Nadie se muere por tomarse una coca cola, dirá usted. No, una no. Pero el daño que provoca a los consumidores regulares de esos azúcares los lleva a la muerte lenta, quitándoles primero las extremidades y postrándolos en una silla de ruedas. Y la diabetes sí es mortal. Del cáncer pulmonar y la cirrosis, ni hablar.
Aunque la raza nuevoleonesa está bastante dolida por cómo le ha ido con las recientes administraciones gubernamentales, sean municipales o estatales, esperan que pronto...
Con la victoria del primer gobernador independiente el pasado 7 de junio, muchos políticos de Nuevo León tendrán que irse a su casa a descansar, a grillar al café y a buscar empleo. La rueda de la fortuna llamada política los dejó fuera de la jugada y por ahora van a la banca, mientras otros, aun perdiendo, salieron ganando y seguirán viviendo del presupuesto.