Estaba el otro día cortando las hojas del almanaque 2014 (¿a poco todavía existen?), cuando este Apuntador recibió un revelador correo electrónico que, por su contenido y con las reservas del caso, se publica enseguida:
Las cosas van de mal en peor en Multimedios. Y es que con la llegada de Rosy Ramírez a Telediario la poca estabilidad, confianza y armonía que había, pues se perdió.
Fue apenas hace unos meses cuando se dividió el poder en noticias. Es la primera vez en la historia que la dirección de noticias se parte en dos, es decir, se creó un puesto llamado producción general, mismo que está a cargo de productores y demás, todo controlado por la jefa Ramírez.
Por cierto, ella fracasó en Milenio Televisión en el mismo cargo donde no pudo arreglar ni un cacahuate y sólo se encargaba de dar órdenes y gritonear y humillar a los empleados, los cuales ahora están más que felices pues ya no tienen que soportar sus humillaciones.
Ahora todo es miel sobre hojuelas en Milenio Televisión. También recordemos que fue ella la encargada de darle la patada final al extinto Jorge Lugo.
En esta nueva faceta la amargura de Ramírez está en Telediario, donde no pierde la oportunidad para hacer ver su poderío y presumir su puesto como la jefa suprema, sobre todo ante quienes eran antes sus compañeros (hoy sus empleados), cuando ella era productora de María Julia “La Comadre” Lafuente.
Ramírez tiene una total desorganización, con algunos productores haciendo de todo menos ser productivos, como es el caso de Brenda Jasso, quien de ser productora del Telediario matutino ahora solamente deambula de computadora en computadora de la redacción para seguir las órdenes y ocurrencias de Ramírez, que poco tienen que ver con producción de noticias.
Por cierto Ramírez no tiene personal suficiente, pues hay productores haciendo un día una cosa y al otro, otra. Ella misma se dedicó a producir el Telediario matutino no por gusto, sino por falta de gente, pues fue ella quien quitó a Brenda Jasso de la producción de ese espacio informativo, y ante la estrepitosa caída del rating le rogó en varias ocasiones a Jasso que regresara sin lograr convencerla.
Pero parece que la jefa ya le agarró el gusto a ese espacio por los famosos boletos de conciertos y espectáculos que se regalan en ese noticiero, pues en vez de regalarlos al público como lo marca la gente de comercialización, se los queda y los regala a sus amigos.
Tal es el caso del concierto de Miley Cyrus, de los cuales se clavó varios pares de boletos para sus finas amistades y para presumir una vez más que en Telediario solamente sus chicharrones truenan, bueno, aunque suene muy literal.
El personal a su cargo ya no la aguanta, por su prepotencia, falta de respeto e interés hacia los trabajadores, y muchos ya están pensando en renunciar por estas actitudes de Ramírez.
De hecho, hace poco se hizo una encuesta de clima laboral entre los trabajadores a cargo tanto de ella y de Víctor Martínez, el gerente de noticias, en donde se pretende calificar sus cualidades y defectos como jefes.
¿Será que recursos humanos ya se dio cuenta de la desorganización de noticias?, ¿será que planean correr o corregir a los mandamases de Telediario?
Sabrá Dios, pero lo único es que esta pareja atómica Ramírez-Martínez parece no importarles esto, pues se sienten muy seguros en sus puestos al grado tal que en vez de hacer migas con los empleados siguen hostigándolos hasta hartarlos.
Los dos deberían de cuidarse porque una encuesta similar fue aplicada al extinto Lugo, por cierto, quien también se sentía muy seguro en la silla de Milenio Televisión.
Fin del mail.
Por cierto, semanas atrás se le vio a Lugo por Reynosa haciendo cámara al torero Enrique “Quique” Muñoz, mandando saludos a quienes colaboran en La Caja de Pandora.
Hay que recordar que la salida de Lugo fue muy comentada, en especial porque se decía que revolvía negocios personales con los intereses de Multimedios, y eso pues no fue del agrado de mi hermano del alma Francisco “Pancho” González y de sus júniors.
El ingreso de Lugo a la empresa de la Colonia Roma de Monterrey fue muy sorpresiva, toda vez que había sido despedido de TV Azteca Monterrey. Vaya, salió por la puerta trasera de la empresa de mi pareja de dominó, Guillermo Salinas Pliego.
DOS REGIOS EN REPORTE ÍNDIGO
Como una confirmación de que hay vida después de El Norte, en días pasados César Cepeda, quien por muchos años trabajó como reportero cultural y de información local en el periodicote, viajó a la Ciudad de México para ocupar un puesto editorial de relevancia en el periódico Reporte Índigo.
Luego de una sacudida que tuvo ese medio en agosto pasado, su fundador Ramón Alberto Garza, histórico director de El Norte, dejó de ser el director general para ocupar la presidencia del consejo y del comité editorial.
En estos cambios, la nueva dirección general recayó en Armando Estrop, un historiador de la Universidad Autónoma de Nuevo León que se hizo reportero cultural en 1999 en el periódico El Porvenir, para después pasar al periodicote como corresponsal de Reforma en la Ciudad de México, especializándose en temas legislativos y después en reportajes de investigación.
Pues resulta que Estrop es muy amigo de Cepeda, y a eso se debe la nueva dupla de Reporte Índigo. Aquí la pregunta obligada es: ¿por qué Hugo Gutiérrez, quien ocupa el cargo de director de la redacción en Monterrey, no fue el elegido?
Obviamente Estrop escogió no solamente a un buen periodista, sino a una buena persona, pues quienes conocen a Cepeda saben que cumple perfectamente con estas cualidades, como lo escribió en uno de sus libros el reconocido periodista polaco Ryszard Kapuscinski.
En otros asuntos nos mandó unos párrafos, entre aclaratorios y de confirmación de lo publicado en esta columneja la pasada edición, de la ex reportera del periódico ABC, Nohelia Núñez, mismos que enseguida se transcriben tal cual:
Buenos días! Antes que nada es mi deseo agradecerles el honor de mencionar a una servidora en su columna, pues en lo personal me auto considero irrelevante e intrascendente, pues siempre me he auto catalogado una humilde reportera que se gana la vida honradamente y cero protagonista.
Sin embargo, quiero revelarles la verdad sobre la situación que abordaron en su columna donde se me menciona:
En ningún momento una servidora renunció al periódico ABC por no tener química con Juan Antonio Martínez.
Ya que Martínez me despidió de dicha empresa sin darme la cara, ni mucho menos una explicación, pues a pesar de que nunca tuve ningún conflicto, ni un sí, ni un no con Martínez, el día 11 de septiembre me mandó decir con el jefe de información, Iván Frutos, que se me esperaba en recursos humanos, y fue la encargada de esta área quien me informó que se había terminado la relación laboral.
Además por la ironía de que una servidora es egresada de UNICA, institución educativa propiedad de la familia Estrada, mi baja se dio a una semana de la publicación adjunta, es decir, me despiden a unos días de que fue utilizada mi imagen en publicidad para esta universidad.
Y también es mi deseo aclararles que para impartir clases de pole dance me falta muchísimo, sólo tengo tres meses practicándolo, y soy una alumna muy pero muy principiante.
En fin, era todo, ¡muchas gracias!
Y cuando parecía que el inbox de Facebook había terminado, Núñez quiso no dejar dudas sobre su salida del matutino de la familia Estrada. Y remató:
P.D. A pesar de todo, respeto la decisión de Juan Antonio Martínez. Y hago la aclaración porque no quisiera tener malos entendidos con él, y se sienta con el derecho de cerrarme las puertas en otros lugares. Sólo tengo que agradecer a Gabriela Narváez y a Alejandro Salas tomarme en cuenta en sus planes laborales mientras ellos estuvieron a cargo.
Y disculpe el atrevimiento pero en verdad estoy preocupada. Me despiden sin darme la cara, ni una explicación, ni di razones ni motivos, y pues tengo miedo que vayan a ponerse a cerrarme las puertas, pues tengo conocimiento que se tomó la decisión de mi baja a base de chismes y rumores, y por eso lo que ustedes publican me preocupa.
Me fui sin poner resistencia, pensando en el futuro. Y pues lo que menos quiero son malos entendidos con Juan Antonio Martínez y no por otra cosa, sino para que no se ponga a cerrarme las puertas.
Ojalá y pueda considerarse mis comentarios para la siguiente publicación de la columna. No quiero problemas ni malos entendidos con Martínez; no quiero darle motivos para que se ponga a cerrarme las puertas.
Esos fueron los párrafos que la reportera Nohelia Núñez hizo llegar a El Apuntador sobre su situación personal, misma que se ha repetido en otros ex empleados del ABC con la llegada del oooooootra vez director editorial.
En el periódico El Porvenir, decano de Monterrey que en 2019 llegará a su primer siglo, la pasión por el balompié se desborda, al ser prácticamente la actividad con mayores espacios en su sección deportiva.
Basta sólo un ejemplo: el pasado miércoles 17 de septiembre, cuando la actividad futbolística entre semana es mínima, el número de notas futboleras aparecidas ese día fue excesivo. O el editor no quiso trabajar, o de plano no hizo su chamba y se fue a lo más simple: rellenar con lo que había a la mano.
De las cuatro páginas deportivas, tres fueron para el futbol: en la primera aparecen cuatro notas; en la dos, seis, y en la tres, cinco notas. En la última se incluyeron cinco notas, una de grandes ligas del beisbol, una de futbol americano mexicano, otra más de futbol americano estadounidense, y dos de boxeo.
Tabla final de resultados: futbol 15, box dos, futbol americano 2, y beisbol 1. Bueno, El Porvenir que dirige Gerardo Cantú sólo parece seguir la tendencia de otros medios impresos como El Norte, donde el futbol es el deporte que más espacios (y publicidad) acapara.
Pasando a otros temas, pues resulta que el director editorial general de este changarro, Héctor Hugo Jiménez, tuvo un festejo por sus 30 años de periodista, rodeando de amigos y compañeros de la empresa donde ha laborado más de la mitad de su trayectoria en medios de comunicación del noreste del país, centro y la Ciudad de México.
La sede de la parranda, a la cual no invitó a quienes no le dieron “like” en su perfil de Facebook (jajajaja, qué buena puntada), tuvo lugar en un reconocido restaurante de Reynosa, Tamaulipas, donde están las oficinas generales de Hora Cero desde su fundación en febrero de 1998.
Entre los invitados que asistieron -y no fueron convocados más personas porque el presupuesto no alcanzó, pues el agasajado se pagó solito su fiesta, obviamente-, estaba Heriberto Deándar Robinson, director general de la empresa; el alcalde de Reynosa, Pepe Elías Leal, así como compañeros de trabajo de Jiménez Castillo.
En representación de sus alumnos de la Facultad donde impartió clases durante siete años, acudieron Arely Ramos y Emanuel Suárez, actuales reporteros de Hora Cero; los subdirectores editoriales Gerardo Ramos Minor y Alejandra Arellano, además de políticos y funcionarios públicos, quienes antes de serlo son sus amigos.
Días antes asistió a la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la UANL a impartir una charla a estudiantes de periodismo, estando presente el director de la institución, Mario Rojo; su antecesor, Roberto Silva Corpus; el maestro y periodista, Santiago González Soto, además de otros catedráticos.
Posteriormente su hija Andrea Jiménez Cerda, quien trabaja como fotógrafa en Hora Cero, tuvo un doble festejo en McAllen, Texas: por su cumpleaños 25 y por el aniversario 30 de su papá.
Y ya que estamos hablando de festejados, el que fue reconocido por sus primeros 25 años de labor en El Norte, fue el fotógrafo Juan Antonio Sosa, decano de los hombres de la lente en el periodicote.
Sosa es uno de los más profesionales y entregados y bien merecido que se tiene este y todos los homenajes que se le hagan, pero como dijo aquél: en vida, papá, en vida.
Cambiando de tema, fue muy sorpresivo el anuncio que hizo Francisco Cobos, ex gerente de noticias de Televisa Monterrey, de renunciar a la dirección de Telemundo en McAllen para regresar de nuevo como reportero de Univisión, teniendo su base en Monterrey.
Meses atrás El Apuntador publicó que Cobos, uno de los mejores periodistas de Nuevo León en las últimas dos décadas, dejaba las tierras del cabrito para ocupar ese cargo en la filial de la televisora en el Valle de Texas. Pero poco le duró el gusto a su equipo de tener a un experimentado periodista como capitán del barco.
El jueves 25 de septiembre, en su cuenta de Facebook, escribió: “este viernes me despido de Telemundo 40 con sabor a misión cumplida. Nuevos noticieros al aire, un debate histórico y un excelente equipo armado para triunfar. No digo adiós sino hasta luego porque este medio me ha enseñado que la vida es como la órbita de la luna. A todos con quienes trabajé y me acogieron con cariño en el Valle de Texas mi eterno agradecimiento. Como se diría en el idioma de acá: Next proyecto vato!!!”.
Y como no estaba muy claro el motivo de su salida, días después fue más al grano: “Para quienes me preguntan aquí les va la respuesta: me integro de lleno a mi propia compañía MTYNews & Media, en donde luego de lograr un acuerdo con la cadena Univisión, nos convertiremos en la empresa número uno en la frontera, creadora de contenidos para cadenas de los Estados Unidos.
“Agradezco a nuestros otros clientes Lieberman Media: Estrella TV, Estudios Telemundo, TV Española, entre otros, por seguir confiando en nosotros. Además continuaremos trabajando en las otras plataformas como internet, con la página de noticias MTYNews.com, y desarrollaremos la parte de televisión en línea para el mercado local de Monterrey. Seguiremos enfocados en crecer con oficinas en Monterrey, México y McAllen, Texas. En lo personal, trabajo además en la realización de mi primer libro. Como ven, vienen días de intenso trabajo, gracias a Dios”.
¿QUÉ PASA EN FARÁNDULA FM?
En la onda hertziana de FM, los que siguen batallando para compactar un equipo duradero son los de Farándula FM de Dominio Radio, que era el mejor programa de radio dedicado a los espectáculos en Monterrey, cuando Claudia Cruz y Arturito González eran las estrellas.
Zapata, conductor y productor del programa, ha sufrido este año las dolorosas bajas de Arturito, quien emigró a El Horizonte, y de Claudia, por lo que echa mano de lo que sea para nutrirse de buenas y chismoleras voces.
El viernes 26 de septiembre presentó a Larizza Mireles en el elenco que dirige, ahora integrado por Ana Lucía, Rogelio Zamora y Ramiro Cantú.
La joven conductora tiene argumentos y rollo, aunque estará difícil que los seguidores del programa olviden a Claudia, quien le ponía mucha frescura y sesos a sus comentarios faranduleros.
Lamentablemente, la fuga de talentos es la tendencia que desde su nacimiento ha tenido Dominio Radio que dirige Mario Gámez, y esto es en varios departamentos, ya que en radio, redacción e internet los elementos vuelan como palomas.
Tan solo en este año ahí están de ejemplo Nairoby Lira, Edith Reyes, Elena López, Adrián Navarro, Edisa Garza, Blanca Fernández, Arturo González, Claudia Cruz… y párele de contar.
No sabemos cuál sea la causa de tanta rotación y migración de personal, pero algo tiene que hacer Gámez para que sus mejores elementos se queden y no volteen para otros lados.
Otra “regada de tepache”, como dirían allá en el rancho (no mío, desde luego) la dio Karla Minaya, conductora de Las Noticias edición matutina, de Televisa Monterrey. Esto ocurrió hace días, cuando entrevistaba a uno de los ciclistas heridos de aquel brutal accidente en La Huasteca que cobró la vida de una deportista.
O no se dio cuenta o simplemente le valió, pero Minaya estaba haciendo la entrevista cámara en mano… y casi lo único que salía era su cara, bueno la mitad… era como una “selfie televisiva” mal hecha. ¿Cuál era la necesidad? Desde el punto de vista de El Apuntador y de cualquier productor, era importante la imagen del entrevistado y no la de la ex titular de Ellas con las estrellas.
¿Quién es la conductora de un programa de espectáculos que, a leguas se ve no tolera a sus compañeros y cada que se ríe por las “ocurrencias” de aquellos se nota más falsa que un billete de 3 mil dólares?







