A las mujeres que viajan en el metro de Monterrey les prometieron un transporte “color de rosa” y, como regalo por el Día Internacional de la Mujer, se les otorgó el “Vagón Rosa”, una adaptación de los trenes convencionales donde, se supone, viajarían seguras y libres del acoso de los hombres; sin embargo, cuatro meses después las expectativas fueron muy distintas a la realidad.
El proyecto fue propuesto por el grupo Voces Femeninas, que en un intento por ayudar a las damas que sufren de violencia y acoso en el transporte público, acudió al Instituto Estatal de las Mujeres (IEM) para solicitar su apoyo.
Mónica Hernández Roa, presidenta de la organización, perseveró para que el vagón exclusivo (que desde hace años funciona en Ciudad de México), llegara a Monterrey.
Benito Rodríguez, encargado del departamento de Comunicación Social del sistema de transporte colectivo aseguró que desde hace más de tres años la propuesta de un vagón de este tipo había llegado al buzón de sugerencias de Metrorrey, sin embargo, no se había aplicado por la resistencia de, incluso, algunos grupos que hoy apoyan la medida.
“Fue como una bola de nieve que creció tras denuncias de mujeres que fueron acosadas, y aunque ya se había planteado la idea en su momento, hubo quienes estuvieron en contra de separar a ambos sexos”, dijo.
Sin decir nombres, Rodríguez aseguró que fueron algunas integrantes de Voces Femeninas quienes se oponían a que se creara el “Vagón Rosa”.
“En la lucha de la igualdad de género, se creó esta alternativa en la que se le da la preferencia a las mujeres, y fue hasta hace poco que se implementó el programa piloto, porque en años anteriores la idea no era una opción, pero las cosas cambiaron y actualmente funciona en Monterrey”, comentó.
El primer vagón de este tipo en Nuevo León se inauguró el pasado 8 de marzo, cuando medios de comunicación, integrantes de IEM, Voces Femeninas y usuarias del transporte en general vivieron su primer “Vagón Rosa”, donde también podrían viajar personas con capacidades diferentes, niños y adultos mayores.
Los beneficios que el proyecto traería a las usuarias, según Aguilar Camelo, serían los siguientes: uso exclusivo del primer vagón de todos los trenes en un horario de 6:00 horas a 9:00 horas y de 17:00 horas a 21:00 horas, la implementación de un Centro de Orientación y Denuncia (CODE) (que sería supervisada por la policía de Fuerza Civil) dentro de la estación Cuauhtémoc, la vigilancia permanente de guardias y policías, la identificación de los vagones y andenes del metro, la implementación del proyecto en la línea 1 y 2 que abarca desde Talleres, en el norte de Monterrey, a Exposición, en Guadalupe, y por último, la capacitación de una mujer para ser conductora de trenes (la primera operadora en la historia de Metrorrey).
Según las autoridades, estas metas se cumplirían en un lapso no mayor a cuatro meses; al final sólo se concretó una.
ELLAS NO ESTAN CONFORMES
Una pasajera que diariamente toma el tren desde la estación Sendero en Escobedo hasta la Estación Cuauhtémoc en el primer cuadro de la ciudad, aseguró que el vagón no es respetado por los hombres, quienes hacen caso omiso de los señalamientos y burlan la escasa seguridad del colectivo.
“Los guardias se dan cuenta de que muchos hombres se meten al vagón y no les dicen nada, tal vez para no hacer problema. Esto no es lo que prometieron.
“No hay cambio, los viejos siguen viajando con nosotras repegados”, comentó.
El privilegio que se le dio a las mujeres resulta “injusto” para algunos hombres, quienes desde que inició el proyecto en marzo y durante los cuatro meses que duró la prueba piloto, se han quejado en contra del “Vagón Rosa”.
“Hay caballeros que no están de acuerdo porque alegan que se les perjudica, dejándolos al final de la fila y sin lugar”, aseveró el vocero de Metrorrey.
Las opiniones que la gente tiene del transporte “Rosa” son encontradas. Hay quienes están a favor y hay quienes están en contra de esta alternativa. La expresidenta de IEM, Yamilett Orduña, artífice del “Violentómetro” (una campaña en contra de la violencia de género que explica a las mujeres que los golpes no son las únicas formas de violencia, sino que los insultos y los celos también lo son), opinó sobre el vagón.
“Si (es) una medida tajante, pero necesaria. A veces tomando decisiones de golpe es como se da a vislumbrar un problema social. Claro está que se debe luchar por la educación como parte de la solución”, comentó.
Lupita, una vecina del municipio de San Nicolás, quien frecuentemente toma este medio de transporte porque lo considera una “vía de escape” del tráfico en horas pico, consideró que no hubo un verdadero cambio.
“Con tanto dinero que tiene el gobierno, el cual puede utilizar para echar a andar un metro y camiones de calidad, no lo hace. Nos pican los ojos y nos pintan el paraíso, así como lo hicieron con el ‘Vagón Rosa’, y yo no veo mejoras.
“Llega el tren al andén y todos por sin ningún lado se meten a donde pueden. Los hombres (se meten) en el primer vagón y nadie les dice nada”, aseveró.
El programa piloto ha caducado. De marzo a julio sólo una de las promesas se cumplió.
Pasajeros comentan que la vigilancia permanente de autoridades de Fuerza Civil los hace sentir más seguros, pero no es suficiente.
“Los problemas del Metro son varios, no solamente aquellos que incluyen la agresión sexual. Me han saqueado la mochila sin que me dé cuenta mientras viajo en el metro, también he presenciado peleas dentro y fuera de las instalaciones”, aseguró un usuario.
QUÉ OPINAN ELLAS
La opinión de las mujeres es la más importante, pues son ellas quienes tienen que lidiar con un “Vagón Rosa” diariamente.
Por este motivo, Hora Cero se dio a la tarea de viajar por la línea 2 del metro, para saber qué piensan las féminas de su regalo del Día Internacional de la Mujer.
Se abordaron 50 mujeres en las instalaciones del colectivo y se les hizo una única pregunta: ¿Consideras el “Vagón Rosa” como un transporte exclusivo y seguro?
El 70 por ciento de las pasajeras coincidió en que no es seguro, ya que hombres también van a bordo.
El 20 por ciento de las féminas estuvieron conformes con el servicio, y el 10 por ciento restante dijo desconocer la existencia del beneficio.
El pasado 11 de julio, Benito Rodríguez declaró que el proyecto sufrió una leve modificación, pues se acordó reducir el espacio del “Vagón Rosa”.
En lugar de abarcar la primera sección completa, sólo sería la mitad de esta la que estaría destinada para ellas.
“La otra mitad ya se designó como espacio mixto, así menos hombres son perjudicados”, contó.
METRO GRATIS VS. ‘VAGON ROSA’
Un beneficio que tenía Metrorrey era “Metro gratis los domingos”, plan que fue eliminado por Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” el 10 de enero del 2016. Esta decisión causó una gran inconformidad por parte de los neoloneses, los cuales se quejaron ante varios medios de comunicación, quienes abrieron un espacio para que los usuarios expresaran su opinión.
Aunque en su momento el gobernador explicó que fue una medida necesaria ya que el metro estaba “al borde de la quiebra”, hay quienes aún están inconformes con esta decisión.
Durante la investigación, también se le preguntó a 50 personas (25 hombres y 25 mujeres) si consideraban que el “Metro Dominical Gratuito” era mejor beneficio que el “Vagón Rosa”, y esto fue lo que respondieron.
El 64 por ciento de las personas entrevistadas prefirieron viajar gratis (22 hombres y 10 mujeres). El 22 por ciento comentaron querer ambos beneficios (3 hombres y 8 mujeres). Y el 14 por ciento estuvieron a favor del “Vagón Rosa” (7 mujeres).
“Es que ni le echan ganas para que funcione, les vale. A veces ponen la cadena naranja para dividirnos a hombres de mujeres, pero hay otros días que se les olvida.
“Por eso prefiero el metro gratis, porque el vagón para mujeres no tiene ni pies, ni cabeza”, comentó una pasajera.










