La migración ilegal hacia Estados Unidos ha sufrido un cambio radical, pues ya no son sólo hombres solos los que esperan ingresar ilegalmente al vecino país para buscar el llamado “sueño americano”, sino que ahora familias completas intentan burlar los controles migratorios. La Agencia de Noticias AFP documentó este fenómeno en el valle del sur de Texas por medio de este fotoreportaje.
Con apenas 20 dólares en la bolsa, Nolvia Janeth Cárcamo, acompañada de sus hijas Maylin y Daniela, de ocho y diez años, atravesaron como “inmigrantes condicionadas” la Unión Americana, en un último y largo trayecto de tres mil 196 kilómetros en autobús, tras muchos días intentando llegar a la frontera sur de Estados Unidos. Tenían como objetivo reencontrarse con su esposo y padre de las niñas, Walter Pérez, a quien vieron por última vez hace siete años, desde que éste salió de su país natal, Honduras.