El nombre de Julio Molina Gamboa quedará por siempre marcado en las mentes de la familia “Pérez-López” como el de aquel doctor que salvó sus vidas, al iniciarles el tratamiento contra el VIH y evitó que su integrante más pequeña naciera con el padecimiento.
Su mérito va más allá de facilitar el medicamento a esta familia, también rompió mitos erróneos de la enfermedad que provocaba que fueran discriminados.
“Yo empecé a ver a este matrimonio porque me los derivaron del grupo Abrazo, que dirigía Joaquín Hurtado. Ellos me derivaron esta familia porque yo en un inicio apoyé a los grupos con las consultas cuando eran tiempos con la consulta porque no había nadie que los quisiera atender, no había medicinas, había mucha desinformación, que acarreaba discriminación, ideas equivocadas en cuanto a la enfermedad”.
Eran años en los que la información no fluía como ahora, sin campañas gubernamentales, ni asociaciones civiles que apoyaran, sólo la voluntad de algunos cuantos, entre ellos Molina Gamboa, quien también logró que a la futura madre se le hiciera cesárea y se le diera tratamiento al producto tan pronto naciera.
Casi a punto de dar a luz, el matrimonio se enfrentó a otro problema: ninguna clínica quería operar a la mujer por temor a su enfermedad. Fue necesario que la pareja llevara su queja hasta la televisión para que finalmente la mujer fuera atendida.
“Como esas cosas no estaban muy bien establecidas como ahora que todo mundo tiene que saberlo, sí se batalló para que consiguieran el medicamento, pero en donde más se batalló, que hasta en el canal 2 salieron, es que no querían operar a la señora, en la clínica 23, por ignorancia”, dijo Molina Gamboa.
Finalmente nació Diana y a los siete meses de su alumbramiento los médicos determinaron que afortunadamente la bebé estaba libre del virus, tanto para los padres como para el médico esas palabras fueron una gran satisfacción.
“Eso es como ese famoso comercial de las tarjetas, simplemente no tiene precio, te da una satisfacción personal que no tiene precio”, mencionó el médico.
Así como el de los “Pérez-López”, el doctor Julio Molina Gamboa ha atendido otros dos casos más de personas infectadas con el virus que procrean un bebe sano.
Actualmente. las campañas de gobierno en las que se invita a las mujeres embarazadas a realizarse la prueba de VIH representan una herramienta fundamental para las futuras madres, pero en la década de los 90 cuando nada de eso existía, Molina Gamboa fue uno de los primeros médicos que se aventuró en promover el tratamiento. v







