Alejandro , padre de Rubén de 19 años (quien perdió la vida en el ataque al Casino Royale), no logra superar la pérdida de su hijo y el hecho de visitar la ciudad donde ocurrió la tragedia le causa dolor.
Cada 25 de agosto las familias de quienes fallecieron durante el ataque a este establecimiento vuelven a sentir, como si fuera ayer, que se abren las heridas por la forma tan trágica de perder a un ser querido.