Desde lo alto de los cerros que decoran el área Metropolitana de Monterrey se pueden observar nubes cafés o grisáceas que bañan el paisaje, además es fácil apreciar una capa de humo que la recubre, debido a los niveles de contaminación.
El color y el humo que empañan a la metrópoli regia se deben en gran medida al óxido de nitrógeno y dióxido de azufre que proviene de la quema de combustibles.
Y es que de acuerdo a Alfonso Martínez Muñoz, subsecretario de Protección al Medio Ambiente y Recursos Naturales, la mayor quema de combustibles fósiles proviene de los vehículos.
“Son cerca de 2 millones de autos y algunos 30 millones de litros de gasolina y diésel que se queman diariamente, lo cual emite cientos de miles de kilos de contaminantes a la atmósfera”, aseguró.
Un estudio realizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) indicó que la contaminación atmosférica del área metropolitana cuesta al gobierno y a particulares, entre 4 mil y 8 mil millones de dólares anuales, cantidad que resulta de la suma de los costos de atención a la salud y de baja productividad, principalmente por ausentismo laboral.
Sin embargo, además de los vehículos las industrias también juegan un papel muy importante dentro de la contaminación.
“Los combustibles nuestros todavía son de mala calidad, entonces tenemos vehículos de mala calidad que no están afinados, que no reducen sus emisiones, porque la única fuente de contaminación que no estamos verificando son los vehículos”, recalcó.
Aseguró que la solución no se encuentra en la reforestación de árboles, que ese tipo de acción sólo ayuda, pero que la verdadera diferencia se haría con la verificación de vehículos.
“Tienes que reducir las fuentes, tanto las fijas que es lo que hacemos con las fábricas y en las móviles que son los coches, como se debe de hacer”, señaló Martínez Muñoz.
Las fuentes contaminantes del estado emiten el 93.4 por ciento del total de dióxido de carbono (CO), lo que representa 285 mil 305 toneladas al año.
De estas cifras el 11 por ciento proviene de las fuentes fijas, el 16 por ciento de área, el 27 por ciento de las naturales y el 46 por ciento de las móviles.
Pues en este rubro el 70 por ciento de los autos que circula en Monterrey y su área metropolitana tienen 14 o más años de antigüedad, lo que implica problemas de emisiones y mecánicos.
La Secretaría de Desarrollo Sustentable (Sima) en el Estado indicó que en promedio, las automotores que circulan en el área metropolitana, emiten 40 por ciento más de dióxido de carbono y cinco veces más hidrocarburos con respecto a las emisiones de los vehículos que circulan en la Ciudad de México, en donde existe un Plan de Verificación Vehículos desde hace más de 20 años.
“Si no controlamos las emisiones de las móviles no existirán cambios en la atmósfera de la calidad del aire”, enfatizó el subsecretario Protección al Medio Ambiente y Recursos Naturales.
¿De dónde viene
la contaminación?
Del total de los contaminantes que se vierten en la atmósfera en el Nuevo León, el 11 por ciento que se concentra en las industrias, el 3 por ciento lo provocan las cerca de 50 pedreras que ubican en la entidad.
Cabe destacar que Sima regula cada una de las pedreras, concreteras, escombreras, es decir aquellas empresas que tienen emisiones ostensibles.
El procedimiento consiste en acudir, dar un previo aviso y realizar recomendaciones para que mejoren su proceso de producción y así se logren reducir las emisiones, así como ir regularizando cada una de ellas.
“Hemos cerrado de forma definitiva recuperadoras de metales, una pedrera, alrededor de cuatro concreteras, de las cuales, dos de ellas mejoraron su proceso y una de ellas está en proceso de mejora”, indicó Martínez Muñoz.
En algunos casos, las empresas no cuentan con permisos municipales ni estatales, lo que significa que comenzaron a operar desde antes de que publicara la Ley Ambiental en Nuevo León, por lo que tiene la opción de regularizarse mediante el pago de una multa.
Para ello desarrollan programas voluntarios para que las empresas que no están con ellos para que se registren y estén dentro de su sistema de control, por lo que semanalmente se realizan ocho a 10 visitas semanales.
“Hay una falta de normas en el Estado y lo que hacemos es que cuando consideramos que el proceso de producción no tiene el cuidado suficiente de reducir sus emisiones, consideramos que sus emisiones son ostensibles”, indicó.
En temas de calidad del aire cuentan con aproximadamente mil 200 empresas que presentan cédulas de operación, pero cada año aumenta el número de empresas que se incorporan.
Mientras que en el tema de fuentes móviles, para configurar una violación a la ley ambiental y su reglamento en materia de emisiones en este rubro es necesario demostrar que un vehículo excede las emisiones.
Para conseguir esto, se requieren equipos certificados operados por personal técnico capacitado para el cabal cumplimiento de sus funciones.
“Sólo puede iniciarse un procedimiento para la detención de vehículos particulares y transporte público mediante una orden dirigida al propietario o poseedor del vehículo, por lo que no puede realizarse la detención en el momento en el que se detecte la contaminación ostensible”, señaló el subsecretario de Sima.
Verificación vehicular
La directora de Calidad del Aire y Registro de Emisiones y Transferencia de Contaminantes (RECT), Armandina Valdez Cavazos, indicó que en el Estado de México los programas de verificación y el “Hoy no circula” realmente mejoran la calidad del aire.
Y es que en Nuevo León en el año 2006 el Gobierno del Estado trató de impulsar el programa de verificación vehicular, pero el Congreso local se negó a realizar la verificación a vehículos particulares.
Mencionó que en este caso, es al Estado al que le compete establecer la norma que la Federación estableció para los vehículos.
“Tenemos que regresar esa atribución y volver a tratar de implementar esos programas. La contaminación disminuiría de manera importante”, declaró.
Pues además los automóviles que circulan en el área metropolitana tienen 10 años o más de antigüedad, lo que implica mayores problemas de emisión y mecánicos.
De igual forma, el departamento de Sima propone iniciar con el tema de la verificación en transportes de carga, transportes públicos, al igual que en el caso de los privados.
Pues de acuerdo al subsecretario de Protección al Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alfonso Martínez Muñoz, no existe ninguna ciudad en el mundo en la que circule cualquier coche y que además cuente con buena calidad del aire.
“No podemos detener los vehículos que nosotros veamos que emiten mucho humo porque no tenemos atribuciones, pero deberíamos de aplicar la norma y medir cuánto están produciendo de contaminantes, la única forma es que acudan a un lugar donde se mida cuánto están contaminando”, destacó.
En el caso de la revisión de vehículos, los híbridos y los eléctricos no se someterían a la verificación, lo que ayudaría también a renovar la flotilla vehicular que circula en la entidad.
“Se incentivaría a la compra de híbridos o de autos eléctricos que no contaminan o contaminan muy poco, porque esos no se verifican, se renuevan, son autos mejores, hay menos accidentes o las personas invierten más en el transporte público”, dijo.
Pero mientras esto sucede, el departamento busca disminuir la exposición a los contaminantes y, consecuentemente, sus efectos nocivos.
El subsecretario comentó que es necesario tomar medidas de prevención control y reducción de exposición sobre todo, en los grupos más susceptibles como son los niños, personas de la tercera edad y aquellas con disfunciones cardiacas y/o respiratorias.
Entre las medidas recomendadas a la población son la de evitar tiempos prolongados de permanencia a la intemperie; mantener cerradas puertas y ventanas; no practicar actividades de ejercitación o recreación al aire libre; reubicar a personas susceptibles, lejos de las áreas con concentraciones altas de contaminantes.
Asimismo cuidar que los pacientes con antecedentes de alergias se mantengan en el interior de sus domicilios; las personas con el hábito de tabaquismo abstenerse del consumo de productos de tabaco; en el caso de personas con antecedentes de infarto, enfermedad pulmonar obstructiva crónica o asma, trasladarlos fuera de las zonas de mayor riesgo.
IMECA
El índice metropolitano de calidad del aire (Imeca) se creó con la finalidad de que la población en general comprenda los niveles de contaminación existentes en el aire, a través de la implementación de una escala igual para todos los contaminantes según su capacidad de ocasionar molestias al ser humano.
De acuerdo a esta escala Sima explica que se clasifica en: “buena” cuando marca de 0-50 y no representa ningún riesgo a la salud, por lo que se recomienda realizar actividades al aire libre, ejercitarse y no existe riesgo para grupos sensibles.
Mientras que sube a “regular” cuando marca de 51-100 lo que causaría posibles molestias en niños, adultos mayores y personas con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. En esta se pueden realizar actividades al aire libre, como ejercitarse, pero las personas extremadamente sensibles deberán limitar las actividades al exterior.
Se considera “mala” en 101-150 ya que abarca posibles efectos adversos a la salud, particularmente en niños, adultos mayores, personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias. Además limita las actividades al aire libre, el tiempo para ejercitarse al aire libre y se aconseja a los grupos sensibles permanecer en interiores.
Posteriormente se cataloga de “muy mala” de 151-200, en este rango se presentan efectos adversos a la salud de la población en general. Se agravan los síntomas en niños adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias.
Por lo que se recomienda evitar las actividades al aire libre, ejercitarse al aire libre, mantener cerradas puertas y ventanas, además los grupos sensibles deben permanecer en interiores y acudir al médico si presentan síntomas de enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
En el último escalafón se ubica “extremadamente mala” 201-500 ya que podría tener efectos graves a la salud de la población en general. También se pueden presentar complicaciones en niños, adultos mayores y personas con enfermedades cardiovasculares o respiratorias.
En este rubro se suspenden actividades al aire libre, todo ejercicio en el exterior, mantener cerradas puertas y ventanas, a los grupos sensibles se les aconseja permanecer en interiores y acudir inmediatamente al médico o solicitar servicio de emergencia si presentan síntomas de enfermedades respiratorias o cardiovasculares.
Así como a no utilizar vehículos automotores a menos que sea una emergencia, no hacer fogatas ni usar combustible sólido (carbón y leña), no fumar y permanecer atento a la información de la calidad del aire.
En estos casos presentan un programa de respuesta a contingencias en el que se encuentra: alerta ambiental, se declara cuando los niveles de contaminación alcanzan los 140 puntos Imeca; precontingencia ambiental, se declara cuando los niveles de contaminación alcancen los 165 puntos Imeca; fase “I” se instrumenta cuando los niveles de contaminación alcancen los 185 puntos y fase “II” se activa cuando se llegue a niveles superiores a los 280 puntos Imeca.







