Estado y burricipio tienen jodido al sector gastronómico, ordenando cierres tempranos de esos negocios, sobre todo los fines de semana, prohibiendo la venta de chupitos por las noches y aún más allá, ley seca los fines de semana, medidas totalmente fregativas, ideadas para empinar los negocios, además de no dispensar y sí aumentar los costos de licencias sanitarias y de alcoholes. Pero eso sí, se avientan tonterías que lastiman la inteligencia de la gente, como son los cursos de ayer lunes y hoy martes, para “enseñarles” a los restauranteros cómo se debe atender a los clientes y servir las mesas.