Así debe pensar la afición rayada de su entrenador Ricardo Antonio La Volpe. Y es que el famoso “bigotón” desenfundó en la semana del Clásico 87 toda su metralla en contra de la forma de jugar de los Tigres y de las declaraciones de Manuel Lapuente, quien afirmó que sus felinos ganarían el derbi regio.
Y es que La Volpe ninguneó de fea forma al estratega auriazul y hasta bromeó con que si le ofrecían ver un partido de los Tigres, mejor prefería irse de compras a Laredo, Texas.
Hoy esa frase ha pasado a ser la moda entre los aficionados tigres, pues a todos sus “rivales” rayados se las recetan en sus narices y les dicen una y otra vez: si vas a Laredo me traes algo.
Luego de la humillante goleada de 4-1 que les endilgaron a los Rayados en su propia casa, no han parado de circular los correos electrónicos con todo tipo de bromas, en especial con el tema de irse de compras a la fronteriza ciudad texana.
No cabe duda que Ricardo La Volpe nunca cambiará, siempre será un ser bipolar, que llegó al Monterrey con un semblante cambiado, muy amigable, de buen trato hacia el jugador y los medios de comunicación, sin embargo, al paso de los días regresó ese ser hosco, amargado y que a todo, y a todos, le echa la culpa de los malos resultados, sin dejar para él mismo algo de esa responsabilidad.
Rayados está hundido en una mediocridad alarmante, pues los triunfos no llegan y ya están hasta el cuello con el problema de la tabla del descenso, la misma que su entrenador menospreció una semana antes del Clásico, pues dijo que no tenían esta clase de problemas, mientras Tigres sí.
Sin embargo, Urdiales y Salvador no quieren ver el problema, no se han dado cuenta que La Volpe no puede más con el plantel, pues la gran mayoría no cree más en sus conceptos y le están cobrando caro todas las humillaciones que les ha hecho en los entrenamientos y después de los partidos.
Una persona al interior del equipo me comentó tras la derrota en el Clásico 87 que los referentes del equipo, como Jesús Arellano, Jared Borgetti, Luis Pérez, Carlos Ochoa y Humberto Suazo, están hartos de lidiar con él diariamente y de tener que rescatarlo en la cancha, pues el argentino les echa toda la culpa de los pésimos resultados.
A pesar del apoyo que Urdiales y Salvador le profesan, en los altos mandos de FEMSA ya no están seguros de que La Volpe sea el entrenador que los lleve de nuevo a conquistar un campeonato, incluso sienten que el famoso proceso a largo plazo que planearon con él ya está terminado.
¿Por qué no lo corren entonces?, porque no hay quien tome el timón en estos momentos. Podrían echar mano de Gerardo Jiménez, el técnico de la Primera A, pero ahí también hay muchos problemas, pues el “Shaggy” los tiene en el sótano de la tabla de posiciones y sin muchas probabilidades de sacarlos de ahí.
Así es que José González Ornelas, el Consejero Delegado de FEMSA para el equipo, tendrá que esperar que termine el torneo para darle las gracias al “Bigotón” y poner veladoras para que SU CANDIDATO, Ricardo “Tuca” Ferretti se pueda desligar de los Pumas, con quienes tiene contrato hasta mayo del año próximo.
Los días de Ricardo La Volpe en Rayados están contados, se espera que termine el torneo para que se vaya, a menos que él mismo renuncié si se mantienen las derrotas y el bajo rendimiento futbolístico de su equipo.
No cabe duda que debió olvidarse de las declaraciones y ponerse a trabajar, pero no lo entendió y ahora tendrá que esperar la época navideña para ir a Laredo en busca de los regalos para sus familiares.
Hasta la próxima…







