Los políticos y las políticas públicas parecen no ir de la mano con la demanda social de los habitantes del área metropolitana de Monterrey. ¿Qué estamos haciendo para resolver y enfrentar problemas de sustentabilidad para los próximos 50 años o 20 al menos?
Son muchos los problemas que necesitan solución a corto, mediano y largo plazo, pero poca, muy poca planeación heredó “El Bronco” de sus antecesores. Las metas de programas como el 20-20 fueron rebasadas hace mucho.
Se necesitan nuevos estrategas y diseñadores del futuro. Sí que los hay, sobre todo en las grandes universidades como la UANL, el Tec de Monterrey, la UdeM y la U-Erre e incluso en los colegios de profesionales de Nuevo León.
Hace mucho que los gobiernos dejaron de consultar a los expertos. Hoy los tiempos demandan expertos y dinero. Hacen falta millones y millones para resolver temas como el de las vialidades y la vivienda. Mucho tendrá que ver nuestro desarrollo urbano en los próximos años, lustros y décadas con temas como la descentralización y la desconcentración.
Necesitamos que las ciudades crezcan más allá de los municipios periféricos. Se requiere dotar de verdaderos corredores urbanos para zonas habitacionales, comerciales e industriales en cabeceras rurales del estado.
El propio rector de la UANL, Rogelio Garza Rivera, ha señalado que el compromiso de la educación es con nuestro estado y en esa frase van inmersos los acuerdos que logran alcanzar nuestros gobernantes.
Recientemente, la avenida Morones Prieto a la altura de Venustiano Carranza vivió un fenómeno en que una parte importante de nuestras vialidades colapsaron al desprenderse unos rollos de acero sobre la carpeta asfáltica.
Fue algo verdaderamente indescriptible porque muchas avenidas como Gonzalitos, Constitución, Gómez Morín, Lázaro Cárdenas, entre otras registraron por más de dos horas tremendo estrangulamiento vial. ¡Increíble! No porque esto es cosa de todos los días, pero no vemos el anuncio de un programa para dotar a nuestra ciudad metropolitana de más rutas para los automóviles. Me parece que a los ciudadanos nos encantaría escuchar que la vida de los regiomontanos se va a descentralizar y que el desarrollo de la vida pública, habitacional y comercial se va junto con el crecimiento.
Es tiempo en que las autoridades deben anticiparse a los tiempos que vivirán nuestros nietos y bisnietos. No imagino la solución de otra manera. Monterrey se verá colapsado en breve tiempo y este valioso elemento es del que menos dispone un gobernante para construir túneles, avenidas, calles, pasos a desnivel o mejorar el transporte público.
La movilidad social debe ir de la mano con la sustentabilidad de una ciudad que no duerme, cuyos habitantes preferimos hacernos de uno y hasta dos vehículos para poder desplazarnos de nuestro hogar a nuestro centro de trabajo, cayendo en el error porque es como echarle más agua a la pila donde nos bañamos y de seguir llenando esa tina llegará el momento en que nos ahoguemos.
La solución no es irnos pa’l rancho, sino coger el toro por los cuernos y ver qué es lo más viable para comenzar a dar pasos que nos permitan dotar a esta ciudad de los elementos necesarios para volver a convivir.
Ya ni los papás convivimos con los hijos, mucho menos con los familiares y amigos. Algo tenemos que hacer, pero entre todos.
Ejemplos hay y hasta sobran de cómo hacer sustentable un proceso o dar solución a demandas de grupos sociales, como el acuerdo que sostuvieron hace unos días los representantes de JP Morgan y Endeavor con el Conalep NL.
La industria necesita de mano de obra tecnificada; ¿qué hicieron? Conalep NL ofreció capacitar a los jóvenes que requiere la industria, los empresarios decidieron apoyar con recursos la capacitación de técnicos específicos para las áreas especializadas y entre ambos se pusieron de acuerdo y a trabajar.
Qué mejor muestra de que sí se puede, que la que han dado estas instituciones privadas en conjunto con Conalep NL, cuyo director, Roel Guajardo Cantú, es sólo la voluntad de trabajar orientados en la solución de problemas.
Esas son las acciones que deben buscar el resto de los gobernantes ante una ciudad y un estado que hasta hoy poco ofrecen a sus habitantes, mientras los problemas crecen y crecen como la inseguridad.







