La crisis por el desabasto de agua potable en el municipio de García, Nuevo León, se convirtió durante las últimas semanas en uno de los principales conflictos sociales y políticos del Área Metropolitana de Monterrey.
Lo que inició como la inconformidad de vecinos afectados por la falta del servicio evolucionó hacia un movimiento ciudadano encabezado por el alcalde, Manuel Guerra Cavazos, que derivó en protestas, plantones, gestiones ante autoridades estatales y federales, la conformación de un frente de solidaridad con otros municipios e incluso la participación de la iniciativa privada.
Después de más de una semana de movilizaciones y reclamos públicos, el conflicto alcanzó un punto de inflexión con la realización del encuentro “Agua y Drenaje de Monterrey de Cara a la Gente”, donde el Gobierno Municipal y Agua y Drenaje de Monterrey establecieron una ruta de acciones inmediatas, de mediano y largo plazo para atender un problema que ha afectado a miles de familias.
EL ORIGEN DE LAS PROTESTAS
Las movilizaciones comenzaron formalmente el 26 de junio, cuando el alcalde, Manuel Guerra Cavazos, acompañado por vecinos de diversas colonias, acudió a las oficinas centrales de Agua y Drenaje de Monterrey, en la colonia Obispado, para exigir una solución al desabasto.
Con más de un centenar de colonias afectadas y miles de familias padeciendo un desabasto continuo por más de tres semanas, la paciencia social llegó a su límite.
La protesta surgió luego de que directivos de la paraestatal incumplieran una reunión previamente programada en García para abordar las fallas en el suministro.
“Nos dejaron plantados, venimos a pedir que atiendan la problemática de García, que no es nueva; es una barbaridad la falta de empatía con nuestras colonias populares, que siguen sin agua. Nos están diciendo que nuestra gente es mentirosa cuando seguimos teniendo colonias completas desabastecidas”, expresó Guerra Cavazos durante las primeras horas de la movilización.
Los manifestantes denunciaron que sus hogares permanecían sin agua y cuestionaron las declaraciones del director general de Agua y Drenaje, Eduardo Ortegón Williamson, quien había sostenido que el servicio se encontraba restablecido.
Durante aquella primera jornada se entregó un pliego petitorio de 12 propuestas, mediante el cual el municipio solicitó medidas urgentes para resolver la crisis, transparencia en la información sobre los cortes programados y la conclusión de obras hidráulicas pendientes.
La protesta se prolongó y el 27 de junio, vecinos y autoridades municipales permanecieron en plantón frente a las oficinas de la dependencia estatal, donde instalaron casas de campaña y catres para exigir respuestas.
El alcalde sostuvo que el problema era histórico y acusó a Agua y Drenaje de minimizar las afectaciones que padecían miles de familias.
ESCALA PRESIÓN SOCIAL
Con el paso de los días, las manifestaciones crecieron; tras un tercer plantón ciudadano frente a las instalaciones de Agua y Drenaje, Guerra Cavazos anunció que llevaría el conflicto hasta las máximas instancias del Gobierno Federal, al considerar insuficiente la respuesta estatal.
El edil convocó además a una marcha pacífica en Monterrey para exigir atención directa del Gobierno del Estado y reiteró que el acceso al agua constituye un derecho humano que debía garantizarse para toda la población.
Durante las manifestaciones, cientos de ciudadanos respaldaron las exigencias del municipio, mientras reclamaban que el servicio seguía sin normalizarse pese a los anuncios oficiales.
El movimiento también derivó en la presentación de nuevos recursos legales y en el respaldo a ciudadanos que promovieron denuncias relacionadas con el desabasto.
PIDE INTERVENCIÓN FEDERAL
Como parte de la estrategia institucional y para colocar la problemática de García dentro de la agenda nacional, Manuel Guerra Cavazos, realizó una gira de trabajo por la Ciudad de México.
El alcalde entregó documentación en la Presidencia de la República para solicitar la intervención federal en la solución del conflicto y expuso las afectaciones que enfrentaban miles de habitantes.
Asimismo, acudió a la Comisión Nacional del Agua (Conagua), donde solicitó información sobre las concesiones de extracción existentes dentro del municipio, para conocer cuánta agua se encuentra disponible y cómo se distribuye entre consumo humano, industria y zonas rurales.
La agenda incluyó reuniones en la Cámara de Diputados, para buscar respaldo legislativo, además de una visita a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), donde propuso establecer un canal permanente de comunicación que permitiera aclarar oportunamente cualquier falla eléctrica que pudiera afectar el funcionamiento de la infraestructura hidráulica.
SOLIDARIDAD METROPOLITANA
Mientras continuaban las gestiones institucionales, el municipio impulsó una estrategia paralela para atender la emergencia.
Bajo el nombre de “Encuentro Metropolitano de Solidaridad por García”, alcaldes de distintos municipios dejaron de lado diferencias políticas para enviar agua potable a las familias afectadas.
En el primer encuentro participaron los municipios de Monterrey, Apodaca, Santiago, Escobedo y San Nicolás.
Monterrey aportó dos pipas con capacidad de 20 mil litros y 500 garrafones de agua purificada; Apodaca y Santiago enviaron aproximadamente 12 mil botellas de agua; Escobedo colaboró con seis tarimas de agua purificada y San Nicolás sumó dos pipas adicionales, además de agua embotellada.
Durante el evento, el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza Santos, afirmó que el acceso al agua representa un derecho humano y calificó como legítima la exigencia de los habitantes de García.
Los presidentes municipales coincidieron en que la emergencia debía enfrentarse mediante coordinación institucional y solidaridad, dejando de lado diferencias partidistas.
FRENTE NACIONAL
La ayuda no se limitó al Área Metropolitana, toda vez que posteriormente se realizó un Segundo Encuentro Metropolitano de Solidaridad, en el que participaron Santa Catarina, San Pedro Garza García, Montemorelos, así como los municipios de Toluca, Estado de México y Pachuca, Hidalgo.
Santa Catarina envió miles de botellas de agua purificada; San Pedro aportó dos pipas para abastecimiento, Toluca y Pachuca enviaron tráileres cargados con agua embotellada.
El alcalde de Toluca, Ricardo Moreno, manifestó públicamente que ninguna familia debería padecer sed y respaldó la lucha emprendida por el municipio de García.
Por su parte, el alcalde de Santa Catarina, Jesús Nava Rivera, recordó que su municipio vivió una situación similar meses atrás, por lo que expresó empatía con las familias afectadas y comprometió apoyo permanente mientras persistiera la contingencia.
INICIATIVA PRIVADA SE SUMA
Conforme avanzó la emergencia, el Frente Metropolitano y Nacional de Solidaridad incorporó también a empresas privadas; la embotelladora Niágara de México entregó mil 890 botellas de agua purificada mediante un donativo de 20 tarimas.
Por su parte, Heineken México aportó 12 mil latas de agua potable y una pipa con capacidad de 15 mil litros que puede recargarse varias veces al día para fortalecer el suministro.
El Gobierno Municipal informó que toda el agua recibida sería distribuida de forma directa entre las familias afectadas, principalmente en los sectores con mayores problemas de abastecimiento.
HAY ACUERDOS
Tras 11 días de protestas y negociaciones, finalmente se llevó a cabo el encuentro ciudadano “Agua y Drenaje de Monterrey de Cara a la Gente”.
La reunión se realizó en la explanada de la Presidencia Municipal de García con la presencia de cientos de ciudadanos y de un notario público encargado de dar fe de los compromisos asumidos.
El alcalde Manuel Guerra Cavazos y el director general de Agua y Drenaje de Monterrey, Eduardo Ortegón Williamson, revisaron uno a uno los 12 puntos planteados por el municipio.
Uno de los primeros acuerdos consistió en hacer público el programa oficial de distribución del agua para brindar certidumbre a la población.
El esquema establece que la Zona 1 recibirá agua los lunes, miércoles y viernes; la Zona 2 contará con suministro los martes, jueves y sábados.
Mientras tanto, la denominada Zona General mantendrá servicio diario, aunque con posibles reducciones de presión durante la noche.
TANDEOS PARA 19 COLONIAS
Como parte de los compromisos alcanzados, Agua y Drenaje informó que únicamente 19 colonias continuarán sujetas temporalmente a un esquema de tandeos debido a las condiciones particulares de la infraestructura, mientras que 10 colonias del sector Capellanía recibirán agua lunes, miércoles y viernes.
En tanto, nueve colonias del sector El Durazno tendrán suministro martes, jueves y sábados, alternando los domingos; el resto de las colonias del municipio conservará el servicio continuo, aunque con disminuciones de presión durante horarios nocturnos.
Otro de los acuerdos relevantes fue la instalación de una mesa técnica permanente integrada por representantes del Gobierno Municipal y Agua y Drenaje.
Su función será supervisar el cumplimiento de los compromisos, revisar el avance de las obras hidráulicas y atender oportunamente las incidencias que se presenten.
Además, el municipio anunció un programa de entrega de tinacos para apoyar a las familias más afectadas por los tandeos y fortalecer la capacidad de almacenamiento de agua en los hogares.
DEMOGRAFÍA CONTRA INFRAESTRUCTURA
Durante el encuentro, el alcalde explicó que García experimentó un crecimiento demográfico acelerado que rebasó la capacidad del sistema hidráulico, ya que actualmente el municipio registra una población cercana a 650 mil habitantes, mientras que la infraestructura existente fue diseñada originalmente para atender poco más de 230 mil personas.
Por su parte, el director de Agua y Drenaje reconoció que la problemática tiene un origen histórico y que el crecimiento urbano de los últimos años no fue acompañado por inversiones suficientes en infraestructura.
Ortegón Williamson aseguró que continúan las obras destinadas a fortalecer el sistema de distribución y mejorar gradualmente el servicio.
La firma de los acuerdos no representa el fin definitivo del problema, pero sí marca un cambio en la relación entre autoridades estatales, municipales y ciudadanía.
Después de semanas de protestas, movilizaciones, gestiones políticas y una amplia red de solidaridad institucional, García logró instalar una mesa pública de diálogo en la que quedaron establecidos compromisos verificables para enfrentar una de las crisis hídricas más severas de su historia reciente.
El reto inmediato será que los acuerdos se traduzcan en resultados tangibles para las más de tres mil 500 familias que continúan padeciendo afectaciones directas por el desabasto, mientras avanzan las obras de infraestructura necesarias para garantizar un suministro estable en un municipio cuyo crecimiento urbano exige soluciones estructurales y de largo plazo.
Esta crisis del agua en García deja como precedente un modelo de presión ciudadana e institucional que combinó protesta social, gestión política, coordinación metropolitana y apoyo de la iniciativa privada para colocar la crisis del agua en la agenda pública estatal y nacional.
Resta ahora a las autoridades responsables, en este caso a Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, demostrar que los compromisos asumidos pueden transformarse en soluciones permanentes para una población que durante semanas convirtió el acceso al agua en su principal demanda.

















