Pureza Marín, una de las reporteras con más experiencia que llegó hace varios años a reforzar a la compañía de Salinas Pliego, fue despedida así nomás porque lo ordenó Salcedo, quien aseguró a sus colaboradores seguirá acrecentándose la lista de cesados.
Hasta eso Azcárraga López no se quiso pasar de listo y se puso guapo con los finiquitos apegándose a las leyes laborales, para así evitar demandas que dañaran todavía más la imagen del canal ubicado en Privada Pipo, cerca de la Alameda de Monterrey.
Atrás habrán quedado los tiempos cuando Marcos puso a Televisa Monterrey como un canal de respeto por sus contenidos periodísticos, nunca arrodillado a los intereses oficiales como Trujillo propuso a su jefecito Azcárraga.
Trujillo Yáñez fue cegado por el brillo del oro, porque suponía que al ganar el PRI el convenio de publicidad de gobierno con Televisa Monterrey, si bien no iba a llegar a los desproporcionados niveles de Multimedios y TV Azteca, sería más decoroso