Este 2026 se cumplen 30 años de un álbum titulado “Travelling Without Moving”, una propuesta sonora de la banda británica Jamiroquai, encabezada por Jay Kay su vocalista y figura central, que impregnaba nuestros sentidos con funk, soul, acid jazz y un espectáculo visual que atraían toda la atención gracias a sus movimientos, sus sombreros y su capacidad para convertir todo en una pista de baile.
Como parte de esa celebración a un álbum que sigue funcionando porque su música todavía tiene movimiento, Jamiroquai llega de nuevo a Monterrey, para reencontrarse con sus seguidores regios y ciudades cercanas después de varios años de ausencia, como parte de su Latin American Tour 2026, el próximo 23 de septiembre.
“Travelling Without Moving” nos entregó temas como “Cosmic Girl”, “Alright”, “Use the Force” y “Virtual Insanity”, la cual adquiere un nuevo significado con el paso del tiempo y sorprende por la vigencia de su mensaje lírico sobre la tecnología, el aislamiento y los cambios de la sociedad.
Hablar y/o escribir de “Virtual Insanity” es enfrentar que hoy vivimos en ese mundo que parecía advertirnos que estaba llegando. En los noventa todavía creíamos que el futuro era lejano. El internet apenas comenzaba a formar parte de nuestras vidas, los teléfonos sí eran para hacer llamadas y nadie tenía en mente que las computadoras iban a formar parte de nuestros bolsillos a través de un equipo que en la actualidad nos ayuda y a la vez, nos sentencia a llevar parte de nuestra vida en él. Es una reflexión que hoy parece más actual que nunca.
Hoy reconocemos que estamos conectados todo el tiempo, pero no necesariamente más cerca, teniendo acceso a cantidades inimaginables de información, pero también a una cantidad inédita de ruido, por lo que tenemos esa extraña sensación de continuar avanzando hacia el futuro, sin saber exactamente a dónde vamos, por lo que “Virtual Insanity” hoy continúa funcionando como banda sonora de nuestra rutina.
Además de su contagioso ritmo, “Virtual Insanity” destacó por su icónico videoclip con Jay Kay bailando mientras el piso y los muebles parecían moverse, ese desplazamiento casi hipnótico logró recrear una fantasía futurista que hoy forma parte de la vida cotidiana tres décadas después de su lanzamiento, sonando elegante y fresca, demasiado actual para ser parte de los 90.
Con la suma de 35 millones de discos vendidos a nivel mundial y la influencia que pueden encontrar en distintas generaciones de artistas, Jamiroquai consolidó una trayectoria bajo una premisa que parecía sencilla, demostrando que el ritmo y el contenido podían convivir, sobreviviendo al paso del tiempo en un mundo que cambió desde aquel tercer álbum.
Lo que en 1996 parecía una advertencia sobre lo que se veía lejano, hoy resulta inquietantemente real. Jamiroquai lo consiguió: el funk sigue vigente demostrando que la música puede anticiparse a su tiempo. Porque si el piso se mueve, como en aquella habitación, solo queda una opción: seguir el ritmo y bailar sobre él. Y ahí está la grandeza de los clásicos: no pasan de moda, solo esperan que el futuro los alcance.
@soydeliaramirez



