Mientras decide si buscará la presidencia de la República en 2018, el gobernador de Nuevo León aceptó la invitación de la Cámara Nacional de la Industria de la Radio y la Televisión (CIRT) para participar en una alfombra roja donde desfilaron, durante tres días en la Ciudad de México (CDMX), todos los presidenciables.
En buena parte de 2017 Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” seguirá deshojando la margarita, pero no desaprovechará cualquier invitación que lo ponga en la vitrina nacional junto a otros políticos que están en precampaña y abiertamente han manifestado sus aspiraciones.
El presidente de la CIRT, Edgar Pereda, palomeó a cada uno de los asistentes a intervenir durante una hora, entre otros, a Andrés Manuel López Obrador, de Morena; Ricardo Anaya, Rafael Moreno Valle y Margarita Zavala, del PAN, además del gobernador independiente de Nuevo León.
Gente cercana del inquilino de Palacio de Cantera ni confirman ni descartan que buscará intentar llegar a Los Pinos en las elecciones de 2018. Y que todo dependerá si endereza o no el barco Nuevo León, luego de cumplir su primer año con mas oscuros que claros por la inacción de la justicia contra su antecesor Rodrigo Medina de la Cruz.
Por cierto, el exgobernador está dando tremendos saltos de gusto pues los reflectores están en Veracruz con tanta mugre que brota de las alcantarillas que dejó abiertas el prófugo Javier Duarte.
Medina de la Cruz no puede estar mas feliz pues en el juego contra “El Bronco” el marcador le favorece 1-0 con la destitución disfrazada de cambio estratégico de Aldo Fasci, mismo que recibió las “gracias” del gobernador después de nulos resultados.
Dentro de los muros del Palacio de Cantera se escuchando voces cada vez mas fuertes de que el titular de la Fiscalía Anticorrupción, Ernesto Canales, tiene los días contados y que sería el primer cambio importante dentro del gabinete, como también la secretaria de Educación, Esthela María Gutiérrez Garza.
Hay que recordar que han sido las dependencias que subieron los decibeles del gobierno independiente. Por eso mismo ambos funcionarios públicos serían los primeros frutos que caerían del árbol en la primera sacudida.
Por cierto, para atraer inversión extranjera a Nuevo León “El Bronco” se fue de gira por Corea del Sur, China y Japón, acompañado por tres alcaldes, entre ellos Oscar Cantú, de Apodaca, y Clara Luz Flores, de Escobedo.
Cambiando de aires, los pasados informes de los alcaldes metropolitanos se apegaron a los tiempos que vive el país por austeros.
Héctor Castillo, de Santa Catarina; Francisco Cienfuegos, de Guadalupe; Adrián de la Garza, de Monterrey, y Clara Luz Flores, de Escobedo, lo hicieron en el Cabildo sin necesidad de derrochar recursos y con producciones estilo Hollywood.
Por su parte Víctor Fuentes, de San Nicolás, salió de su despacho, cruzó la calle y se llegó a la plaza principal para rendir su primer informe en un evento donde estuvo presente Ricardo Anaya, dirigente nacional del PAN, tan cuestionado días atrás por la opulencia en que viven su esposa e hijos en Atlanta, Georgia.
A la ceremonia acudieron la mayoría de sus colegas del área metropolitana, entre cientos de invitados, asistentes, el gobernador y dos exalcaldes: Fernando Larrazabal Bretón y Adalberto Núñez. Miguel Angel García Domínguez no pudo acudir porque estaba en la frontera sur con Estados Unidos atendiendo negocios personales. Y Pedro Salgado y su hermano Zeferino brillaron por su ausencia.
Pero quien se llevó la noche por impuntual fue el exedil Carlos de la Fuente, actual diputado federal, llegando unos segundos antes de que Rodríguez Calderón concluyera su intervención.
Cuando “El Bronco” agradecía al alcalde haberlo invitado, De la Fuente corría para buscar su lugar en la silla en la primera fila que sólo calentó unos cinco segundos.
En Apodaca renunció el director de Policía, Camilo Ramírez, casi al mismo tiempo que la directora de comunicación social, Sofía Sorely Peña.
Y si fueran ciertas las calificaciones que se publicaron sobre los alcaldes metropolitanos, quien tendría mas difícil su reelección es precisamente Oscar Cantú García.
Para el edil, que llegó bajo el manto protector de Medina de la Cruz pero sin contar con el apoyo y simpatías de los dos anteriores, Raymundo Flores y Benito Caballero que le hicieron montón en contra, repetir como candidato del PRI en 2018 será una carrera cuesta arriba.
Dentro de su partido no todo marcha sobre una alfombra de pétalos, en especial con su dirigente César Cavazos, como tampoco con el pastor de la bancada de los diputados tricolores en el Congreso local, Marco Antonio González.
Por cierto y por su cercana relación con el presidente nacional del PRI, Ernesto Ochoa Reza, vayan apuntando a González como serio aspirante a estar en la fórmula para el Senado, sin descartar la vía plurinominal para ese cargo o, bien, a diputado federal.
Sin poder aspirar a ser candidato a alcalde en 2018, volver a una diputación federal podría interpretarse como su destierro de Nuevo León. No así la senaduría que para González significaría un ascenso en su carrera política.
Si quiere llegar al Senado por mayoría entraría en una lucha frontal contra las huestes medinistas que comandan Francisco Cienfuegos y Adrian de la Garza, además de otros personajes como Héctor de la Garza que buscarían esa posibilidad.
Uno que está por debutar como representante en el Estado del aspirante presidencial Rafael Moreno Valle, es el diputado albuazul Angel Alberto Barroso. v



