Las fotos que faltaban


Estaba un día El Apuntador buscando en Pinterest consejos de cómo acomodar mejor los calcetines en los cajones del clóset cuando, vía inbox, le cayó el mensaje de una persona a la que no conocía y cuyo nombre no va a dar a conocer.
Acostumbrado a los recordatorios maternales y otras linduras que le caen por esa vía, el columnista abrió el mensaje esperando insultos y diatribas pero ¡oh sorpresa!, eran dos fotografías… y qué fotos.
Las imágenes retrataban un momento histórico en el Nuevo León moderno: la visita nocturna a la redacción de El Norte que realizó Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco”, apenas se supo que había ganado la elección al gobierno del Estado la noche del domingo 7 de junio de 2015.
Un gran segmento de la población saben, leyeron o escucharon sobre esa visita. El periodicote transmitió en vivo una entrevista con el ya gobernador electo. Sin embargo había decenas de historias de cómo fue la recepción de los directivos y el personal del periódico.
Lo que hacen estas dos fotografías es confirmar el ambiente de gozo que prevaleció no solo entre los fotógrafos y reporteros, sino hasta en los más altos directivos como Alejandro Junco Elizondo, hijo de Alejandro Junco padre y presidente del Consejo de El Norte, Martha Treviño, directora editorial y Humberto Castro, subdirector editorial que terminó con las manos hinchadas por tan prolongados aplausos.
Las fotos que aquí se publican son evidentes: Junco Elizondo y Treviño están jubilosos recibiendo al primer gobernador independiente en la historia de Nuevo León. Hagan de cuenta que habían sido ellos los ganadores de la elección, perdiendo toda la cordura.
Sin embargo, existe una razón muy poderosa por la que estas fotografías nunca vieron la luz del sol: los directivos de El Norte se dieron cuenta del mensaje que esas fotos enviaban y prohibieron terminantemente a todo el personal compartirlas.
La orden fue respetada durante varios años y especialmente en los primeros meses de la administración de “El Bronco”, cuando la relación entre el gobernador y el periodicote era miel sobre hojuelas.
Pero luego vinieron los problemas. El Norte quería cogobernar Nuevo León e influir en las decisiones de “El Bronco” quien, fiel a su apodo, no se dejó.
Sintiéndose profundamente insultados, los directivos de El Norte se decidieron por el divorcio, lo que inició la guerra que desde hace años el periódico mantiene con la administración estatal.
El incómodo recuerdo de la luna de miel siempre estará ahí, recordando a los altos directivos de El Norte el momento en que sus intereses y cariños estaban alineados con un gobierno estatal.
Ante lo revelador de las fotografías, El Apuntador recordó los cánones del periodismo y se dio a la tarea de confirmar su autenticidad, y no sólo lo consiguió, sino que hasta obtuvo el testimonio de alguien que estuvo presente esa noche y presenció los hechos de primera mano.
El relato del recuerdo no tiene desperdicio, así que va textual, como la fuente se lo envió al columnista vía WhatsApp:
“La noche de la elección, dos de los seis pisos de El Norte se rindieron en una ovación al Gobernador electo.
“Al grito de ‘Bronco, Bronco’ y en medio de aplausos sostenidos, incluidas las palmas de los directivos del periódico de la calle Washington, Jaime Rodríguez Calderón cruzó la plazoleta que conecta los pisos 5 y 6 del inmueble bajo un domo de cristal.
“Directores, editores, reporteros, fotógrafos y diseñadores se le entregaron al primer gobernador independiente de México hasta que la manifestación de simpatía empezó a incomodar a la directora editorial, Martha Treviño, primera en reaccionar ante la algarabía de la que ella misma fue presa.
“Treviño hizo un ademán con el índice pidiendo silencio, quienes atendieron la indicación lo hicieron más por permitir la participación de Rodríguez Calderón en una entrevista en vivo por internet que por disciplina.
“Al salir nadie pudo evitar una segunda ovación.
“Días después desde la dirección editorial se corrió la voz de evitar a toda costa compartir fotografías y videos de ese momento en las redes sociales.
“Para entonces la luna de miel entre El Norte y El Bronco empezaba a empalagar a algunos, quienes bautizaron al rotativo como “La Gacetilla de El Bronco”.
“Los cuestionamientos a la imparcialidad del periódico comenzaron a molestar al consejo editorial hasta que, unas semanas después de asumir el cargo, se dio la orden a los reporteros de la sección Local de “darle con todo” a la Administración estatal.
“El Bronco respondió públicamente a los embates de los Junco… y lo demás es historia”.
Hoy que estas fotografías inéditas salen a la luz y confirman la relación que existió entre El Norte y el gobierno estatal, vale la pena hacer un par de reflexiones respecto al tema y cómo, una decisión de los más altos directivos del periódico, puso en riesgo la credibilidad del medio más importante del norte de la República.
Quién mejor para hacer esas reflexiones que el doctor José Luis Esquivel, académico, estudioso de los medios, autor de libros, maestro de cientos de generaciones de periodistas, y quien durante años estuvo dentro de la plantilla de reporteros del periódico de la calle Washington.
Entrevistado por Gerardo Ramos Minor, subdirector editorial de Hora Cero, aquí transcribimos algunos de los conceptos que emite ante todo este asunto:
“Repruebo por lecciones de la ética y de la conducta proba de cualquier persona, tratar de sacar ventaja no solo del medio laboral o en el ámbito de los negocios, sino en la vida en general, porque tú debes de obrar con absoluta integridad en espera de que la sociedad sea la que te reconozca, no que busques el favor del gobernante, del poderoso, del que crees que te va a dejar algo.
“Creo que ahí fue donde falló el periódico El Norte, de no hacer su tarea sin esperar cercanías de ventajas políticas o económicas, sino para servir, cumplir su papel en la sociedad y entonces lo demás es consecuencia, si viene es porque tú te lo ganaste.
“Yo no lo hubiera creído si no es porque lo confirmo plenamente con la fuerza de los argumentos; lo escuché y ahora lo confirmo con las muestras evidentes de fotografías, pero no lo hubiera creído. Los años que pasé ahí jamás me imaginé que pudiera llegar un día a este escenario reprobable, deveras.
“Soy un defensor de la libertad dentro del periódico El Norte por mis años en los que yo constaté el apoyo para cualquier noticia que tocara callos o que pudiera derrumbar imágenes de poderosos.
“En mis anécdotas destacan noticias sobre familiares de algunos directivos de ahí y no se dejaron de publicar. Entiendo que hay otros casos, como me dicen otros compañeros, pero a mí nunca me pasó.
“Mi jefe fue directamente Ramón Alberto Garza, y él tenía una frase que nos repetía mucho de su vivencia en Estados Unidos: ‘news is news’ (noticia es noticia) y la gente tiene derecho a conocerlas”.
“Pero ahora han cambiado las políticas, han cambiado las circunstancias del trabajo con esas situaciones que ahora me entero, como lo la actitud de los directivos frente al triunfo de ‘El Bronco’, que no era para celebrarlo. Eso sorprende y además me deja con los ojos cuadrados pues nunca lo esperé.
“Me atrevo a decir que jamás va a volver a suceder. Va a ser una lección inolvidable, va a ser un toque en la memoria porque lo más sagrado de los medios y de este periódico es la credibilidad, una credibilidad que se funda en la independencia, primero que nada”.

Obviamente ante la claridad de estos conceptos y la calidad moral de quien los emite, no queda nada más que agregar sobre este tema.
Solo hay que recordar que no es la primera vez que el periodicote se entregaba a los brazos del poder político. Sucedió durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari, a quien llamaban “el paisano” en sus editoriales.
Durante toda su campaña y una vez ganada la presidencia de la República en 1988, “el paisano” recibió el cobijo editorial de Alejandro Junco padre. Una orden que obedecieron sin chistar sus subalternos.
Y como premio fue el total apoyo que Salinas de Gortari dio al dueño de El Norte para fundar el diario Reforma en 1993, un año antes de terminar su mandato presidencial.
O sea que, eso de arrodillarse ante un gobernante, no era la primera vez que lo hacía el periodicote. Ya lo había hecho Alejandro Junco padre con “el paisano”. Y la noche del 7 de junio de 2015 lo repitió el junior, pero la luna de miel fue muy breve.

YO ESTOY CON PROCESO
Pasando a otros asuntos, desde el arranque de la administración de Andrés Manuel López Obrador comenzaron a vislumbrarse algunas actitudes preocupantes con respecto a su relación con los medios de comunicación.
El mandatario utiliza sus conferencias mañaneras para corregir, señalar y responder las críticas que le hacía un sector de la prensa que claramente no compartía su triunfo en las urnas.
Personajes como Joaquín López Dóriga, Ricardo Alemán, Pedro Ferriz De Con, entre otros, fueron objeto de los señalamientos del presidente de la República quien, ante la presión de un sector de la prensa, reveló la lista de los montos de los convenios de publicidad que anteriores administraciones mantenían con este sector de la prensa.
Estas revelaciones hicieron eco en un enorme sector de la sociedad que está a muerte con López Obrador y quienes usan las redes sociales para descalificar, insultar y agredir a estos personajes quienes, de acuerdo al presidente, representan la “prensa fifí” de México.
Hasta aquí las cosas iban conforme a lo planeado. Nadie en su sano juicio iba a meter las manos por unos periodistas quienes claramente estaban apuntando sus obuses a la Cuarta Transformación por despecho y el coraje que les generaba estar fuera de la tibia ubre presupuestal.
Sin embargo, la historia dio un giro harto interesante. En su emisión matutina, Brozo, el payaso tenebroso, señaló una realidad que nadie quería ver: las conferencias de López Obrador se estaban convirtiendo en un show producido que tenían hasta la participación de personajes quienes servían como patiños del Presidente.
De inmediato las huestes de López Obrador enloquecieron y se voltearon en contra de aquel quien, hace apenas unos meses, era un paladín de la democracia, un valiente periodista, alguien que se atrevía a decir lo que la “prensa corrupta callaba”.
Brozo dejó de ser el héroe del periodismo para convertirse en un “traidor”, “un chayotero”, un “emisario del pasado”, un “francotirador de la mafia del poder”.
El mundo comenzaba a ponerse al revés y las cosas llegaron al absurdo cuando, otra vez en la conferencia mañanera, el Presidente acusó a la revista Proceso “de no estarse portando bien”, y todo porque publicaron un reportaje de la participación de Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y consejero de López Obrador en las irregularidades detectadas en las empresas nacionales de fertilizantes.
Como era de esperarse, las huestes de López Obrador bajaron de su pedestal a Proceso, dejaron de considerarla la mejor revista de periodismo de investigación en el país y la metieron en el saco de los chayoteros. La locura corría rampante por las redes sociales.
Obviamente no todos compartieron esta esquizofrenia. Un sector de la prensa nacional manifestó su apoyo a la revista Proceso y externó su preocupación por esta actitud del presidente de la República de descalificar de esta forma a los que lo critican y señalan.
Lo que no entiende López Obrador y, mucho menos, quienes lo siguen ciegamente, es que el ejercicio periodístico no es un bufete del Josephino’s donde puedes escoger lo que para ti es verdad y lo que es mentira.
El periodismo tiene como obligación señalar al gobierno, no alabarlo. Para eso están los porristas que sobran en este país.
Querer maniatar a la prensa de esta forma es volver a tiempo muy oscuros, a la época del PRI duro, de los Díaz Ordaz, los López Portillo, los que aplastaban las voces críticas.
La única diferencia es que en esos tiempos usaban a los agentes de la Dirección Federal de Seguridad y hoy a miles y miles de enajenados que no entienden que nadie es perfecto y quien está en el gobierno tiene que ser criticado.
Por eso hoy El Apuntador también dice: “Yo estoy con Proceso”.

RETAZOS
Sin decir “¡agua va!” Santiago Fourcade, periodista de investigación de Televisa Monterrey de origen argentino y neoleonés por adopción, anunció hace días en sus redes sociales que abandonaba la empresa.
Y como muchos de sus seguidores estaban con “el Jesús en la boca” sobre su destino, El Apuntador hurgó y supo que recibió una oferta que no podía rechazar en lo económico y en lo profesional para incorporarse a Multimedios Deportes, contratado directamente por el mandamás Willie González.
Fourcade tiene la misión de enriquecer los contenidos deportivos con su mismo estilo profundo de hacer periodismo que lo distinguió en temas políticos y sociales, y que pocos medios hacen en Nuevo León. Bueno sí, como Hora Cero (aplausos por ese shampoo).
Además, estrenó un programa análisis de futbol con “Pello” Maldonado, el influencer número uno en redes sociales sobre ese tema, un proyecto que traía en mente cuando tuvo su programa en una estación de Grupo Radio Alegría y que dejó por incompatible con Multimedios.
¡Suerte, Santiago! en este nuevo reto.
Pasando a otros asuntos, con gusto se comparte que Hora Cero volverá a Williamsport, Pennsylvania, para cubrir la participación de la liga Epitacio “La Mala” Torres en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas, donde representará a México.
Sobra decir que Hora Cero tiene una experiencia comprobada en la cobertura del más importante torneo de ligas pequeñas en el mundo, con la participación de equipos representantes de todas las regiones del orbe.
Desde el 2009 este medio ha sido testigo de las hazañas deportivas de los equipos de Nuevo León y Tamaulipas que asisten a este evento, con enviados, reporteros y narradores, quienes ofrecen a nuestro público la mejor cobertura del evento.
En estas coberturas siempre se ha contado con el apoyo de importantes empresas de comunicación y este año no será la excepción, pues con la visión de Osvaldo Robles, director de Canal 28 de TV Nuevo León, se ha concretado una alianza estratégica entre las dos empresas para cubrir el evento.
A partir del 15 de agosto y mientras sea necesario, Hora Cero y Canal 28 presentarán todos los detalles de la participación de México en la Serie Mundial de Ligas Pequeñas y cómo transcurren los días durante el más importante torneo de este tipo en el planeta.
Desde ahora ya se están publicando algunos trabajos de la forma en la que los chavos de “La Mala” Torres se están preparando para participar en este torneo. Así que estén muy atentos de toda la información que se estará generando.
Y para que no anden con el pendiente, de una vez les informamos que los enviados de Hora Cero a Williamsport serán Andrea Jiménez Cerda y Gerardo Ramos Minor, con experiencia en la cobertura de eventos deportivos.
En próximas entregas se informará sobre quiénes serán los enviados de Canal 28.
Y ahora va la gustada pregunta de la quincena: ¿qué colaboradora de prensa del exprocurador de Nuevo León y precandidato para 2021, Bernardo González, está en todo menos en misa, y se deberá poner las pilas o se quedará sin chamba?

Dudas, reclamos y mensajes
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