Entrar a estos municipios es como entrar a otra dimensión: el tiempo se detiene, sólo quien va de visita hace el movimiento. Es como un ente extraño que “reaviva” los minutos y las horas mientras descubre las “maravillas” que esconden estos terruños que fueron cunas de nuestros ancestros.
Sin ser la mejor ni la más apta, según sus propias palabras, desde 1986 se ha dedicado a recolectar información sobre su municipio y ahora presenta la segunda edición del libro “Villaldama Monografía”.