Una de las desventajas que ha traído consigo el tipo de vida moderna es que las mujeres han dejado de amamantar a sus recién nacidos. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), un niño muere cada segundo porque en México 7 de cada 10 tienden a sustituir la leche materna por la de fórmula.
En base a especialistas, en la última década disminuyó en un 33 por ciento el número de mujeres que realizaban la práctica de la lactancia, esto es debido a prejuicios, ignorancia sobre los beneficios de la leche materna y la falta de tiempo para hacerlo.
“La leche materna, sobre todo aquella que el bebé toma después del parto conocida como calostro, contiene inmunoglobulinas y anticuerpos que ayudan a evitar infecciones estomacales, respiratorias y alergias.
“Además, la leche materna está disponible en todo momento para el niño y no requiere preparación o equipo especial, además de que se encuentra a la temperatura ideal”, afirmó Horacio Reyes, presidente de la Asociación Pro Lactancia Materna, Aprolam.
Aprolam es un organismo nacional asociado a la Confederación Nacional de Pediatría de México Conapeme, que se encarga entre muchas de sus funciones, de capacitar al personal dedicado a fomentar, proteger y apoyar la práctica de la lactancia materna, propiciando la salud de la madre y el niño.
Destacó que recientemente la Gobal Breastfeeding Survey realizó una encuesta entre 2 mil 666 profesionales de la salud de 106 países, cuyos resultados arrojaron que las tasas de lactancia materna son tan bajas, que se debe considerar esto como un problema de salud pública.
Reyes participó en la primera Cumbre Global sobre Lactancia Materna, organizada por el “Excellence in Pediatrics Institute y el Philips Center foro Health -Well Being”, en el que se abordó la importancia de promover la práctica de la lactancia en la actualidad.
“Como resultado de esta reunión en Madrid, España, nos hemos enfocado a dar los pasos necesarios para alinear las políticas de salud en cuanto a la lactancia materna y mejorar las tasas para el 2015.
“Acordamos además, realizar acciones dirigidas a superar las barrearas que las madres tienen que afrontar con respecto a la lactancia materna y de ahí, definir prioridades”, manifestó Reyes.
Reiteró que las principales barreras que están frenando la lactancia materna son las siguientes: la disminución de la producción de leche, la falta de conciencia e información en las mujeres que han tenido un bebé y la necesidad que tienen las jóvenes madres de volver al trabajo en unas semanas después del parto.
Dijo que por tal motivo, Aprolam y otras instituciones de salud están haciendo un llamado a los organismos públicos y los profesionales de la salud en general a unificar esfuerzos a nivel nacional e internacional, para mejorar los índices y la duración de la lactancia materna en el mundo.
Señaló que específicamente en México, se está implementando un grupo de trabajo o coordinación nacional sobre lactancia materna que pueda desarrollar políticas y campañas efectivas para mejorar y elevar el número de mujeres que lactan.
“La lactancia materna debe ser una prioridad de todos, cada persona en su área de influencia debe proteger y apoyar a las madres lactantes, para que puedan amamantar por lo menos dos años a su hijo”, concluyó el presidente de Aprolam.



