Tú eres el toro bravo…
“Tú eres el toro bravo
Negro zaino tu pelo
Astifino tus pitones
Se pasean en el ruedo”
“Casta, fuerza y poderío
Vas luciendo con donaire
Sobre todo su bravura…
Sin ella no existe el arte”
La Fiesta Brava es una de las tradiciones españolas más antiguas y conocidas en todo el mundo y al mismo tiempo una de las más polémicas.
Su origen lo encontramos desde los pasajes bíblicos, en los que se hacía referencia al sacrificio de toros bravos en el holocausto de la divina justicia.
En México, la presencia del ganado de lidia data desde la llegada de Hernán Cortés, siendo la ganadería más antigua de nuestro país la de Atenco, que fue fundada por un pariente del conquistador mexicano de nombre Juan Gutiérrez Altamirano en el año de 1524 y que a la fecha sigue vigente, para beneplácito de la historia del toreo.
Han pasado ya muchos siglos y la fiesta brava sigue viva, a pesar de todo lo negativo que se ha dicho de ella y del incansable trabajo de desprestigio que han hecho a lo largo y ancho del orbe muchas personas y grupos anti taurinos, quienes de una manera voraz, están tratando de erradicar de un plumazo, toda una ancestral tradición popular en Hispanoamérica; y que muy a pesar de estas personas y grupos, la fiesta de los toros permanece arraigada en el ánimo y en el corazón de millones de aficionados y seguidores que la consideramos, aunque les duela, como parte importante de nuestra cultura popular.
Es por ello que todos los que amamos la fiesta, debemos estar ciertos que un factor insustituible para la consecución de nuestra antiquísima tradición taurina es, sin duda alguna, la presencia del toro bravo en la plaza.
El toro, hermoso animal de viril estampa que simboliza la fiereza, fortaleza y acometividad en el ruedo. Sin el toro bravo, la fiesta no tendría sustento ni tampoco historia o futuro.
Dijo alguna vez José María de Cossío que el toreo era “el conjunto de suertes que se practican con el toro desde que se le da suelta del toril, hasta que es arrastrado por las mulillas”.
Mientras que José Ortega y Gasset escribía “La historia del toreo está ligada a la de España, tanto, que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda”
Podríamos seguir citando muchas frases sobre la tauromaquia y quizá con ello, entenderíamos en mayor medida su significado y trascendencia, pero vayamos de nueva cuenta al toro.
El majestuoso toro bravo como lo conocemos hoy en día tiene su origen en España y durante siglos, su presencia y desarrollo se han venido adaptando a las exigencias del toreo que se practica en la actualidad.
Cabe mencionar, que desde principios del siglo XVIII y hasta nuestra época, la sangre bovina se ha mezclado con distintos encastes y que su reproducción ha tenido como resultado el tipo de toro que hoy se lidia en las plazas del mundo.
Existen actualmente ganaderías españolas y mexicanas que tienen su origen en distintas procedencias y encastes y que a la fecha, combinan las características del burel de antaño, destacando la bravura, la fiereza y la casta con las condiciones que hoy reclaman los toreros para su lidia, como el temple, la nobleza y el recorrido del cornúpeta, que debe ser largo y pausado.
Sin hacer a un lado, los años pasados, hoy en día, podemos seguir disfrutando de las corridas con toros que conservan su encaste de andaluz, castellano o navarro, llevando en su sangre el temperamento y el sentido de pelear de antaño, entrelazado con la alegría y fuelle en su embestida del toro actual, ese mismo, que vemos lidiar en casi todos los cosos del planeta taurino.
En pleno siglo XXI y a consecuencia de las particularidades del nuevo toro bravo, los ejecutantes del arte taurino han podido, perfeccionar su técnica y ejecución lidiadora, haciendo de su arte una expresión cada vez más estética y bella y todo ello gracias al nuevo toro bravo.
En esta ocasión y haciendo un homenaje al pilar fundamental de la fiesta, el toro, dedico mi escrito a uno que ha sido ejemplo de bravura y de temple que con su calidad y temperamento y mostrando una lámina preciosa de color cárdeno, se ha convertido, en uno de los ejemplares bovinos más famosos y reconocidos de la época, al haberse ganado por su actuación en el redondel, un sitio de privilegio en la historia taurina mundial. Nos referimos al extraordinario toro bravo recién indultado que lleva por nombre “Cobradiezmos”, oriundo de la ganadería española de Don Victorino Martín.
Nuestro homenajeado ha sido un toro ejemplar que salió de la puerta de toriles en el cuarto lugar de la lidia ordinaria de la onceava corrida de feria, el pasado 13 de abril del año 2016, en la Real Maestranza de Sevilla y que tocó en turno al matador de toros Manuel Escribano originario de Gerena, España.
‘Cobradiezmos’ saltó al albero dorado de la maestranza sevillana, mostrando de inicio, su infinita clase, con una embestida clara y de gran trayectoria, humillando con temple a los capotes de los subalternos y al de su lidiador Manuel Escribano.
El toro de Victorino Martín peleó con los caballos con fiereza y determinación y al final de la faena, lo siguió haciendo, mostrando con ello bravura y fijeza, permitiéndole a su torero la posibilidad de realizarle una faena larga y templada, ante la admiración y festejo de la concurrencia que se daba cita en la plaza, que da frente al Río Guadalquivir, de la hermosísima Sevilla.
“Cobradiezmos” conforme pasaba la faena, seguía embistiendo con mayor claridad y emotividad, haciendo de su lucha un recorrido sin cesar, poniendo a la plaza sevillana en un momento de éxtasis y algarabía.
Fue un toro de gran calidad que, sin proponérselo, puso a prueba las condiciones taurinas de su lidiador, el sevillano Manuel Escribano, quien muy a su fortuna salió bien librado del compromiso al domeñar con sabiduría la embestida huracanada, humillada y constante del toro.
Escribano en esa inolvidable tarde, supo ver y valorar la categoría del toro que tenía enfrente, realizándole una magnífica faena, que al final lo llevó al triunfo y provocar con ello, el indulto del extraordinario ejemplar de Victorino Martín.
En esa simbiosis de la nobleza y la casta brava del toro, con la calidad y decisión del torero, ese día 13 de abril del 2016 pasará a la historia taurina al conjugarse en el ruedo la presencia de un toro que fue modelo ejemplar de bravura y que por su actuación, se ganó también el premio de ser indultado.
Fue “Cobradiezmos” un toro fino y de preciosas hechuras, con un carácter codicioso en su embestida y de un encaste bien definido que lo llevó a acometer con ritmo y cadencia al perseguir el capote y la muleta del torero. El toro nunca volteó la cara a la franela, muy por el contrario, siempre atacó con verdad, pues hasta el final, mostró su embestida de manera constante, humillando siempre los pitones en la arena, demostrando de manera incansable un signo de tenaz lucha, convirtiendo su lidia en un portento de belleza y emotividad. Fue “Cobradiezmos” en esa imborrable faena, simplemente un toro de “bandera”.
En esta etapa difícil, en la que la fiesta brava, enfrenta vendavales de críticas y odios por parte de personas y grupos mal intencionados que desean erradicar de un plumazo una tradición ancestral hispanoamericana, y que además en muchas corridas se presenta al toro sin la edad, la bravura y el trapío indispensable para su lidia, demeritando con ello la grandeza de la fiesta, que la aparición de “Cobradiezmos” en el ruedo de Sevilla, nos permite una vez más redimensionar el valor del toro bravo en el mundo, reconociendo y admirando su extraordinaria genética y razón de existir en la tierra; haciéndonos con mayor fuerza, respetar su origen y destino, revalorando su presencia y finalidad como especie única e irrepetible.
Con su actuación en Sevilla, “Cobradiezmos” hace respetar a nuestro ganado bravo, haciendo más fuerte la confianza que tenemos en que la fiesta brava en el mundo seguirá viva por muchos años, demostrándole a quienes no lo ven así, “los toros” antes y hoy mismo es un auténtico ritual del arte.
Acta de nacimiento
del Toro:
Nombre: Cobradiezmos
Fecha de nacimiento: 2011
Número de registro: 37
Lugar de Nacimiento: Cáceres España
Padres: Juguetón y Cobradiezmas
Señas particulares: Cárdeno, apretado y bien puesto de pitones.








La historia nos permitió ser testigo del indulto de cobradiezmos en la Real Maestranza de caballería de Sevilla y que fue lidiado por el diestro Español Manual Escribano. esto fue un privilegio.