Gabriela Ruiz tiene 27 años y forma parte la nueva generación de los artistas chicanos. Con objetos que encuentra en bazares o por la calle, realiza sus llamativas instalaciones que también ha utilizado para presentar su línea de ropa.
“Yo no tengo tanto dinero, entonces utilizo cosas que encuentro cuando voy por la calle; desde niña, mi mamá me inculcó que hiciera lo que pudiera con lo que tenía, así que es como he estado trabajando hasta ahora.
La artista multidisciplinaria originaria de Los Ángeles, California , participa en la exposición “Construyendo puentes en época de muros. Arte chicano-mexicano, de Los Ángeles a México”, que se presenta en la Nave 2 del Centro de las Artes, ubicado en el Parque Fundidora, donde permanecerá hasta el próximo 23 de junio.
Ruiz, conocida también como “Leather Papi”, junto con Yolanda González y Vivian “Viva” Paredes, ofreció la charla “Mujeres en el Arte Chicano” dentro del espacio en el que se encuentran las 59 obras de 29 artistas que comparten una cultura binacional.
“A Cinderrella Story for Everyday Objets” es la instalación que sobresale en una esquina de la sala de exhibición por su color naranja intenso y en el que reúne una cama, un par de marcos para espejos, un candelabro, una televisión, todo recubierto con espuma, brindándole un toque romántico.
Gabriela comentó que para esta obra en particular compró los accesorios en un mercado de la Ciudad de México, pero también consigue otros artículos cuando va por la calle y si se encuentra algo que le gusta, no duda en adquirirlo.
Refirió que se dedica a la instalación desde que ella hacía los sets para presentar su línea de ropa, entonces ahí vio una oportunidad de desarrollar este tipo de arte.
“Hace como tres años empecé a hacer los sets de mis sesiones de fotos cuando hacía mi ropa, y una vez hice un solo show con cinco instalaciones de diferentes colores y cómo le gustó mucho a la gente, de ahí siguió todo”, recordó.
Dijo que ha participado en exposiciones colectivas con los artistas Rafa Esparza, y Beatriz Cortes, quienes además son sus amigos.
“Una vez hicimos como una pasarela en The Santee Alley (el distrito de moda en Los Angeles) y de de ahí he hecho más performances.
“Yo sabía de los artistas chicanos cuando estaba en la escuela como el colectivo Los Four integrado por Beto de La Rocha, Gilbert “Magu” Luján y Frank Romero; Judith Baca, Paty Valdéz , pero ahora son mis amigos y entre todos nos compartimos ideas.
“Como por ejemplo estuve hablando con Yolanda González y me di cuenta que tenemos mucho en común, porque ella dice que cuando me ve a mí, se ve a ella misma.
“Estar en esta muestra es como conectar con todos ellos, no importa de que generación eres, si eres la primera, la segunda o la tercera generación mexicana o latina, vas a pasar lo mismo”, manifestó.
ARTE INCLUYENTE
Gabriela Ruiz considera que el feminismo en el arte tiene que ser totalmente incluyente, pues por lo general, las feministas blancas discriminan a las minorías, a las personas transgénero, etcétera.
“Se trata de darle apoyo a todas, porque normalmente el feminismo no incluye a las mujeres trans y ellas tienen sus derechos: por ejemplo mujeres de color, mujeres latinas, etcétera. En Estados Unidos las mujeres blancas se cuidan a ellas mismas ¿pero quien le está dando voz a nosotras?”, se cuestionó Gabriela.
Sobre sus pintores favoritos mexicanos, la joven mencionó por razones obvias, a Frida Kahlo, y no sólo por su arte, sino principalmente por lo que representa como una bandera social.
“No quiero decir Frida, porque es lo más obvio, pero es que ella como mujer abrió el camino para todos, y si le quitas el mito creado alrededor, reconoces lo que ella logró en otros sentidos.
“A me gustaría en un futuro trabajar con estudiantes que todavía no sabe que hacer , de alguna manera orientarlos , porque yo también estuve en esa posición en el pasado y me gustaría tener más recursos y trabajar en un proyecto más grande”, concluyó la artista.









