia se inspiró en mujeres que ha conocido a lo largo de su vida, y que las admira por su destacada labor en sus diferentes ámbitos profesionales.
“Y en ‘Tomar los parques’ quise hacer un homenaje a todas las mujeres valientes que conozco y admiro, que tienen una labor muy bonita. Entonces empecé a imaginar cómo habrán sido de niñas estas mujeres y en función de eso escribí esta historia.
“Y como es un homenaje a todas estas mujeres, también hay un homenaje a Frida Kahlo, como referencia y siendo niña en el cuento, le preguntan cuál sería su deseo para su cumpleaños, y ella contesta que no quiere un regalo costoso, sino que su mayor anhelo es poder ir a jugar y a divertirse en un parque”, refirió quien es la directora del Centro Cultural Pérez Sepúlveda.
CUENTO MULTIMEDIA
Ofelia Pérez Sepúlveda ha incursionado en diferentes géneros literarios como la narrativa, la dramaturgia y la poesía, pero además, le gusta recurrir a otras disciplinas como la danza y la música para amenizar las presentaciones o lecturas de sus textos.
“Yo veo la literatura como un ejercicio creativo, y en ese ejercicio creativo, a pesar de ser una enamorada de los libros, siempre he pensado que el ejercicio de la escritura no puede estar separado de otros ejercicios que tienen que ver con otras disciplinas artísticas como la danza, la música, el cine, el video, etcétera.
“Yo tuve la oportunidad de tener un hermano que anteriormente se les llamaba invidente, ahora se les llama personas con discapacidad visual o ciegas. Mi hermano fue quien me acercó a la música porque él tocaba todos los instrumentos, entonces para mí fue un aprendizaje creativo muy plástico, muy multidimensional en ese sentido, por eso lo disfruto y siempre busco que haya esas conexiones”, afirmó la creadora.







