Los que están con ojos de espanto, porque mientras más rascan más mugrero encuentran, son los nuevos alcaldes metropolitanos por el descarado Año de Hidalgo de sus antecesores, que no dejaron ni para comprar papel de baño en las dependencias.
Uno de ellos es Óscar Cantú García, de Apodaca, que no pude creer la deuda de casi 7 millones de pesos solamente en comunicación social dejada por Raymundo Flores Elizondo.
Otro es Heriberto Treviño, en Juárez, el cual suspendió gastos de mínima representación a funcionarios de mediano y alto nivel ante la voracidad del anterior edil Rodolfo Ambriz quien cargó hasta con las gallinas y los marranos.
En San Nicolás de los Garza, Víctor Fuentes amenaza con reanudar los pagos a proveedores hasta el primer trimestre del año porque Pedro Salgado se fue en grande exprimiendo las arcas hasta el último centavo.
Adrián de la Garza andaba buscando hasta por debajo de las alfombras y cuadros clavados en las paredes algún billete de 500 pesos olvidado por Margarita Arellanes para completar para la posada de los burócratas de Monterrey.
En Escobedo la situación no es tan grave, porque todo quedó entre la misma familia cetemista teniendo como la mano que mece la cuna de la administración a Abel Guerra Garza, esposo de la alcaldesa Clara Luz Flores.
A su vez Mauricio Fernández Garza tiene como prioridad reducir los índices delictivos que heredó de Ugo Ruiz. Por cierto, ese personaje irá en pensión anticipada dentro del PAN después de una alcaldía que nunca debió merecer y, peor, ejercer.
En Guadalupe Francisco “Paco” Cienfuegos haría un bien a la patria procediendo contra César Garza, por el titipuchal de irregularidades que el ex alcalde cometió favoreciendo a empresas fantasmas y con prestanombres.
Héctor Castillo llevará la fiesta en paz en Santa Catarina, pues ese municipio será la punta de lanza en busca de una senaduría en 2018 de su antecesor Víctor Pérez Díaz.
Y donde parece que los vientos soplan muy tranquilos es en García, pues el edil César Valdez tendría tela de dónde cortar si se echa un clavado en los pagos a proveedores de la gestión de Jesús Hernández. En fin, allá ellos.
En otros menesteres, en el Congreso del Estado los legisladores de las fuerzas mayoritarias, PRI y PAN, parecen empeñados en enmendarle la plana al gobernador Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, un día sí y otro también.
Aunque fue un empate técnico el logrado por los dos poderes, el Legislativo y el Ejecutivo, al aprobar la permanencia/retiro de la tenencia vehicular al estilo Coppel, a plazos hasta sanear las finanzas, las escaramuzas entre los dos rivales apenas empiezan.
El round uno ya lo ganaron los diputados al aprobar reformas a la Ley de Coordinación Hacendaria, donde se busca obligar al Estado a entregar los fondos que reciban vía la Federación en forma rápida y expedita a los municipios, medida que no le gustó al mandatario estatal quien se dijo lo madrugaron y, en respuesta, podría vetar la ley.
El segundo encontronazo que ya lo había anticipado este Sultán se dará en la aprobación del presupuesto de Ingresos y Egresos para 2016, donde los legisladores albiazules y tricolores buscarán agendarles más fondos a los municipios de sus querencias.
Obvia decir, que en las sumas y restas, los proyectos que pretenda implantar la administración de Rodríguez Calderón le serán trasquilados, o de plano, aplastados por los legisladores que ahora sí asumen su papel de independientes frente al Poder Ejecutivo.
Es aquí donde se dará el tercer round, ya que si las cosas no son como quiere el inquilino del Palacio de Cantera, y los legisladores se ponen en el plan de “tú a ganar y yo a no dejarme”, habrá otro riesgo o amago de veto del Ejecutivo. Y por ello la parálisis financiera estatal sería el escenario que nadie quiere.
Cambiando de canal, después de haber apoyado a la senadora Ivonne Álvarez García en su afán de ser candidata a la gubernatura, y conseguir que su hijo fuera designado diputado federal por el PRI, el actual líder del sindicato único de burócratas del Estado, Juan Manuel Cavazos, ha tenido que apechugar en carne propia los embates de la administración estatal por reducir la nómina de empleados.
Bueno, eso de apechugar en carne propia es un decir, pues recién electo gobernador Rodríguez Calderón, el dirigente sindical que ya se ha perpetuado en el cargo más de 20 años dijo que ningún de los sindicalizados serían tocado ni con el pétalo de una rosa, ni con la exigencia de su renuncia o despido.
Pero las cosas no fueron como Cavazos quería, porque en diversas dependencias, por no decir en todas, los despidos de sindicalizados van a la par de los de empleados de confianza o de honorarios asimilables a sueldo, una argucia contractual para no darle al trabajador sus derechos como formal. Es decir, se agarró parejo en el ejido, todos coludos y todos rabones.
Cavazos, quien pretende perpetuar su legado al tratar de imponer a su hijo Cavazitos como próximo líder sindical nomás pase a jubilación, no ha podido (y no parece querer) defender a sus agremiados ante los casos de despido injustificado o no, y peor aún, las amenazas y la carencia de liquidación económica y legal que se merecen.
Por ello ya suman decenas o quizás centenas de demandas contra Gobierno en Junta Local de Conciliación y Arbitraje y en juzgados unitarios laborales que son de competencia federal.
Eso sí, el viernes 13 festejó el todavía líder del SUSPE el día del servidor público, y rindió su informe de actividades 2014-2015.
Era sólo cuestión de días para que en la Agencia para la Racionalización y Modernización del Sistema de Transporte Público de Nuevo León, que pronto cambiará su nombre, los empleados de las diversas áreas se pusieran a trabajar.
Nada más entró su nuevo director, Jorge Longoria, para que se desempolvaran varias denuncias en contra de inspectores y funcionarios corruptos, esos que traficaban con multas a taxistas y operadores de camiones urbanos.
Pero la cosa no para ahí. Los mismos permisionarios y concesionarios del transporte sintieron ya la mano dura de Longoria, quien los apercibió de que si no ponían en circulación más unidades camioneras en las horas pico, sobre todo mañanas y tardes cuando hay más flujo de trabajadores, se les suspenderían los aumentos de tarifas para el próximo año, como marca la ley estatal del transporte.
Sólo faltaba un apretoncito para que aflojaran, como dicen en el rancho.
En un país y un Estado tan surrealistas como son México y Nuevo León, aun estando lejos las fechas ya todos empezamos a festejar: apenas y se acaba el jolgorio por el Grito de Independencia y ya se anda festejando el Día de Muertos y el Halloween, y de inmediato la Revolución… Y ni se diga de las fiestas navideñas y la compra de regalos.
Pues faltando tres años para las elecciones federales, ya se hacen las apuestas y las preguntas sobre si “El Bronco” deja la gubernatura para buscar la Presidencia de la República, y si competirá con Margarita Zavala; o le ganará, o se sumará, o renunciará a favor de Andrés Manuel “El Peje” López Obrador.
Y no sólo eso, los seguidores o malquerientes de Rodríguez Calderón hacen futurismo: ya están apuntados para reelegirse, apenas cumpliendo unas semanas en el cargo, los alcaldes de San Pedro, Mauricio Fernández; de Escobedo, Clara Luz Flores; o de Monterrey, Adrián de la Garza.
También ya columnas políticas de periódicos y revistas alternativas y religiosas (de esas que salen cada vez que Dios quiere), para postular en el 2021 como candidato a gobernador por el PRI a Francisco “Paco” Cienfuegos, alcalde de Guadalupe, incluso dando por un hecho de que el electorado lo ratificará en la alcaldía en el 2018.
Vaya, en esta lotería política el futurismo político es un activismo manifiesto. Hagan sus apuestas, pues.
De pena ajena. La ex presentadora del clima de Multimedios, Ahlinna Vargas, impuesta como diputada por el PRI, se echó de enemigos a la fuente que cubre Congreso del Estado, que si bien ella no los consideraba sus colegas, los confrontó con comentarios negativos.
En una reunión de la comisión de medio ambiente, en donde participa quesque por sus amplios conocimientos en la materia, criticó a los reporteros no por su trabajo, sino porque se acaban la comida, es decir, las galletas y el café y no le dejan nada a ella.
Por ello ya está en exhorto en la bancada periodística, o sea, el cuarto poder, de vetarla durante los próximos tres años cuando suba a tribuna, participe en comisiones o convoque a alguna rueda de prensa o evento.
Lástima Alhinna, quien no pronosticó la tormenta que se le avecina.







