Estaba un día El Apuntador buscando listones para las trenzas tricolores que le va a hacer a su sobrina para las próximas fiestas patrias, cuando el ambiente festivo se terminó al avisarle que el pasado 25 de agosto se confirmó el fallecimiento producto de un infarto fulminante del compañero y amigo fotoperiodista Félix Vázquez Moreno, mejor conocido entre los compañeros como “el Gato”.
La noticia cayó como balde de agua fría en el ambiente reporteril de Monterrey, considerando el afecto y cariño que existe no solamente hacia “el Gato”, sino también su hermano Emilio.
Originario de Linares, “el Gato” Félix era una figura frecuente en la brega periodística, especialmente en la fuente del Congreso del Estado donde en los últimos años -ya jubilado-, se ganó la amistad de los reporteros.
Sobra decir que las redes sociales se llenaron de mensajes de condolencia y lamento por el súbito fallecimiento del amigo y que fueron dirigidos a su hermano Emilio, quien también goza del afecto del gremio.
Y aunque hubo muchos y muy emotivos textos, El Apuntador desea rescatar el que escribió Salomé Martínez del cual se transcribe un extracto.
“Y hay hombres que, aunque parten,
dejan millones de segundos detenidos.
Así era Félix Vázquez, “El Gato”.
Siempre sonriente.
Siempre cordial.
Siempre en movimiento,
como si la vida fuera una calle interminable
y él tuviera que recorrerla toda
antes de que cayera la noche.”
Si desean leer el resto del escrito lo pueden encontrar, con facilidad, en las redes sociales.
Descanse en paz “Gato” Félix, tus compañeros y amigos te van a extrañar.
También hay que decir que con este deceso la parca no da tregua al gremio, pues apenas hace unas semanas se estaban lamentando de la partida de Alma Corina Gutiérrez Villarreal, mejor conocida como “Diana la Cazadora”, y tiempo antes del gran Angel Robles.
Además, el 27 de agosto, se supo de la triste noticia de que José Antonio Plascencia Velasco, reportero policiaco con paso por El Norte, TV Azteca y N+ Monterrey, había partido de manera súbita.
De inmediato las redes y los grupos de WhatsApp se llenaron de manifestaciones de sorpresa y lamento por la partida del compañero, quien se caracterizaba por ser los que andaban en la calle, buscando la nota diaria.
Uno de los que compartieron un mensaje de recuerdo fue Juan Teniente, evocando los años en los que andaban correteando ambulancias.
“Hasta pronto Pache…
Desde el inicio de mi cobertura policiaca nocturna allá por el 96 o 97, José Antonio Plasencia Velasco al igual que aquel famoso trenecito, como nos apodaban los policías y cuerpos de auxilio, fue un gran compañero, amigo y colega de la nota roja, cuando no había cintas amarillas que limitaban nuestra labor de informar.
Vivíamos y disfrutábamos de la adrenalina al subir a las ambulancias, patrullas, autos de la ministerial, o en las unidades de las empresas donde trabajé en la madrugada.”
Va entonces una condolencia para todos los familiares y amigos de José Antonio. Para ellos un abrazo y el deseo que encuentren pronta resignación en esta pérdida que devastó al gremio periodístico de Nuevo León.
RETAZOS
Cambiando de canal, el columnista puede entender que existen modas que van y vienen y los medios de comunicación no pueden sustraerse de reportarlas, especialmente aquellas que pueden generar mucho rating e interacción por parte de la audiencia.
También está de acuerdo que los tiempos han cambiado, que ahora la seriedad acartonada es algo que tiene aburrido al teleauditorio que prefiere a figuras más relajadas y divertidas en los espacios informativos.
Sin embargo, estarán de acuerdo queridos lectores, que una cosa es ser entretenido y otra, muy distinto, es caer en lo ridículo… y eso fue precisamente lo que hicieron los titulares del Telediario Vespertino cuando decidieron abordar el tema de la moda de “farmear aura”.
Porque no solamente presentaron una nota de este fenómeno que se ha vuelto popular entre los jóvenes del mundo (lo que se esperaría de cualquier espacio informativo), decidieron que sería buena idea organizar una “batalla” de “farmear aura” ¡al aire!
Y ahí los tienen, conductores y personal del estudio mostrando sus mejores pasos para… ¿hacer el ridículo?
Lo dicho: si no tienen con qué llenar el espacio del noticiero mejor pongan caricaturas.
En otros asuntos quienes se quedaron con cara de ¿what? fueron los compañeros de la sección deportiva que les tocó cubrir las actividades del Abierto de Monterrey donde, hay que decirlo, hay más reporteros que asistentes a las gradas del evento.
No están para saberlo, pero este columnista sí para contarlo, pero aquellos que cumplieron con el proceso de acreditación se llevaron la sorpresa que, además de dar sus datos generales y del medio al que pertenecen ¡tenían que presentar un examen!
Como lo leen, aquellos que buscaran una credencial de prensa para un evento que tiene menos asistentes que una batalla de aura en FIME, tenían que aprobar un test referente al acoso en contra de las mujeres.
En honor la verdad, esto del examen es un requisito de la WTA y no del comité organizador, pero sí dice mucho que para la organización internacional consideren que algún fotógrafo o reportero que acuda al evento sea capaz de un comportamiento impropio en contra de las jugadoras.
Las cosas que hay que ver y los requisitos que hay que cumplir.
Y para no perder la bonita costumbre, qué tal los nuevos gazapos cometidos por los editores del periodicote El Norte en la edición impresa.
De entrada está lapsus que tuvieron al confundir a José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial con Eduardo Medina Mora, abogado y ex ministro de la Suprema Corte de Justicia.
Lo anterior sucedió en la nota donde reseñaron la visita del dirigente empresarial a las instalaciones del Tecnológico de Monterrey.
Y si lo anterior fuera poco, en la portada de la sección de Seguridad a un editor se le fue escribir mal el nombre de la capital de Nuevo León al poner Moterrey en un encabezado de una fotografía.
Ahora sí que es más que evidente que el periodicote vive una crisis donde los altos estándares -que tanto presumieron y tenían acostumbrados a su auditorio-, son cosas del pasado.
La pena debería ser mayor cuando tienen en su plantilla a compañeras como Elena Sarahí Gaytán de la sección de Cultura, y quien acaba de ser seleccionada como una de los integrantes de la generación 2025 del Centro de Escritores de Nuevo León.
Ella fue seleccionada por su proyecto “Las chicas delulu”, concebido como una novela corta que hibrida la sátira social y el realismo sucio para capturar el zeitgeist contemporáneo a través de la historia de Elisa, una mujer regiomontana de 30 años sumida en una profunda crisis generacional.
De acuerdo a la información proporcionada por CONARTE, el título hace referencia a ella y a su séquito de amigas, integrado por Lorena, Lola y Violeta, quienes deciden unirse en su objetivo para sobrevivir al ecosistema de Monterrey: casarse con un hombre de clase alta.
Y ahora sí va la gustada pregunta de la quincena:¿qué está pasando en Posta que ha habido una avalancha de despidos en las últimas semanas?
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